El expresidente del Gobierno reclama "la indispensable reconstrucción de un centro derecha nacional que recupere sus señas de identidad"

Las soberanas hostias de Aznar a diestro y siniestro por no querer comulgar con nadie

"Mi compromiso es con mi país, con España y con los españoles. No tengo ningún compromiso partidario, ni me considero militante de nada ni me siento representado por nadie"

Las soberanas hostias de Aznar a diestro y siniestro por no querer comulgar con nadie

A su juicio, España vive hoy tres crisis: una motivada por el intento de "golpe de Estado" en Cataluña, otra del sistema de partidos y una tercera de liderazgos

A solo cuatro manzanas de la calle Génova, -donde Rajoy ha anunciado su marcha este martes 5 de junio de 2018-, y en la sede del Colegio de Ingenieros de Caminos, el expresidente del Gobierno José María Aznar ha dado su parecer sobre la situación política en España, apenas una horas después de la despedida de quien él nombró su sucesor. (Luis Ventoso le pega a Aznar un puñetazo en la boca del estómago por la detención de Zaplana: «¿Cuál eran sus criterios de selección de personal?»).

Lo ha hecho junto al periodista Manuel Campo Vidal, encargado de presentar, junto a Aznar, el libro de Javier Zarzalejos -quien fue su secretario general de la Presidencia del Gobierno-, ‘No hay ala oeste en la Moncloa’ (Ediciones Península). Entre los aistentes estaba Esperanza Aguirre.

José María Aznar, junto a Esperanza Aguirre. (EFE)Y ha repartido estopa a izquierda y derecha, considerando indispensable la reconstrucción del centro-derecha en España que considera «desarticulado» y se ha ofrecido a colaborar para que eso sea posible pero dejando claro que lo haría desde su posición actual, y no volviendo al primer plano de la política. (La Razón llama a la puerta de FAES y le pasa a Aznar la factura del desastre electoral del PP el 21-D).

«Mi compromiso es con mi país, con España y con los españoles. No tengo ningún compromiso partidario, ni me considero militante de nada ni me siento representado por nadie».

El exlíder del PP, ha hecho una serie de reflexiones críticas con la política de Rajoy, sin mentarlo en ningún momento. A su juicio, España vive hoy tres crisis: una motivada por el intento de «golpe de Estado» en Cataluña, otra del sistema de partidos y una tercera de liderazgos. (Aznar le ‘mete el dedo en el ojo’ a Rajoy: exige explicaciones sobre Cataluña y aplaude a Arrimadas).

Ha sido al referirse a la crisis del sistema de partidos y sin citar explícitamente en ningún momento a Ciudadanos cuando ha considerado necesario reconstruir el centro-derecha nacional para que recupere sus señas de identidad y ofrezca un proyecto de confianza.

«El centro-derecha español ha sido desarticulado. Lo que estaba unido hoy está dividido y, desgraciadamente, parece enfrentado»,

ha insistido y ha recordado su advertencia de hace tres años de que el PP debía rectificar sus políticas si quería sobrevivir a crisis más graves. Tras lamentar que sólo recibió por ello «descalificaciones e improperios», ha hecho su ofrecimiento de colaboración.

«Si se estuviese dispuesto a ello, desde mi posición actual y no desde ninguna otra, contribuiría con mucho gusto para que los españoles pudiesen tener esa mayor garantía de estabilidad y de seguridad en el futuro»,

ha señalado sin ofrecer más detalles de cómo podría prestarse a esa colaboración.

Al mismo tiempo que la reconstrucción del centro-derecha, cree necesario que también lo haga el centro-izquierda, ya que considera que está roto desde 2004.

En cuanto a la crisis de liderazgos, ha avisado del peligro de quienes obtienen peores resultados aunque sean promocionados a las más altas responsabilidades (en referencia a Pedro Sánchez) y ha alertado del riesgo de ejercer el victimismo en política.

«No han sido los ciudadanos lo que han dado la espalda a los partidos; han sido los partidos los que han dado la espalda a los ciudadanos y han sembrado el desconcierto entre los electores»,

ha añadido.

Respecto a la situación en Cataluña, ha subrayado que, tras levantarse el 155,

«el golpe sigue, en Cataluña hay un gobierno golpista, y el movimiento independentista no ha sido desarticulado».

Por tanto, no ve recuperada la normalidad y ha advertido de que eso sólo se logrará después de desarticular plenamente el movimiento secesionista, «con todo lo que eso implica, con todos sus apoyos, mediáticos, financieros, sociales y políticos».

«Si no se hace eso, no se está haciendo los suficiente para que España gane a los golpistas», ha añadido antes de expresar su especial preocupación por el hecho de que los independentistas hayan apoyado a Pedro Sánchez para hacerse con el Gobierno.

Aznar se ha referido al problema de la corrupción para recordar que hace también tres años, en una convención del PP, dijo que se trataba de un «cáncer» que no podían tolerar y que cada uno debe responder de sus actos.

A renglón seguido ha resaltado lo que dijo entonces y repite ahora, que él responde de hasta el último de sus actos, y ha lamentado que estos días se hayan dicho y escrito cosas muy graves que cree han intentado manchar su trayectoria personal y política.

Ha añadido que todo el mundo debe saber quién le ha hecho esas acusaciones y que nadie ha acreditado tanto su limpieza como quienes más se han esforzado en negarla.

«Se pretende marcar un camino, pero mi camino me lo elijo yo y voy a seguir haciendo y diciendo lo que creo que mi país necesita de mí. Soy el que era. Suelo cultivar diversas variedades de silencio, pero nunca el silencio irresponsable. En este momento el silencio es una irresponsabilidad y por lo tanto actuaré en consecuencia».

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