El presidente socialista su familia disfrutarán de los lujos de Doñana a cuenta del contribuyente

Pedro Sánchez y señora cambian el ‘apartamentito playero’ por el palacio ‘gratis total’

Ni inmigrantes, ni Cataluña, ni taxistas para Pedro Sánchez: el presidente socialista se va tres semanas de vacaciones a la playa

Pedro Sánchez y señora cambian el 'apartamentito playero' por el palacio 'gratis total'
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, con el Palacio de Las Marismillas de fondo, en el Coto de Doñana. EP

Tienen que pellizcarse Pedro Sánchez y señora, sobre todo si echan la vista atrás y compraran su opulencia actual con las apreturas en las que andaban hace sólo un año.

El líder socialista presidirá el Consejo de Ministros este viernes 3 de agosto de 2018. El lunes siguiente visitará al Rey en Marivent, y después se marchará de vacaciones, del 7 al 16 de agosto.

El 17 está prevista su asistencia en Barcelona a los actos organizados para conmemorar el primer aniversario de los atentados yihadistas en Las Ramblas y Cambrils (Ni inmigrantes, ni Cataluña, ni taxistas para Pedro Sánchez: el presidente socialista se va tres semanas de vacaciones a la playa ).

Doñana y Mojácar son sus destinos previstos. Su apartamento en la bella localidad del Levante almeriense, donde veraneaba hasta ahora, poco o nada tiene que ver con el palacio del que disfrutará este año.

Pedro Sánchez -junto a su mujer y sus hijas- emprende sus primeras vacaciones como presidente del Gobierno este 7 de agosto ( El ‘okupa’ Pedro Sánchez legitima a los independentistas catalanes que quieren romper España).

La víspera tendrá que despachar con el Rey en Mallorca. El sucesor de Rajoy y su familia han de viajar hasta la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, y en Bajo de Guía (donde se comen los mejores langostinos del mundo en lugares como Bigote o en Casa Balbino), una barcaza les cruzará para cruzar el Guadalquivir.

Al otro lado les espera Huelva y el Parque Nacional de Doñana, donde se encuentra el Palacio de las Marismillas, un paraíso dentro del paraíso.

Enclavado en medio de 10.280 hectáreas en plena naturaleza, el Palacio de las Marismillas, de estilo colonial nórdico, es de todos los españoles, o sea, es propiedad de Patrimonio Nacional. Cuenta con un gran salón comedor (con una mesa de cinco metros de largo), jardín exterior, una alberca (piscina), 18 dormitorios y otros tantos cuartos de baño. Se encuentra situado en el extremo sur del Parque de Doñana.

En los años 90 fue otro líder socialista, Felipe González, quien se encargó de que esta joya fuera remodelada, y desde entonces ha sido utilizada por todos los presidentes para sus vacaciones.

José Luis Rodríguez Zapatero corría por los alrededores. Aznar no veraneó allí pero también disfrutó de este paraíso para agasajar a líderes extranjeros, como Goinzález.

El artífice de la Perestroyka, Mijaíl Gorbachov, el ex primer ministro británico Tony Blair, el canciller alemán Helmut Kohl (en la foto, con Felipe), el presidente socialista francés Lionel Jospin, o el que fuera presidente de la Comisión Europea, el socialista Jacques Delors, los colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, el mexicano Vicente Fox o al rey Balduino de Bélgica, entre otros, importantes mandatarios extranjeros, también han hecho uso de este excelso lugar.

El Palacio de las Marismillas fue construido por encargo del II duque de Tarifa en 1912. Carlos María de Constantinopla Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas (Aranjuez, 1864- San Sebastián, 1931) se hizo con la propiedad por su matrimonio con María de los Ángeles Medina Garvey, heredera de Guillermo Garvey, quien había comprado en 1900 el coto de Doñana al ducado de Medina Sidonia.

El precio fue de 750.000 pesetas. El duque de Tarifa compró varios terrenos que la circundaban, plantó árboles y construyó el palacio, destinado a finca de caza. El mismísimo rey Alfonso XIII estuvo invitado a las monterías que allí se organizaban hasta que legó la República.

La presidenta de la Junta de Andalucía (en la foto, con la presidenta balear Francina Armengol, en Mahón, en mayo de 2017) tendrá que soportar una nueva humillación del que fuera rival suyo en el PSOE: Susana Díaz se convierte este verano en anfitriona forzada de su compañero de partido y ahora jefe.

Ella no tiene el privilegio de hospedarse en Las Marismillas y debe conformarse con sus escapadas a Milán o Ibiza, además de sus días de playa en y la costa andaluza. Chipiona, en Cádiz, y Torremolinos, en Málaga son los lugares en que la presidenta de la Junta de Andalucía desconecta. ¿Visitará a su jefe en Doñana?

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