El líder de Podemos tiene una potente razón económica para pedir al PSOE que se paralice la venta de armas

El oculto pagaré que recibe Pablo Iglesias de los ayatolás por negarle su crédito a Arabia Saudí

El vil asesinato del periodista opositor Jamal Khashoggi, se lo ha puesto a huevo al líder de Podemos para devolverle el favor a la teocracia iraní que preside Hasan Rohani. El empeño de Pablo Iglesias en que se suspenda la venta se armas a Arabia Saudí esconde oscuros intereses personales que se le indigestan a cualquiera. (El PSOE evita, con votos del PP, que España frene la venta de armas a Arabia Saudí).

Sus motivos no obedecen a tan execrable crimen, ni a su animadversión al wahabismo, la versión del islam que promueve este segundo país sunita donde se practica una monarquía de corte islámico conservador, y ni mucho menos -por poner otro ejemplo- que le cabree el hecho de que desde esos lares se haya apoyado a los grupos rebeldes opuestos al gobierno de Al Asad. (Los ayatolás iraníes le suben el sueldo al fiel Iglesias por si lo condenan a la horca).

Todo esto le trae al pairo. Lo mismo que los saudíes decidieran en marzo de 2015 restaurar al presidente Abdrabbo Mansur Hadi en el Gobierno de Saná, con los bombardeos junto a sus aliados en la guerra de Yemen, el país más pobre del mundo árabe. La verdadera razón del paisano estriba, mal que pese, en los 40.000 euros anuales que se embolsa el vecino de Galapagar por su programa de debate en Hispan TV, y que recibe de los ayatolás. (En la tarta de RTVE del voraz Iglesias que cuesta mil millones meterán sus dedos hasta los ayatolás).

Irán alberga la mayor población de chiitas y, desde la revolución de 1979, es también el líder indiscutible de esa comunidad a nivel mundial, en clara rivalidad con los mentados. No se pueden ver. Es una descarnada competencia geopolítica moderna por la hegemonía en el Medio Oriente, una rivalidad económica por el control de los mercados de petróleo del que saca tajada el político español que va de adalid de la paz y la concordia entre vecinos.

Como bien recuerda Ana Isabel Martín en ‘EsDiario’, Iglesias ya lo dejó claro en su día:

«Quien haga política tiene que asumir cabalgar contradicciones y nosotros estamos dispuestos a cabalgarlas».

Así justificaba hace unos años por qué trabaja a sueldo del régimen de Irán. Y hora es el momento propicio para devolver favores.

José María Rodríguez es redactor en Periodista Digital. @JMRMontero

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