Política

Se creen que pueden hacer lo que les da la gana sin que nadie ose rechistarles, pero fuera de España se hace cumplir la ley a rajatabla y no hay cambalaches que valgan. (El recado del rey Felipe VI para que Puigdemont, Rovira y Gabriel dejen de mentir como bellacos).

A Marta Rovira tan solo le dio tiempo este viernes 8 de febrero de 2019 a dar la tabarra en modo rueda de prensa, -ante TV3, Catalunya Ràdio, la ACN y la agencia EFE-, para anunciar que su partido pone en marcha una "gira internacional" para promover el "derecho a la autodeterminación" de Cataluña y denunciar la supuesta "represión" del Estado español contra el independentismo catalán. (La vil confesión de una aparecida Rovira que deja al fantasma Junqueras con la mirada más perdida).

Lo hizo en la Plaza de las Naciones, uno de los lugares más emblemáticos de Ginebra, pues en ella se sitúa la sede de la Organización de las Naciones Unidas ('Fugados por el mundo': el programa de Buenafuente en TV3 arropa a la golpista Marta Rovira, huida de la Justicia).

Al poco, y merced a una denuncia de François Meylan, responsable de la plataforma Catalunya peuple d'Espagne, entidad suiza que se opone al independentismo catalán, la policía le paró los pies junto a una veintena de diputados de ERC y al equipo de TV3 que se había trasladado al lugar para dar cobertura a la grabación institucional (El secreto y vergonzoso motivo de la mentirosa Marta Rovira para fugarse a Suiza en plan mártir).

El mentado, había detectado la presencia de la fugada y de su acompañantes en el lugar y, tras contactar con las autoridades municipales para averiguar si habían solicitado el permiso correspondiente para realizar el acto, cosa que no habían hecho, avisó a las autoridades.

François Meylan, denunció el caso en su cuenta de Facebook:

"Marta Rovira, una vez más, trajo a todo su personal (una treintena de personas) a Ginebra, con TV3, un instrumento de propaganda con un presupuesto colosal para mentir, para marcar un acto político y simbólico en la plaza de las Naciones.

Después de consultar con el Departamento de Espacio Público de la Ciudad de Ginebra, supe que no se había solicitado ninguna autorización. Inmediatamente llamé a la policía e interrumpimos la manifestación".

Y añade:

"Las leyes son las mismas para todos. Sin lugar a dudas, hemos sido demasiado complacientes con los individuos que están planeando golpes de Estado, fomentando el adoctrinamiento, la corrupción, la policía política y el supremacismo. No hay nada que negociar con los bandidos. Solo, hacer cumplir la ley".

José María Rodríguez es redactor en Periodista Digital. @JMRMontero