Política
Felipe González y Pedro Sánchez (PSOE). ED

Podrán achacársele a Felipe González un millón de defectos, de él se podrá decir que no supo retirarse a tiempo y que al final fue Aznar quien se lo 'llevó por delante' en las urnas (aunque a día de hoy los 141 diputados que sacó en el año 1996 serían un número que aseguraría ganar unas elecciones). Sin embargo, del líder carismático del PSOE no se podrá poner en duda su compromiso con la unidad de España.

Por eso, viendo el panorama actual y las alianzas de Sánchez, González ha optado por poner tierra de por medio, no sin antes recordar las añagazas del 'chico' del Ramiro de Maetzu para sostenerse en el poder.

Según Informalia, quienes conocen bien al expresidente aseguran que esta es la imagen que tiene de Sánchez:

No siente simpatía por él, de hecho apoyó a Eduardo Madina y a Susana Díaz, pero las relaciones se hubieran podido reconducir si Sánchez hubiese abordado de otra forma el tema de Cataluña. A sus 77 años ha dicho que él está mayor para hacer campaña. No se puede pagar cualquier precio para intentar mantenerse en el poder.

González, según una fuente digna de todo crédito, no tolera que Sánchez reconociese abusos policiales en el País Vasco como pago a que PNV y Bildu le sacaran adelante decretos sociales en el Congreso:

Felipe González tiene un alto concepto de la unidad del Estado y aún recuerda que muchos compañeros suyos cayeron abatidos por ETA, por eso no entiende que Sánchez esté dispuesto a gobernar con Podemos, un partido, cuyo dirigente, en un espacio con el Foro de Nueva Economía, llegó a decir que la violencia de ETA tiene explicaciones políticas.

Incluso aún duele un detalla de 2016, cuando Sánchez le aseguró a González que se abstendría para hacer presidente a Rajoy:

Cuando Sánchez aseguró a González que se abstendría (para hacer presidente al líder del PP) este se lo transmitió al Rey, a Rajoy y a las máximas autoridades del Estado. En el PSOE consideran que las conversaciones con González tienen rango de Estado y el hecho de que el líder después se empecinara en no abstenerse se vio como una falta de respeto intolerable.

El propio González así lo denunciaba:

A mí me dijo que se abstendría, me siento como si me hubiese engañado.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72