Política
Susana Díaz, llegando a la capilla ardiente de Rubalcaba.

La política española se teñía de luto este fin de semana tras la muerte el pasado 10 de mayo de 2019 del exsecretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba (En las redes no se creen el numerito de héroe de Marvel de 'fake' Sánchez ante el féretro de Rubalcaba).

El sábado el Congreso de los Diputados, abriendo sus puertas daba su último adiós al también exvicepresidente del Gobierno o exministro del Interior, en un lugar hasta ahora reservado para los expresidentes o los ‘padres de la Constitución' (Sánchez es el mejor heredero de la política del atajo, la rendición y la mentira de Rubalcaba: claudicará ante los golpistas como lo hicieron con la ETA).

La muerte de Rubalcaba afectaba principalmente al socialismo pero también al resto de partidos en plena campaña electoral (Aparece en el BOE el plan 'secreto' de Sánchez para enterrar a Franco en El Pardo ).

El sentido y multitudinario adiós al socialista plagaba de titulares la prensa de las ultimas 72 horas y un reguero de militantes y cargos del PSOE mostraban en Ferraz sus condolencias con Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero como principales referencias (El Gobierno Sánchez pide a la Iglesia española que acoja a los refugiados que no quieren Carmena y los de Podemos).

Pero una dirigente regional estaba especialmente unida a Pérez Rubalcaba... Susana Díaz viajaba apresuradamente a Madrid al conocer de primera mano el fallecimiento de uno de sus mentores en política. Díaz, muy afectada por la muerte de Alfredo, evitaba en la medida de lo posible los micrófonos, aunque finalmente sí hacía una declaración de condolencia.

La expresidenta andaluza ensalzaba el valor político y humano de Rubalcaba: España te recordará siempre; yo te echaré de menos cada día. Has dedicado tu vida a los demás y al país que tanto has amado. ¡Cuánta tristeza!, decía en Twitter mientras se la veía rota de dolor.

Pero también deslizaba un detalle cargado de intencionalidad política y revelaba a algunos periodistas que la última conversación que mantuvo con Alfredo Pérez Rubalcaba fue el mismo miércoles, poco antes de sufrir el ictus que finalmente le costó la vida. Susana Díaz reconocía "hablar a diario" con él.

Según ha podido saber Periodista Digital de fuentes socialistas, en el entorno de La Moncloa han interpretado esta declaración como un implícito ataque a Pedro Sánchez. Consideran que de esta forma Díaz lanza un "inoportuno" mensaje contra Sánchez y con su forma de dirigir el partido y la política de pactos con los independentistas. Algo se mueve en el PSOE más allá del sanchismo y eso se ve con malos ojos desde Ferraz y Moncloa.

La muerte de Alfredo ha dado voz a los críticos con el presidente del Gobierno en funciones y han regresado con fuerza a los titulares hombres como Felipe González, Alfonso Guerra, José Luis Corcuera o Joaquín Leguina.

En privado, con Susana Díaz a la cabeza, han criticado a Sánchez por su afán de protagonismo durante la capilla ardiente. Se pudo escuchar como argumento principal una pregunta demoledora:

¿Pedro, decimos lo que pensaba de ti Alfredo?

Y han recordado cómo ha tratado Sánchez a los principales colaboradores de Rubalcaba: Soraya Rodríguez, Elena Valenciano...