LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS

Alfonso Guerra carga contra el relator del Gobierno Sánchez y asegura que valdría con una ‘grabadora’

Alfonso Guerra carga contra el relator del Gobierno Sánchez y asegura que valdría con una 'grabadora'
Alfonso Guerra (PSOE). EP

Otro palo, de órdago y endiñado por un veterano y respetado luchador (A la calle que ya es hora de gritar contra la felonía de Pedro Sánchez).

El colofón para la funesta jornada que vive este 6 de febrero de 2019 el Ejecutivo lo puso el exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra.

El histórico socialista volvió a cargar con dureza contra la gestión política de Pedro Sánchez con el soberanismo catalán, después de que el Ejecutivo avalase la figura del «relator» en la mesa de negociación bilateral que mantiene con la Generalitat y se plegase al independentismo.

Durante la presentación de su libro «La España en la que creo. En defensa de la Constitución» en el Congreso de los diputados, el exvicepresidente del Gobierno reprochó que durante la Transición y la redacción de la Constitución «nunca, nunca» necesitaron la figura de un relator, que ayer dibujó como «un tremendo desatino».

Guerra le sugirió a Sánchez que «mantener la dignidad de la nación es una prioridad que empequeñece la adversidad de una votación contraria» a los Presupuestos Generales del Estado y le pidió que no siga cediendo ante las 21 medidas «antidemocráticas» que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, le puso sobre la mesa antes de Navidad como aval a las cuentas.

«Los que han negociado esto del relator… ¿Con qué país equiparan a España? ¿Con Yemen del sur? ¿Con Burkina Faso?».

Incluso se llegó a preguntar «¿hay alquien ahí?», en referencia al actual gabinete socialista.

Fue en este momento en el que levantó fuertes aplausos entre los presentes. Pero no solo hacia el presidente del Gobierno fueron destinadas las reprimendas. Guerra también ironizó con el pretexto que utilizó la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, para defender la figura del relator

Algunos lo defienden aclarando que no se trata de un mediador, y dicen que no es nada, solo una persona que tome nota, pues un funcionario, una secretaria o una grabadora podría cumplir esa funcion».

La presentación del histórico número dos de Felipe González, llegó un día después de que Sánchez anunciara un volumen con su autobiografía y, por ello, nada más empezar su intervención el exvicepresidente del Gobierno lanzó un dardo envenedado.

«Este libro lo ha escrito su autor», expresó Guerra, habida cuenta de que el presidente del Gobierno se enfrentará a una comisión de investigación en el Senado después de que ABC revelara númerosos plagios en su tesis doctoral.

«En este mundo hay gente que escribe y otros que ponen el nombre en la solapa».

El «sanchismo» no estuvo

El «sanchismo» abandonó a Guerra. A pesar de que la sala de conferencias de la Cámara Baja estaba repleta para escucharle, del grupo parlamentario socialista solo se dejó ver el diputado Rafael Simancas y de la Ejecutiva socialista Luz Martínez Seijo.

Sin embargo, sí que estuvo arropado por el presidente de Aragón Javier Lambám, quien en reiteradas ocasiones aplaudió su intervención, y por su homólogo en Asturias Javier Fernández.

Tambien escucharon atentamente al socialista el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, y la portavoz en el Congreso del Partido Popular, Dolors Montserrat.

Lo cierto es que el exvicepresidente del Gobierno siempre ha abordado con actitud crítica la política de gestos que Sánchez mantiene con los partidos secesionistas. Hace una semana sugirió en una entrevista en La Cope que la estrategia de distensión se debía a la debilidad parlamentaria del PSOE.

«Se tiene mucha dependencia de otros y lógicamente obliga a ceder».

También en diciembre se confesó preocupado por los ataques a la Carta Magna de los partidos independentistas y pidió la aplicación «indefinidamente» del artículo 155.

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