En el último año se ha despedido a la mitad de la plantilla de Podemos

Las cuentas de Podemos profundizan las ‘cloacas’ de Iglesias: contratación machista y precaria

La plantilla del partido de extrema izquierda es mayoritariamente masculina y marcada por la precariedad laboral

Las cuentas de Podemos profundizan las ‘cloacas’ de Iglesias: contratación machista y precaria
Irene Montero y Pablo Iglesias PD

Pablo Iglesias está naufragando en sus ‘cloacas’.

Además de tener el agua hasta el cuello con el ‘Caso Dina’, el vicepresidente segundo fue señalado por irregularidades en sus cuentas y la existencia de una polémica ‘caja B’.  Ahora, las ‘cloacas’ de Podemos siguen aumentando su cauce tras conocerse que existe una contratación machista y precaria en el partido de extrema izquierda.

Las cuentas de Podemos al cierre de 2019, a las que tuvo acceso OkDiario, desvelan que la plantilla está conformada por más hombres que mujeres. Un aspecto que contradice su mensaje feminista y favorable a la paridad laboral.

En la tabla “Resumen de personal a 31 de diciembre de 2019”, Podemos publica que tiene 120 hombres en plantilla frente a 101 mujeres. Es decir, que los hombres ocupan el 54 por ciento de las plazas ofertadas.

Las contrataciones se suman a otras muestras de machismo vinculadas a Iglesias, como ocultar la tarjeta con fotos íntimas de su exasesora Dina Bousselham, la campaña de ‘Vuelve Él’ tras su baja por paternidad y los mensajes donde afirmó querer “azotar hasta que sangre” a Mariló Montero.

Precariedad

No es el único aspecto contradictorio que ofrecen las cuentas de Podemos.

Los datos desvelan la existencia de una precaria situación laboral dentro del partido, ya que existen 120 contratos temporales, frente a tan sólo 101 indefinidos. Una proporción que es idéntica a la presencia de hombres y mujeres dentro del partido.

Números rojos y despidos

Tras las últimas debacles electorales del partido de Pablo Iglesias, Podemos entró en números rojos y decidió resolverlo a través de los despidos. Sí, la misma técnica que ante las cámaras reprochan a los empresarios y sector privado.

No se trata de despidos puntuales, sino de la mitad de su plantilla durante el último año.

Frente a los 443 trabajadores con los que contaba en 2018, Podemos tiene 221 empleados en 2019. Es importante recordar que el partido tenía a 292 personas contratadas, cifra que se reduce ahora hasta los 176.

Pero la bajada es aún mayor en las instituciones, en los grupos parlamentarios el partido morado tenía 145 asalariados, que se han quedado en 45 sin contar aún los varapalos electorales en Galicia y País Vasco de 2020 que augura una bajada aún mayor de esta cifra.

Podemos tenía en el Congreso 52 contratados, que ahora son únicamente cuatro según los datos oficiales publicados en su web. En Andalucía pasan de 13 a 2, en Aragón de 7 a 3, en Madrid de 12 a 9, en Castilla y León de 6 a 0, en Castilla-La Mancha de 4 a 0 y, por ejemplo, en el Senado de 16 a 0, dado que el partido morado perdió sus cargos por designación electoral de la Cámara Alta.

A las 222 personas que han dejado de trabajar en Podemos y en las instituciones españolas se suman las cifras de la fundación del partido (el Instituto 25M) que, esta vez, no aporta sus cifras al cómputo global, y las de las oficinas de los eurodiputados. Tras la pérdida de apoyos, la formación morada ha pasado de 32 personas trabajando en Bruselas a 19, todas ellas con contratos temporales.

Las cuentas de Podemos evidencian que el partido de Pablo Iglesias se transformó en el modelo que critican a otros sectores de la sociedad. La falta de paridad y la precariedad de sus trabajadores demuestran que el grupo de extrema izquierda es experto en ver la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el suyo.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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