Agota la legislatura.
Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, acaba de poner punto y final a la incógnita de si las elecciones autonómicas serían antes de que terminase el año 2025, adelantándose así unos meses a su fecha natural.
Finalmente, el dirigente del Partido Popular opta por acabar los cuatro años de mandato y situar la convocatoria para el 15 de marzo de 2026.
Cierto es que con los rescoldos de los incendios de este verano que ya agoniza, y que han puesto en el foco de la atención mediática al dirigente castellano-leonés, al que se le culpa por haber recortado personal forestal, a Mañueco no le venía bien un adelanto de los comicios.
No obstante, sí que juega a favor del presidente autonómico el hecho de que el principal partido de la oposición, el PSOE, está descabezado desde que Pedro Sánchez optase por deshacerse de Luis Tudanca.
Ahora el único socialista con un poco de conocimiento dentro de la región es su secretario general, Carlos Martínez, que es alcalde de Soria, pero que no parece estar por la labor de medirse en un duelo electoral con el dirigente del PP.
Dicho en plata, a Sánchez se le echa el tiempo encima para sacarse de la manga un mirlo blanco que pueda comparecer con ciertas garantías para los socialistas en esa cita del 15 de marzo de 2026.
Quien volverá a tener la llave de la gobernabilidad en Castilla y León será VOX, una formación que, dentro del ámbito rural, está subiendo como la espuma.
De hecho, los de Santiago Abascal, desde los incendios que asolaron especialmente a León, Zamora y Ávila, han despegado en las encuestas y se convierten en necesarios para poder obtener el mando en el Gobierno regional.
¿Coincidencia con las elecciones andaluzas… y generales?
Ese 15-M podría ser un domingo intenso, electoralmente hablando.
Y es que empieza a correr el rumor, cada vez más acrecentado, de que el dirigente andaluz, el popular Juanma Moreno, estaría estudiando la posibilidad de adelantar las elecciones unos meses y la fecha elegida por Mañueco sería también la que utilizaría.
No obstante, el Partido Popular en Andalucía considera que cuanto más tiempo transcurra, más se desgatará la candidata del PSOE, María Jesús Montero, a la sazón ministra de Hacienda.

Los sondeos dan una mayoría más que absoluta a Bonilla ante unos socialistas que se desangran y que encima presentan como aspirante al Palacio de San Telmo a quien hasta la fecha ha legislado contra los andaluces con tal de favorecer a los socios independentistas de Pedro Sánchez.
Aunque ya parece más descabellado, dada la catarata de escándalos que están estallando en el Gobierno Sánchez, no se descarta por completo que los dos comicios regionales vinieran a coincidir con unas elecciones generales.

