Política
Alfonso Basterra y Rosario Porto.

Es el segundo amago de suicidio de Rosario Porto en prisión, tras un primero acontecido en febrero del 2017. En esa ocasión, la condenada a 18 años por el asesinato de su hija Asunta en verano de 2013 -cuyo cadáver fue hallado en una cuneta del municipio coruñés de Teo, próximo a Santiago de Compostela-, ingirió una gran cantidad de pastillas por lo que tuvo que ser hospitalizada. (Rosario Porto, la madre de Asunta Basterra, hospitalizada por una ingesta masiva de pastillas).

En esta ocasión, según se sabe ahora, los hechos tuvieron lugar el 12 de noviembre de 2018 cuando la condenada, interna en la cárcel de A Lama (Pontevedra) se enroscó un cordón de la sudadera de un chándal alrededor del cuello estando en la ducha, y llamó a voces a su compañera de celda alertándola de lo que estaba haciendo, por lo que los funcionarios acudieron de inmediato y el episodio terminó ahí.

No se sabe si se trató de un simple intento por llamar la atención o si realmente la abogada intentaba acabar con su vida.

Lo cierto es que, como consecuencia de este comportamiento, el penal pontevedrés  extremado la medidas de seguridad sobre ella para neutralizar nuevos intentos. Así por ejemplo, está siendo controlada cada dos horas y se ha cambiado a la persona que la acompaña.

El objetivo es que la madre de Asunta, condenada por planificar y materializar el asesinato de su única hija, recupere su rutina carcelaria, marcada por la lectura y la escritura. Además, Porto pasa el día entretenida con la radio, participando en las actividades que organiza el centro y asistiendo a misa.

Por su parte, el exmario de Porto y padre de Asunta, Alfonso Basterra, también condenado por el asesinato de la niña, cumple condena en la prisión coruñesa de Teixeiro.

Cruz Morcillo, autora de 'El crimen de Asunta'