Política
Gloria Francisca Zavala. EP

En quince años, Gloria no había faltado un solo día al trabajo sin avisar. Ese fue el motivo por el que sus compañeros de la sección de limpieza del parque acuático Aqualand (Mallorca) se sobresaltaron.

El lunes 13 de mayo, la ecuatoriana Gloria Zavala Correa, a punto de cumplir 54 años, no acudió a supuesto laboral.

Llevaba en paradero desconocido desde la tarde del domingo 12. Su cadáver apareció la madrugada del 15, en su propia casa y envuelta en bolsas de plástico.

La Policía Nacional ha confirmado a última hora de la mañana que el cuerpo sin vida hallado en la madrugada de este miércoles en una vivienda de Palma es el de Gloria Francisca Zavala, la mujer de origen ecuatoriano y 56 años de edad que se encontraba desaparecida desde el pasado domingo.

Todo hace indicar que la causa de su fallecimiento fue la asfixia. Ahora, la investigación se centra en encontrar a su hijo P.A.A.Z., de 16 años y que se encuentra ilocalizable desde pocas horas antes de la aparición del cadáver de su madre.

 El cadáver ha sido encontrado en la planta baja en la que vivía la víctima, ubicada en el número 278 de la carretera militar de Palma.

Según ha avanzado el diario «Última Hora», el cadáver habría sido encontrado en un arcón, envuelto en dos bolsas de plástico, atadas entre sí con cinta americana negra. El cuerpo sin vida de la mujer ha sido hallado en torno a las doce y media de la medianoche.

Los intentos por encontrar a Pedro han sido, por el momento, infructuosos. Su hermana Laura clama desde Ecuador. Sólo tiene en la cabeza el nombre de Pedro:

“Deberían buscarlo por una zona que se llama Coll d’en Rabasa, porque él solía ir por ahí”.

Sugiere que allí reside una chica con la que Pedro tenía relaciones. Es posible, cree, que haya ido allí a refugiarse. Laura ni sospecha ni acusa.

Sólo tiene claro que es Pedro el que tiene que aclarar lo sucedido con su madre, porque fue el último que la vio con vida.

Gloria Zavala era una persona muy querida en su entorno. De carácter tranquilo y amable, llevaba 15 años trabajando como limpiadora en Palma. Sus compañeras de trabajo conocieron a Pedro y a todos les causó una gran impresión:

“Educado y amable como su madre”, coinciden dos trabajadoras de Aqualand. Aficionada al fútbol y al Real Madrid, Gloria iba a celebrar su 54 cumpleaños en tres semanas.

“No tenía enemigos ni era un persona difícil. Al contrario, nunca tuvo problemas con nadie”, concluyen, todavía conmocionados, sus compañeros de trabajo.