Por todo lo alto

Brígida Gallego

¿Te imaginas poder tener el tiempo en tus manos? Y… ¿que te pertenece por completo?

Imagina que ese tiempo tiene la forma de un reloj de arena, como con el que jugabas en tu infancia, un sencillo reloj de arena que destila una suave fragancia, gota a gota.

La fragancia del tiempo expandiéndose en el espacio y estirándose cada segundo al infinito. No se trata de un sueño, sino de una nueva creación de diptyque.

Un solo gesto con la mano y el reloj de arena se da la vuelta, difundiendo lentamente su esencia a través de la mecha empapada que une las dos cavidades de cristal. Fácil e innovador a la vez. En la tradición más pura de diptyque que, desde su creación, en 1961, siempre ha sabido elaborar nuevos objetos para volver a llenar de magia la vida cotidiana.

Diptyque y R’Pure proponen una mirada original de esta herramienta artesanal, cuyo origen se remonta a la Edad Media. Ya no se trata de medir el tiempo, sino de reproducir su esencia. Un concentrado de su misteriosa sustancia. “Una hora no es solo una hora, es un recipiente lleno de perfumes, sonidos, proyectos y climas”, escribía Marcel Proust en “En busca del tiempo perdido”. Perfumes de recuerdos del pasado, de futuros viajes y del presente cuyos aromas disfrutamos, con la mente vagando a través de paisajes llenos de aromas insospechados. El tiempo no es el mismo para todo el mundo, y el arte consiste en saber vivirlo, en conferirle colores y emociones, sensaciones que amplían nuestro conocimiento y nos impregnan de forma duradera.

El reloj de arena encierra todos estos horizontes secretos. Quien lo coge sucumbe inmediatamente a su encanto.  Desgranado por las gotas de perfume que se deslizan por la mecha para caer en el interior de la cavidad y desaparecer en las olas evanescentes.

Mientras la fragancia del 34 boulevard saint germain se difunde suavemente, conservando sus notas esenciales, el espíritu se pulveriza en una miríada de pensamientos flotantes. El reloj de arena sustituye el tiempo lineal de la vela, que se quema y se consume, por un enfoque circular del tiempo.

El reloj de arena se convierte en un punto de referencia en casa. Pone ritmo a las horas, insinuando un perfume que sigue siendo siempre el mismo, un perfume natural cuyos aromas no se pierden nunca en las volutas del humo, sino que persisten día tras día, con una reconfortante fidelidad.

Alejado de las tecnologías, nacido en el origen de los tiempos, sus curvas transparentes encajan en la palma de la mano. Como si su simplicidad fuese la quintaesencia del refinamiento. Ningún botón, ningún mecanismo.

34 boulevard saint germain
Un aroma emblemático y único en un registro fresco, verde y especiado. La fragancia otorga protagonismo a las materias primas fetiches que firman las creaciones existentes de la Casa diptyque. Se reconoce el vínculo con los clásicos de la Casa: Notas verdes atípicas, musgo, hojas de grosella negra arrugadas, hojas de higuera secadas al sol. Especias, como las que se pueden oler en los mercados de Damasco. Flores de un jardín inglés o de otro lugar, con toda su frescura. Y, por último, maderas y bálsamos ricos y soñados, esencias exóticas, cremosas y reconfortantes. El resultado… Una fragancia que no pertenece a ninguna familia olfativa, con una firma innovadora y compleja.

El resultado de la colaboración de diptyque con R’Pure Studio, cuya búsqueda de la elegancia y la innovación, en los últimos 4 años, ha dado lugar a colaboraciones periódicas sobre el diseño de las nuevas creaciones del perfumista. Una búsqueda de la belleza sin ostentación, una obsesión, de estas dos casas, por los acabados que, a través de esta última creación, esgrimen la idea de un lujo supremo.

diptyque es un perfumista exigente, visionario, apasionado. Los perfumes, el arte del cuidado corporal, o los aromas para el hogar están impregnados de una firma olfativa distinta y singular.

R’Pure Studio, audaz y realista, trabaja en la identidad visual estructural de los productos utilizando como credo el amor de las artes aplicadas. Sébastien Servaire, fundador del estudio, reivindica su pasión por la materia y por los que la trabajan. De esta forma, industriales y artesanos se han convertido en socios en los proyectos de R’Pure Studio, para aportar soluciones creativas y técnicas necesarias para la perfecta formalización del diseño del packaging, los productos y los gráficos.

PVPR: 110€

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