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El Mocho catalán y las Fallas

Vicente Torres 08 Mar 2016 - 16:18 CET
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Lo dice la lógica y también la experiencia, el nacionalismo atrofia el cerebro, atonta y hasta envilece. Es contagioso, además, y tiene difícil cura, puesto que funciona como una religión, con sus dogmas increíbles, pero que sus adeptos creen a pies juntillas.
Los nacionalistas necesitan hechos épicos para existir, puesto que se creen mejores que los demás. Y como no los tienen, se los inventan. No hay problema. Los vascos pregonan una existencia heptamilenaria, pero si hubiera hecho habrían situado su origen mucho antes. Los nacionalistas catalanes, también conocidos como catalufos, necesitan, igualmente, recurrir a la fantasía, y al final todo es catalán; hasta los dinosaurios vascos son catalanes. Como Santa Teresa, Cervantes, Colón, Calisto y Melibea. Y Pujol, claro. Pujol también es catalán. Y Rahola, que tantas glorias está procurando a Cataluña. ¿Qué sería de Cataluña sin Rahola, sin Colau, sin Rufián, sin los caganers? Hay que recordar que Roca Junyent y Guerra, ¡dos gloriosos catalufos!, se fueron al retrete cuando se votaba un artículo propuesto por Letamendía, durante el proceso de redacción de la Constitución.
Dado este estado de cosas se entiende que la ciudad de Barcelona se haya procurado una alcaldesa como Colau, y la Generalidad Catalana esté presidida por un individuo al que llaman el Mocho. No se sabe aún cual de los dos, Colau o el Mocho, tiene la cara más dura. La pelota está en el aire.
El caso es que cuando el catalán estaba dividido en una serie de dialectos, el valenciano ya había adquirido la categoría de lengua y había generado su Siglo de Oro. Se lo quieren apropiar los incautos catalufos, pero las cosas son como son, no como se las inventan ellos.
Dice el Mocho, con más ignorancia que cara dura, aunque parezca difícil, que las Fallas pertenecen a la cultura catalana. Eso es imposible, idiota. Imposible. A pesar, igualmente, de un alcalde ciclista que debería durar muy poco en el cargo.
‘Paris-Austerlitz’
‘Internet negro’
‘Manual de insultos para políticos’
‘Los hombres que susurran a las máquinas’
‘Al pie de una pared sin puerta’
‘A pesar de los pesares’
‘El árbol del silencio’
‘El bucle’

Vicente Torres

Vicente Torres es coautor, junto con Rafa Marí, de ‘1978. El año en que España cambió de piel’, y autor de ‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’, ‘Yo estoy loco’, ‘Diario de un escritor naíf’, ‘El Parotet y otros asuntos’, ‘2016. Año bisiesto’ y ‘Aceptar el destino’. Ha participado en los libros colectivos ‘Tus […]

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