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América
El Papa, con Maradiaga Agencias
El pecado de la calumnia y la difamación es muy grave, y para ser perdonado necesitan que el autor repare el daño hecho

(Fides).- Recién llegado a Honduras procedente de Irlanda, donde acompañó al Papa en el EMF, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga califica de "calumnia y difamación" el libelo del ex nuncio Viganó y de "pecado contra el Espíritu Santo" el que pida la renuncia del Papa. Por su parte, reconoce que es atacado por ser miembro del C9 y confiesa sentirse "víctima de un sicario, que practica el acoso mediático y se llama Edward Pentin".

 

Eminencia, Usted acaba de regresar del Encuentro mundial de las Familias en Dublín ¿Cuáles son sus impresiones?

En primer lugar, se ha tratado de una preciosa experiencia de fe con delegados de todo el mundo. En los tres días del Congreso se calcula que participaron 20,000 personas, en un denso programa de conferencias y mesas redondas. Me impresionó mucho el número de familias que viajaron incluso con sus niños, para los cuales había programas especiales.

 

¿Fueron muchos los Obispos y Cardenales?

Claro que sí. Solamente de México había 40 Señores Obispos. Los Cardenales fuimos 15. Pero la mayoría el laicado y las familias. Era impresionante las concelebraciones, calculo con cerca de 300 Obispos. Para mí fue una profunda experiencia de Dios.

 

Los medios de comunicación señalaron que hubo muchas protestas, incluso contra el Santo Padre por el tema de los abusos sexuales. ¿Qué impresión tuvo Usted de esto?

En primer lugar, me decepcionó mucho la televisión y la prensa, marcadamente negativa. Es cierto que hubo protestas, pero mínimas. En un canal se dijo que eran miles de personas. Lo que en realidad se vió, yo calculo que no sería más de 300. En la misa final el domingo pasado, creo que había más de medio millón de personas. Ahí están las fotos para probarlo. Sin embargo, los medios dijeron que eran solamente 130 mil personas.
Cambiando de tema, es cierto que los abusos sexuales son abominables, pero no se puede ignorar el bien inmenso que ha hecho la Iglesia de Irlanda en todo el mundo, con misioneros abnegados en casi todos los países, religiosas y laicos que por años han evangelizado al mundo. De esto ni se habla. Es injusto juzgar a una Iglesia concentrándose solo en lo negativo. Menos mal que el corazón de Cristo es distinto. Yo pude conversar con muchas personas que aman al Papa Francisco y esto se pudo tocar con mano en el encuentro.

El ex Nuncio Viganó

 

Los medios han publicitado una carta de 11 páginas del ex Nuncio Carlo María Viganó, en la cual hace acusaciones muy graves incluso contra Usted, ¿qué podría decirnos al respecto?

Hace cerca de tres años que soy víctima de un "sicario" que practica el acoso mediático. Se llama Edward Pentin y trabaja para un periódico de EWTN que se llama National Catholic Register. Nunca he hablado con él, pero se ha valido del "libelo anónimo" que se publicó por otro "sicario" hondureño en un medio de comunicación local que me insulta constantemente y me calumnia. ¿Quién soy yo, Arzobispo de una Diócesis pequeña y de un país pequeño para figurar en la prensa mundial calumniado y difamado, sin posibilidad de defenderme? Claramente el único motivo es porque soy el Coordinador del Consejo de los Cardenales que estamos trabajando en la reforma de la Curia Vaticana. Los enemigos de esta reforma quieren acabar con este Consejo. El objetivo principal es el Papa Francisco.

Me ha sorprendido el escrito de Monseñor Viganó, pues no es la persona que yo he conocido hace ya varios años. El pecado de la calumnia y la difamación es muy grave, y para ser perdonado necesitan que el autor repare el daño hecho.

 

¿Cómo podrán hacerlo los autores de este circo mediático?

Me parece que no han comprendido que la Iglesia es humana y divina, natural y sobrenatural, inmanente y trascendente. Sin fe no se puede comprender. Pedir la dimisión del Papa a mi juicio es un pecado contra el Espíritu Santo, quien en definitiva es el guía de la Iglesia, como decimos en el Credo: "Señor y dador de vida".
No guardo ningún resentimiento contra ninguno de mis detractores, sino que oro por ellos, para que se conviertan y puedan continuar su vida en paz. Lo peor que le puede ocurrir a un ser humano es alejarse de Dios por el pecado.