• Director: José Manuel Vidal
América
El cardenal Rubén Salazar, arzobispo de Bogotá, con el Papa Francisco Agencias
Es necesaria una revisión de qué es lo que estamos haciendo, en qué estamos fallando para que la gente se salga de la Iglesia y vaya a buscar a Dios en otras confesiones y movimientos

(Hernan Reyes, corresponsal en El Vaticano).- La presidencia del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) llevará esta semana su "preocupación" al papa Francisco ante el avance de las Iglesias neo-pentecostales en la región, como uno de los temas del encuentro que mantendrá con el pontífice el próximo viernes, aseguró en entrevista con RD el presidente del organismo, el cardenal colombiano Rubén Salazar.

 

Eminencia, ¿qué temas llevarán al santo padre en la reunión que tendrán este viernes?

Vamos a hablar en general de la realidad latinoamericana, de nuestros desafíos que él conoce muy bien, pero más que nada venimos a escuchar cuáles son las sugerencias que el santo padre nos hace.

¿Cómo han tomado desde el Celam la convocatoria que ha hecho el papa a los presidentes de las conferencias episcopales del mundo para debatir en febrero el tema de los abusos?

Es indudablemente una iniciativa que el Celam va a apoyar con todo cariño porque vemos que este es un campo de trabajo en el que tenemos que crear una conciencia general en la Iglesia de protección de los menores y adolescentes y de evitar todo tipo de abuso contra ellos. Nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, apoyaremos totalmente todas las decisiones que se tomen allí.

¿Pero cómo se puede trabajar para su erradicación?

Es un tema muy complejo indudablemente, porque está en juego la libertad de las personas. Pero se puede trabajar en una serie de protocolos de rutas de prevención y de atención. La persona que va a trabajar con niños y adolescentes debe comprometerse a seguir una serie de normas. Indudablemente esto garantizará en la medida de lo posile que esto disminuya, y Dios quiera que a cero, este tipo de conductas pero estamos siempre ante el misterio de la capacidad del mal de introducirse en el corazón de alguien.

En ese marco, ¿cómo ven los ataques que ha recibido el papa Francisco de parte de sectores conservadores de la Iglesia, especialmente de Estados Unidos?

Nosotros lo hemos apoyado como Celam porque bien sabemos que una de las grandes preocupaciones que ha tenido el papa Francsico es la de erradicar de la Iglesia todo tipo de abuso y por lo tanto es una labor que él ha realizado con plena sensiblidad, responsabilidad y seriedad, por lo que estos ataques nos parecen plenamente injustos.

Eminencia, ¿cómo ve el Celam esta proliferación de Iglesias carismáticas en la región?

Indudablemente la multiplicación de las Iglesias del neo-pentecostal es algo que preocupa mucho en la Iglesia, especialmente en América Latina y el Caribe, porque va disminuyendo el número católicos en el continente y creciendo el de no católicos. Obviamente esto nos tiene que llevar sobre todo a una revisión de qué es lo que estamos haciendo, en qué estamos fallando para que la gente se salga de la Iglesia y vaya a buscar a Dios en otras confesiones y movimientos. Yo hablo de otro desafío grande que es llegar al corazón de las personas, no solamente a la mente. Y de hacer que nuestra liturgia sea verdaderamente viva. Que haya una participación activa y viva de todos los fieles en la liturgia. Hemos tenido siempre una educación en la fe bastante racional, identificado fe con doctrina. Llegó el momento en que tenemos que tomar muy en cuenta el aspecto del sentimiento y de la sensibilidad humana en su encuentro con Dios. Y esto es fundamentalmente lo que explotan estas Iglesias nuevas pentecostales, Iglesias carismáticas, etc. Recurren al sentimiento de la persona.

 

¿Tiene que cambiar la Iglesia para no seguir perdiendo fieles?

Es un reto y un desafío grande, que quizás aún no hemos tomado suficientemente en cuenta. Pienso que en la Iglesia somos cada vez más conscientes de que todo lo que tenemos que hacer tiene que ser evangelizador. En ese sentido las directrices que nos da el santo padre Francisco son sumamente válidas, de una Iglesia en salida que acompaña y no está encerada en sí misma.

¿El tema Venezuela estará presente en la reunión con el santo padre?

Indudablemente el tema de Venezuela es sumamemte difícil de tratar a nivel latinoamericano y de la Iglesia. Tenemos la ventaja de que vinieron la semana pasada los obispos venezolanos en visita ad limina, así que la Santa Sede ya tiene su visión bien reciente. Pero sí nos preocupa inmensamente. Este año hemos iniciado la visita en el dicasterio al servicio del Desarrollo Humano Integral. Ahí analizamos la cuestión de la migración, especialmente lo que sucede en Venezuela, el éxodo que se está dando, y que se está transformando en una dificultad grave para los países que reciben a sus migrantes.

Desde Colombia, donde tiene su sede el Celam, ¿están siguiendo el nuevo camino de los acuerdos de paz en ese país ante el reciente cambio de gobierno?

No tanto el Celam, pero sí la Iglesia local. La Iglesia colombiana sí está consciente de que no somos mediadores ni negociadores de los acuerdos de paz, sino que sencillamente tenemos que crear un ambiente favorable para que se construya una paz auténtica y verdadera en el país. Y por eso nuestra Evangelización tiene que ir a buscar las raíces que han provocado el conflicto y erradicarlas en la medida que nos corresponde a nosotros para poder construir un país en paz y solidario. El gobierno está recién cambiado y por tanto es difícil dar una opinión, pero creo que está creando un ambiente favorable a la implementación de los acuerdos.