• Director: José Manuel Vidal
América
Mario Moronta
Imploré una bendición para todos y le señalé que todos les enviaban saludos y bendiciones: entonces bajó su cabeza para que yo le diera esas bendiciones del pueblo tachirense

(Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal).- ¡SALUD Y PAZ EN EL SEÑOR!  Al haber finalizado la VISITA AD LIMINA de los Obispos Venezolanos, considero importante y oportuno hacerles llegar una síntesis de las diversas actividades realizadas durante la misma.

El centro de la Visita fue el encuentro con el Santo Padre Francisco, el pasado 11 de septiembre, así como la celebración en las Basílicas Mayores, de acuerdo a lo establecido por el Directorio correspondiente acerca de las Visitas Ad Limina a la Sede de Pedro y al sepulcro de los Apóstoles. Estos encuentros fueron nutridos por la oración y la celebración eucarística de cada día. Además se sostuvieron encuentros con los más cercanos cooperadores del Papa, en los Dicasterios que prestan un servicio muy necesario e importante a la Iglesia Universal. Hubo tiempo para poder hacer otras actividades que tienen que ver con la Diócesis de San Cristóbal.

Puedo señalar que se trató de una experiencia espiritual y apostólica, signada por la fraternidad episcopal y por la seria conciencia de nuestro compromiso ministerial con todo el pueblo venezolano y con cada una de nuestras Iglesias locales. El ambiente de hermandad reinó en todo momento tanto en los encuentros como en los otros espacios de tiempo que compartimos en esos días. Personalmente, quiero asegurarles que todos Ustedes, presbíteros, laicos, seminaristas, religiosas de nuestra Diócesis, así como las personas de buena voluntad del Táchira estuvieron presentes en mi oración, en las intervenciones y en todo lo que íbamos realizando.

Como bien les hice saber, sin dejar de hacerlo cada día, dediqué todo el 12 de septiembre, en actitud de oración y de cumplimiento de las variadas actividades, para ofrecer el día completo al Dios, Uno y Trino, por toda la Diócesis de San Cristóbal. Sentí, a la vez, por los diversos mensajes recibidos, la oración y la comunión de todos Ustedes. Dios nos siga ayudando a profundizar en la comunión eclesial. Al Santo Padre, durante el encuentro del 11 de septiembre, le transmití el saludo y las bendiciones de todo el pueblo tachirense e imploré de él su Bendición Apostólica para nuestra Iglesia local de San Cristóbal.

Síntesis del trabajo enviado en la relación quinquenal

Como lo establecen las Directrices de la Iglesia, los Obispos debemos enviar, por intermedio de la Nunciatura Apostólica, una relación del trabajo hecho desde la anterior Visita ad Limina y una información sobre toda la vida de la Iglesia local. Esto lo preparé con la ayuda de un buen número de sacerdotes, laicos y religiosos. Generalmente, al final de la Visita Ad Limina se puede recibir de los diversos Dicasterios, si lo consideran oportuno, indicaciones, sugerencias, etc. En los Diversos Dicasterios, sobre el tema que correspindía hablar, traté de exponer algunos de los puntos importantes de nuestro trabajo diocesano.

Les presento ahora, para conocimiento de todos, la síntesis global de las actividades y vitalidad de nuestra Iglesia de San Cristóbal, que acompañó la Relación Quinquenal enviada en enero de este año.

En una ambiente de crisis global, como ya se ha descrito anteriormente y la nueva situación creada en la Frontera, podemos indicar que la Iglesia en el Táchira ha hecho un camino evangelizador. Se ha buscado dar respuestas a los problemas y profundizar el PROYECTO DIOCESANO DE PASTORAL, iniciado con el II Sínodo diocesano. La Iglesia ha buscado leer los signos de los tiempos y dar respuesta desde el Evangelio a las nuevas situaciones de crisis. Ha debido enfrentar una inmensa cantidad de problemas que surgen de la violencia y de un relativismo ético llevado a sus extremos con serios ataques a la vida y a la dignidad humana Gracias al esfuerzo de todos, con la gracia de Dios y la luz del Espíritu Santo la implementación del proyecto común diocesano de pastoral motivó y consiguió la participación de todos los fieles (sacerdotes y laicos) en la misión evangelizadora y el desarrollo de la Parroquia como comunidad de comunidades, la Iglesia Diocesana ha continuado dando pasos hacia su renovación y fortalecimiento de la fidelidad a la misión.

La presentación de los PLANES TRIENALES, la MISION DIOCESANA (2009), EL AÑO DE LA FE, EL AÑO DE LA MISERICORDIA y la urgencia de dar respuestas a la crisis fueron eventos que motivaron la participación de todos, así como la decidida acción pastoral en todos los principales campos. Se ha caminado con mentalidad "sinodal" y con espíritu de "diocesaneidad" para ratificar que la Iglesia en el Táchira, se renueva en espíritu y verdad. Por eso, se puede afirmar que sigue abriéndose a los retos del futuro a los cuales puede dar respuesta pastoral.

En medio de ese camino, encontramos logros y vacíos. Podemos indicar como vacíos o tareas pendientes:

La motivación a una mayor toma de conciencia del compromiso sociopolítico de los laicos y el desarrollo de su índole secular.

La difusión y conocimiento de la doctrina social de la Iglesia.

La presencia de la Iglesia en las nuevas periferias existenciales, así como el asumir los retos de la cultura urbana que se van haciendo presente.

Asumir la dimensión misionera de la Iglesia.

La tarea de proponer, acompañar y hacer propia la tarea de la reconciliación.

Podemos indicar ahora los logros más notables en el quinquenio:

La implementación y consolidación del proyecto diocesano de pastoral que permite la mejor participación de los fieles, y la promoción de la Parroquia como comunidad de comunidades. Crecimiento de las Comunidades Eclesiales de Base.

El crecimiento de la conciencia de pertenencia a la Iglesia en numerosos fieles.

El desarrollo de la Catequesis, con los itinerarios catequísticos, la formación de los catequistas (a través de diplomados y encuentros formativos).

El crecimiento y fortalecimiento de la pastoral vocacional, realizada en comunión con laicos y religiosos.

El fortalecimiento de la formación de los futuros sacerdotes, en el Seminario Diocesano; para ello se cuenta con el PROYECTO EDUCATIVO DEL SEMINARIO.

El fortalecimiento y crecimiento (sobre todo cualitativo) de la Universidad Católica del Táchira, con un Plan estratégico y la construcción de la primera fase del Parque Universitario. La UCAT se ha convertido en un punto de referencia para la sociedad tachirense.

El fortalecimiento del presbiterio como cuerpo de hermanos que viven la fraternidad sacramental. La puesta en marcha de la pastoral sacerdotal, con especial énfasis en la formación permanente de los Se sigue consolidando la comunión entre el Obispo y el presbiterio.

La formación ofrecida a los Laicos desde el CODILAI y otras instancias eclesiales

Una mayor presencia en los Medios de comunicación social. Aparición de nuevas radioemisoras.

La atención a la frontera (comunión de acciones con las Diócesis hermanas, particularmente la de Cúcuta).

No ha faltado el entusiasmo evangelizador, aún en medio de las situaciones de desconsuelo y desesperanza que ataca a nuestra gente. Este entusiasmo nace de la confianza puesta en Dios, en cuyo nombre se actúa. Se puede reafirmar la comunión con la Iglesia universal y el gran amor por el Santo Padre. Podemos, al concluir, hacer nuestras las palabras del Apóstol Pablo: ¡Continuamente recordamos qué activa ha sido la fe de Ustedes, qué servicial su amor y qué fuerte en los sufrimientos su esperanza en nuestro Señor Jesucristo! (1 Tesl. 1,3)

Realización de la VISITA AD LIMINA

Se dio comienzo a la Visita Ad Limina, con la Concelebración Eucaristica en la Basílica de San Pedro,m en el altar frente a la tumba del Apóstol. Fue concelebrada por todos los obispos asistentes y numerosos sacerdotes venezolanos que estudian en Roma. La presidió, S.E.R. JOSÉ LUIS AZUAJE, Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la CEV.

Subrayó el Arzobispo Azuaje la importancia para Venezuela de la Visita Ad Limina, como un momento para reafirmar la comunión con el Obispo de Roma y con toda la Iglesia Universal. El recuerdo de Venezuela y sus necesidades, sobre todo en estos tiempos de crisis, estuvo presente en la celebración. Luego de finalizada la celebración, con el canto del Himno a Nuestra señora de Coromoto, pasamos al Altar de la Sede, en la Basílica, para la foto de rigor con todos los Obispos de Venezuela.

Ese día, durante la mañana, se tuvo el primero de los encuentros, en la Congregación para la Educación Católica. Un poco antes del encuentro de los Obispos Venezolanos con el Cardenal Prefecto, Emmo. Sr Giusseppe Versaldi, y el Secretario, S.E.R. Vicente Zanni, tuve la oportunidad de ser recibido por el mismo Cardenal Prefecto. Fue un encuentro breve donde tuve ocasión de entregarle personalmente la reforma de Estatutos de la UCAT y la solicitud de la aprobación del mismo, según lo prevé la Normativa de la Iglesia. Aunque fueron breves minutos, se pudo hacer una síntesis del trabajo que se realiza en ela UCAT y las dificultades propias del momento que vive Venezuela y que afectan a la Institución de Educación Superior.

Durante la Visita a la Congregación para la Educación Católica, se presentó un panorama de la Educación Católica en Venezuela, así como de lo referente a la Universidad en general. S.E.R. JUAN DE DIOS PEÑA, Obispo de El Vigía-Sa Carlos, presentó la síntesis de la situación y de trabajo que se realiza en el campo de la Educación. Se señalaron las dificultades que hoy presenta la Educación Católica, y cómo está llamada a dar una respuesta evangelizadora en medio de la sociedad venezolana. Entre las dificultades mencionadas se destacaron, el abandono de maestros y alumnos del ámbito escolar, sobre todo por la fuerte tendencia de migración a otros países; esto crea serios problemas para la posibilidad de una educación estable. De igual modo, las dificultades que se tienen por no poder realizarse el programa de EDUCACION RELIGIOSA ESCOLAR; y los serios invconvenientes que se tienen en el campo de lo económico. Asumismo, se habló de las dificultades que el relativismo ético presenta a la Educación. Intervinieron varios Obispos para profundizar en lo que se había presentado.

Seguidamente se tocó el tema de la Universidad, que presenta las mismas dificultades que la escuela. Personalmente intervine para hacer notar que la UCAT no escapaba de las mismas dificultades que se mencionaban, pero que el equipo rectoral y el claustro de profesores, estaban haciendo lo posible e imposible para mantener viva y activa la UCAT. También se habló de la Facultad de Teología de la Iglesia en Venezuela y se recibieron algunas recomendaciones.

Tanto el Prefecto como el Secretario, además de subrayar algunos puntos de los tratados, manifestaron su solidaridad con los Obispos ante la gtrave situación que vivimos en Venezuela. Con el canto del Himno a la Virgen de Corotmoto, se terminó este encuentro.

En horas de la tarde, nos encontramos en la Pontificia COMISION PARA AMÉRICA LATINA. Allí nos recibió el Prof. GUZMÁN CARRIQUIRRY, en nombre del Sr. Cardenmasl Marc Ouellet, Presidente de la mencionada Comisión. Luego del saludo inicial, Tanto Mons. Raúl Biord como mi persona presentamos un panorama global de la situación del país y de la Iglesia en el momento actual. El Prof. Carriquirry agradeció la preencia de los Obispos en la CAL y la presentación hecha acerca de la situación de Venezuela. Además nos animó a ser testigos en la Venezuela actual, donde la Iglesia está llamada a ejercer un papel de liderazgo muy particular. Es hora difícil y quizás hasta de una especie de martirio, pero es hora de la Iglesia. También participaron varios Obispos para aportar ideas.

Luego de esta reunión, nos dirigimos a la Secretaría de Estado, donde fuimos recibidos por el Emmo. Sr. PIETRO PAROLIN, Secretario de Estado y MONS. Gallagher, RESPONSABLE DE LA SECCIÓN DE LOS ASUNTOS INTERNACIONALES DE LA Secretaría de Estado. Luego del saludo inicial, me correspondió la tarea de hacer una presentación del panorama global de la Nación: se destacó la situación de crisis que atraviesa el país y el deterioro de la calidad de vida; a la vez, se hizo mención del problema de la migración y de todo lo que ello conlleva, de manera particular en la frontera con Colombia y Venezuela. A la vez, se señaló el trabajo que hace la Iglesia en estos tiempos de crisis y cómo, en el caso nuestro de San Cristóbal, trabajamos en comunión conla Diócesis de Cúcuta.

Seguidamente. S.E.R. RAUL BIORD, Obispo de La Guaira y II Vicepresidente de la CEV presentó el panorama global del avida de la Iglesia, que realiza su misión en medio de la crisis. Se destacó el trabajo de los sacerdotes y de los laicos y cómo se han ido organizando las mismas comunidades eclesiales. Se subrayó la importancia que ha tenido el CONCLIO PLENARIO DE VENEZUELA, el plan trienal y la reciente ASAMBLEA NACIONAL DE PASTORAL.

El Cardenal Parolín tuvo palabra afectuosas hacia todos nosotros, así como Mons. Gallagher. Reconocen la dureza de la crisis que vivimos y cómo de verdad hay interés en seguir y acompañar a la Iglesia en Venezuela. Varios Obispos intervinieron para reforzar la comunión existente entre los Obispos y de éstos con el Papa; y cómo hay factores políticos y sociales que buscan dar la imagen de un episcopado distante del Papa y de la Santa Sede. Se reafirmó por parte de todos, cómo hay una estrecha comunión de los Obispos, el Papa y sus cercanos cooperadores.

El día 7 de septiembre em goras de la amañana se tuvo la visira a la sede de CARITAS INERTATINALIS. Allí comenzamos la reunión con las autoridades de Cáritas con una oración en la Capilla. El Presidente de CÁRITAS VENEZUELA, Emmo. Sr. BALTAZAR PORRAS, Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas, dirigió la sesión al presentar un panorama de la situación del país y la obra que realiza las Cáritas en Venezuela. Además de las acciones de carácter nacional, se destacó la importancia que han tenido las Cáritas Diocesanas y el el desarrollo de las Cáritas parroquiales. Esto ha sido una respuesta a la situación de crisis que vive el país. Se hizo mención de la obra de solidaridad que están desarrollando muchas comunidades e instancias eclesiales para poder atender a los más pobres y necesitados. Asimismo se habló de la dificultad que se tiene para la adquisición de medicamentos y otros consumos necesarios y las dificultades que presenta el gobierno al no querer reconocer que existe una crisis humanitaria en el país para lo cual se requiere de una apertura a la colaboración de la Iglesia y de otras instituciones internacionales. Se subrayó el papel de los cristianos en esta hora.

Los directivos presentes, además de expresar solidaridad, reafirmaron su preocupación por Venezuela, que consideran una prioridad en sus planes de acción.

Durante los días 5 al 7 se hizo presentes también el Sr. MARCO MECAGLIA, representantes de KIRCHE IN NOT PARA VENEZUELA. Varios Obispos pudimos encontrarnos con él para revisar planes de ayuda y proyectos presentados.

Personalmente me pude encontrar con él para revisar algunos proyectos y para hablar de la cooperación en lo que se refiere a la atención pastoral y solidaria con los migrantes en la frontera. También nos encontró el sr. REINER WILHEM responsable para Venezuela, de Adveniat. Revisé con él algunos de los proyectos presentados y en especial uno que tiene que ver con la frontera y el trabajo solidario que allí se realiza.

El 8 de septiembre, los Obispos venezolanos concelebraron en la Basílica de Santa María la Mayor. Presidió la Eucaristía, el Emmo. Sr. Cardenal PIETRO PAROLIN. Al día siguiente, algunos Obispos fueron en peregrinación a Asís, por invitación del Obispo de la Diócesis. El 9 de septiembre un primer grupo de Obispos acudió a la Congregación para la Doctrina de la fe (el segundo grupo asistiría el 13 de septiembre), donde se tocaron los temas correspondientes a la doctrina y a la disciplina de la Iglesia. El ponente fue el presidente de la Comisión para la Doctrina, moral y ecumenismo de la CEV, S.E.R. HELIZANDRO TERAN, Obispo de Ciudad Guayana. Todos participamos también ese día en el encuentro copn la Congregación para los Obispos, recibidos por el Cardenal MARC OUELLET.

El 11 de septiembre, día de la Virgen de Coromoto, se tuvo el encuentro con el Santo Padre Francisco. Nos recibió con gran cordialidad y afecto, y nos invitóa tener un diálogo franco con él, sin mayores protocolos. Varios fueron los temas tratados: la situación del país, los seminarios, la vida de los sacerdotes, la situación de la frontera, la necesidad de una dimensión misionera de la Iglesia en Venezuela... El Papa nos dio palabras de aliento, a la vez que respondía a las cuestiones que le presentaban los Obispos. Insistió en la comunión existente entre los Obispos, como un signo para el país. Que le había maravillado que en todos los informes y en todas las intervenciones, los Obispos se presentaban hablando y actuando en el nombre del pueblo. Así lo destacó S.E.R.Ñ JOSE LUIS AZUAJE, Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la CEV, en sus palabras de salutación al inicio del encuentro. El Papa nos invitó a seguir muy cercanos al pueblo; también a los sacerdotes, con quienes hemos de realizar la tarea de conducción pastoral del pueblo de Dios.

Por la tarde de ese día tuvimos el encuentro en la Congregación para el Clero. S.E.R. POLITO RODRIGUEZ, Obispo de San Carlos y Presidente de la Comisión Episcopal para el clero, seminarios, vocaciones y diaconado permanente, dirigió un mensaje con el cual expouso la situación de Venezuela en este campo. Solicitó la participación del S.E.R. JORGE PATRON WONG, en alguna de nuestras asambleas episcopales para tratar el asunto de la RATIO STUIORUM para los seminarios. El Cardenal BENIAMINO STELLA nos atendió con palabra de aliento y se accedió a la solicitud presentada para que Mons. Patrón Wong pudiera venir a Venezuela.

El día 12 de septiembre se tuvo la reunión en la Congregación para la Causa de los Santos, donde fuimos atendidos por el nuevo prefecto EMMO. SR. ANGELO BECCIU. Se revisaron las causas que se tienen en Venezuela y fuimos instruido acerca de nuevas directrices en lo relativo a los procesos de Canonización. S.E.R. MANUEL DIAZ, Arzobispo de Calabozo, presentó el informe referente a este tema en Venezuela. Por la tarde, acudimos al nuevo Dicasterio para el Desarrollo Integral de los pueblos, donde fuimos atendidos por el Secretario de la Congregación. Allí se pasó revista de los princ¡cipales problemas de Venezuela, con un particular énfasis en lo relativo a la pobreza, a la actuación de Cáritas y el tema de la frontera y migraciones que se están produciendo en Venezuela. Al terminar alló, nos dirigimos a San Juan de Letrán, donde se tuvo la Concelebración presdidida por el Emmo. Sr. Cardenal Baltazar Porras.

El día 13 se tuvieron los encuentros en el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, donde fuimos recibidos por S.E.R. OCTAVIO RUIZ, Vice-Presidente del mismo. S.E.R. ANGEL CARABALLO, Obispo Auxiliar de Maracaibo y Administrador Apostólico de Cabimas, presentó el panorama relativo a la Catequesis en el país. Destacó los pasos dados y la importancia que se le ha brindado a esta tarea esencial de la Iglesia. Por la tarde, se tuvo el encuentro con la nueva Congregación para Laicos, Familia y Vida.

El último día de la Visita perimtió el encuentro con la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de Sacramentos. Fuimos recibidos por el Cardenal Prefecto y varios oficiales de la misma Congregación. S.E.R. ENRIQUEP PEREZ, Obispo de Maturín presentó la relación acerca de la vida litúrgica en Venezuela. Personalmente tuve la oportunidad de agradecer a Mons. Aurelio García, por las gestiones que realizara para conseguir el título de Basílica Menor para el templo parroquial de San Antonio del Táchira. Al final de la mañana se tuvo el encuentro en la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, donde fuimos recibido por el Cardenal Prefecto. S.E.R. JHONNY REYES, presentó la relación referente a la situación misionera de la Iglesia en Venezuela.

Por la tarde, se tuvo la concelebración eucarística en San Pablo Extramuros, presidida por S.E.R. FELIPE GONZÁLEZ, Vicario Apostólico de Caroní. Con esta celebración se culminó la Visita.

Significación de la VISITA AD LIMINA

Considero oportuno subrayar algunos elementos que son importantes para toda la Iglesia en Venezuela y para nuestra Iglesia de San Cristóbal.

Se trató de una profunda experiencia de carácter eclesial, con incidencias en lo espiritual y lo apostólico. Sentimos la gracia de Dios en todo momento y acompañamos la Visita con nuestra oración, sobre todo eucarística. También pudimos experimentar la oración del pueblo de Dios, que nos acompañó. Personalmente recibí muchos mensajes de sacerdotes, laicos y religiosas, en los que manifestaban su cercanía y acompañamiento en la oración. Como ya lo infiqué, dediqué todo el día 12 de septiembre -con oración y actividades- y ofrecí todas las acciones de ese día por la Diócesis de San Cristóbal. El 11 de septiembre también estuvimos unidos con la jornada de oración que había pedido el Episcopado.

Se vivió una hermosa experiencia de fraternidad episcopal, expresión de comunión. Mucha afabilidad y compañerismo hicieron que el ambiente fuera sencillo y que las actividades no resultaran pesadas.

Podemos decir que fuimos confirmados en la comunión y en el ministerio pastoral, tanto nosotros como nuestras Iglesias locales, por el santo Padre. Él se mostró solícito y preocupado por la situación que vive el país y reiteró que la voz de los Obispos en Venezuela es la voz del Papa. Nos animó a ser cercanos con el pueblo. Agradeció el trabajo que estamos realizando junto con nuestros sacerdotes y laicos. Dio importancia a la dimensión misionera de la Iglesia en Venezuela.

Pudimos exponer la situación concreta de la nación y de la Iglesia ante el santo Padre y sus más cercanos cooperadores. Todos dieron importancia al trabajo que se realizó.

Durante los días de la Visita pudimos contactar a sacerdotes y seminaristas venezolanos que estudian en Roma. Fue un motivo para poder animarlos y manifestarles nuestra compañía.

Las celebraciones, sobre todo en las Basílicas Mayores, nos permitieron profundizar en la oración por Venezuela.

Cada Obispo pudo expresar sus ideas con plena libertad de espíritu y en sintonía de comunión.

La Visita Ad Limina, ciertamente producirá fruto en el futuro próximo e inmediato y nos permitirá, con las recomendaciones recibidas (y que posiblemente seguirán llegado desde as diversas Congregaciones) seguir en el trabajo evangelizador y en la línea de comunión y participación que nos ha señalado el Concilio Plenario de Venezuela.

Por lo que se refiere a la Diócesis de San Cristóbal, puedo indicar algunas cosas que tienen que ver más directamente con nosotros:

La invitación a seguir creciendo en el trabajo de nuestra UCAT y otros Institudos de Educación.

El fortalecimiento de nuestro Seminario, con la adaptación del PROYECTO EDUCATIVO a la nueva RATIO STUDIORUM.

La apertura cada vez mayor a la dimensión misionera de nuestra Iglesia local. En este sentido, se sostuvieron conversaciones en la Congregación para la Evangelización de los pueblos y con dos de los Vicarios Apostólicos de Venezuela. En este sentido hay que seguir pensando en nuestra cooperación misionera, no sólo de sacerdotes, sino de seminaristas y laicos.

En lo que se refiere a las causas de beatificación y canonización que llevamos, se recibieron las nuevas directrices, que nos permitirán un mejor trabajo en este campo. Es importante dar el paso de la oracióny difusión de los siervos de Dios.

Contiuar la acción de caridad y solidaridad con los más pobres y con los migrantes. En este sentido recibimos apoyo e indicaciones del Dicasterio para el Desarrollo Integral y Cáritas Internationalis. Un paso importante será la apertura de oficinas de atención a los migrantes y continuar la labor de comunión en la caridad y solidaridad con la diócesis de Cúcuta.

Otras actividades durante la Visita Ad Limina

Ciertamente que el tiempo de la Visita Ad Limina se extendió por unos días más. Durante ella y el tiempo que siguió, pude hacer algunas actividades para tratar asuntos de la Diócesis de San Cristóbal.

Tuve la oportunidad de ser recibido por el mismo Cardenal Prefecto. Fue un encuentro breve donde tuve ocasión de entregarle personalmente la reforma de Estatutos de la UCAT y la solicitud de la aprobación del mismo, según lo prevé la Normativa de la Iglesia. Aunque fueron breves minutos, se pudo hacer una síntesis del trabajo que se realiza en ela UCAT y las dificultades propias del momento que vive Venezuela y que afectan a la Institución de Educación Superior.

Pude entrevistarme con cada uno de los sacerdotes de la Diócesis que estudian o trabajan en Roma y España; asimismo con los seminaristas. A esto se unieron momentos de encuentro fraterno. Pudimos compartir y revisar la vida de quienes están allí.

Visité el seminario Internacional SEDES SAPIENTIIAE donde residen como alumnos 4 seminaristas de nuestra Diócesis. Tuve un diálogo con el rector y algunos formadores. En línea de máxima, están contentos con la participación de nuestros seminaristas.

Tuve la oportunidad de encontrarme con los representantes de Kirche in Not y Adveniat para revisar proyectos y ver algunas cosas que se pueden tener para el futuro próximo.

Con la ayuda de ADVENIAT, por un proyecto presentado y aprobado, se pudo adquirir un buen número de libros para la Biblioteca del seminario. Estos libros fueron enviados por vía especial. En la Diócesis de Brescia, algunos sacerdotes donaron libros para el Seminario de San Cristóbal.

Se tomó contacto con algunos sacerdotes que acogen sacerdotes y seminaristas para trabajos pastorales en tiempos fuertes y de vacaciones. Se agradeció la amistad y fraternidad con que los reciben. Se acordó seguir con esta experiencia.

Hablé con algunos obispos para posibles becas de estudio y trabajo pastoral para sacerdotes de nuestra Diócesis, tanto en Italia como en España.

Tuve la gracia de Dios de participar en la XIX Semana Montiniana en Concessio, lugar natalicio de Pablo VI. Allí recibí el premio PABLO VI, BONDAD Y CIVILIZACION DEL AMOR. Lo concedieron por el trabajo realizado a favor de los pobres y migrantes. Destaqué en todo tiempo que el premio no era para mi persona sino para todos los que trabajan en pro de los más necesitados y de los migrantes en la frontera (haciendo mención especial al querido hermano Obispo de Cúcuta, Mons. VICTOR MANUEL OCHOA CADAVID. Durante los días pasados en Brescia y Concessio, en compañía de algunos sacerdotes diocesanos, pude experimentar la mística y santidad de Pablo VI, quien es modelo de vida espiritual, diálogo y compromiso de amor con la Iglesia. Recibí en Concessi una venerada reliquia de Pablo VI.

El encuentro con el Santo Padre fue un momento especial de gracia donde estud¡vieron presentes los sacerdotes, seminaristas, laicos y religiosas de la Diócesis. Imploré una bendición para todos y le señalé que todos les enviaban saludos y bendiciones: entonces bajó su cabeza para que yo le diera esas bendiciones del pueblo tachirense. Siempre manifestó su preocupación por lo que vivimos en la Diócesis, particularmente en la frontera.