• Director: José Manuel Vidal
América
Cupich
Los obispos en los Estados Unidos ven que el Santo Padre está realizando una renovación en la vida de la Iglesia. Y estamos creciendo en el entendimiento de lo que ello significa

(José M. Vidal).- El cardenal de Chicago, Blase Cupich, está muy contento de la dinámica y el desarrollo del Sínodo de los Jóvenes, "una oportunidad magnífica para que los líderes de la Iglesia involucren a la gente joven". También confiesa que "todo lo que el Papa está haciendo y diciendo es algo que he estado intentando hacer" durante los 43 años que lleva de sacerdocio. Reconoce que la sombra de los abusos planea sobre el Sínodo y, para acabar con esa plaga, propone "poner fin a los privilegios, al poder y a la protección de la cultura clerical".

¿Cómo va el Sínodo? ¿Hay un buen clima?

Creo que el Sínodo es una oportunidad magnífica para que los líderes de la Iglesia involucren a la gente joven. Y eso es lo que está sucediendo. En mi círculo, tenemos a cinco jóvenes, y están muy abiertos y muy seguros al expresarse. Este es un buen ejemplo de cómo la Iglesia debe siempre involucrar a la gente joven: con apertura, con franqueza, y con un corazón amoroso. Así que todo va muy bien.

¿En qué clave interpreta la canonización de Romero y Pablo VI?

Creo que la clave para interpretar la canonización la dio la homilía del Papa. El Santo Padre dijo muy claramente que el hombre que está ocupado solo en cumplir la ley y cuyo corazón está lleno de bienes materiales no se permite recibir el amor de Jesús. No puede ver a Jesús que le mira con amor. Así que, el mensaje -no solo para los jóvenes, sino para todos en la Iglesia- es que el comienzo de nuestra fe cristiana radica, primero, en responder al amor que Dios tiene hacia nosotros cada día. No se trata en primer lugar de seguir una ley particular o mirar nuestros logros con los que presentarnos al Señor diciendo: 'Mira lo que he hecho'. Más bien, se trata de reconocer lo que el Señor ya está haciendo por nosotros. Por lo tanto, creo que la homilía del Santo Padre también va a tener un gran impacto en el resto del Sínodo.

¿Toda la jerarquía católica de los Estados Unidos está con el Papa?

Creo que los obispos estadounidenses ven que el Santo Padre está realizando una renovación en la vida de la Iglesia. Y estamos creciendo en el entendimiento de lo que ello significa. Y el Sínodo es un momento particularmente útil para que avancemos en esa comprensión.

Usted sí que está con el Papa y pasa por ser su amigo.

He sido sacerdote durante 43 años, y todo lo que el Papa está haciendo y diciendo es algo que he estado intentando hacer durante todo ese tiempo.

¿La sombra de los abusos planea sobre el Sínodo?

La crisis de los abusos a menores está dolorosamente presente en el Sínodo, pero con mucha esperanza de que podamos superarla.

¿Cómo?

Teniendo en cuenta que su raíz está en el abuso de poder y de conciencia. Si conseguimos acabar con los privilegios, el poder y la protección de la cultura clerical, podremos erradicar la pederastia de la vida de la Iglesia. Todo lo demás seguirá siendo secundario, si no conseguimos llegar al núcleo del problema.

El cardenal Cupich