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América
Indígenas brasileños luchan por su dignidad
La Organización de Estados Americanos recomendará al Estado Brasileño la garantía efectiva de los Derechos Humanos, especialmente en lo que hace referencia a la protección de los amenazados de muerte por defender estos derechos

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- Terratenientes del estado de Pará, en plena Amazonía brasileña, han amenazado e intimidado este jueves, 8 de noviembre, a representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en cuanto visitaban, acompañados por agentes de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) y del Consejo Indigenista Misionero (CIMI), al pueblo indígena Munduruku, intentando impedir la celebración de una reunión para escuchar los clamores de estos pueblos, aunque ésta fue realizada finalmente.

Se trata, según informa en su web la Comisión Pastoral de Tierra de Brasil, de sectores relacionados con el plantío de soja, que históricamente han invadido las tierras de los pueblos originarios. El hecho pone de manifiesto la cada vez más preocupante situación de los movimientos y pastorales sociales en la región amazónica y en Brasil, en general, una situación que se ha visto agravada en los últimos días con la elección de Jair Bolsonaro como nuevo presidente, lo que ha dado rienda suelta a quienes creen ser los dueños del país.

La reunión ha servido para que los pueblos indígenas presenten sus pautas, comenzando por la propia existencia como pueblo, cada vez más amenazada como consecuencia de la invasión de su territorio, espacio fundamental de su sobrevivencia económica, social y cultural. Desde esa situación, ha sido pedido una vez más la urgente demarcación oficial del territorio Munduruku del Planalto, lo que no podemos negar que es algo que cada vez va a ser más difícil con la llegada de un gobierno declaradamente anti indígena.

Desde la CIDH se ha prometido la elaboración de un documento en el que la Organización de Estados Americanos recomiende al Estado Brasileño la garantía efectiva de los Derechos Humanos, especialmente en lo que hace referencia a la protección de los amenazados de muerte por defender estos derechos.

Visita de representantes de la CIDH con el pueblo Munduruku


Además de los pueblos indígenas, han sido escuchados los representantes de las organizaciones y movimientos populares en la región, quienes han denunciado los atropellos del agro negocio y de los grandes emprendimientos contra los pueblos indígenas, descendientes de esclavos, ribereños y sus territorios, así como contra los asentamientos de reforma agraria, la biodiversidad y las aguas, amenazadas por la construcción de un gran puerto en la región que permita el transporte de granos a través del Río Amazonas, principalmente hacia fuera del país.

Junto con eso, ha sido denunciada la extracción ilegal de madera dentro de los territorios tradicionales, la compra ilegal de tierra dentro de asentamientos de reforma agraria por parte de terratenientes, el aumento de las amenazas, violencia y homicidios contra los pueblos de la región, la negativa a una educación y sanidad diferenciada para los pueblos indígenas, aspecto recogido en la propia legislación brasileña, y el uso intensivo y desmedido de agro tóxicos por parte de los terratenientes, lo que está teniendo como consecuencia el envenenamiento de las comunidades.

La Red Eclesial Panamazónica - REPAM, a través de su Secretario Ejecutivo, Mauricio López, ha mostrado su profunda solidaridad con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha sido una compañera en todo este caminar de la REPAM, y con el pueblo munduruku, que son también hermanos y socios de misión junto con la REPAM, que han estado en el proceso de formación de la Escuela de Derechos Humanos, en la primera edición. Mauricio López ha insistido en que "queremos denunciar todo tipo de agresión a estas instancias internacionales, que se vuelven absolutamente necesarias en este momento de profunda persecución y de violentamiento de los derechos humanos".

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