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América
Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la REPAM elucabista.com
El problema está en que creamos toda una serie de institucionalidades, estructuras y contenidos que no acompañan ni empoderan la vida de las personas concretas

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- Los conocimientos van cambiando la vida de la gente. En la Amazonía las vivencias son fuente de sabiduría, tan válida como la dimensión intelectual. Todo eso hace que momentos aparentemente sencillos se conviertan en relevantes, especialmente cuando se trata de los pueblos originarios y campesinos amazónicos.

Este jueves, 8 de noviembre, se clausuraba en Jaén, Perú, la II Escuela de Derechos Humanos de la Red Eclesial Panamazónica - REPAM, en la que han participado 18 hombres y mujeres, representando a 6 países, movidos por una opción de lucha y resistencia, junto con 5 acompañantes, que a lo largo de un mes y 208 horas de clases, han ido profundizando en los Derechos Humanos, en documentación y en incidencia, "algo que debe ser reconocido pues supone un enorme esfuerzo", como señala Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la REPAM.

Los contenidos del curso han sido profundos, de excelencia absoluta, porque son además impartidos por personas que trabajan todos los días en la realidad amazónica y que la conocen como ninguno, el Equipo Itinerante, el Consejo Indigenista Misionero, el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica - CAAAP, de Perú, instancias especializadas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, el Centro de Investigación y Educación Popular - CINEP, de Colombia, la Caritas Española y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, cada uno sumando fuerzas y conocimientos, pero haciendo que éstos sean relevantes para la vida de las personas y sobretodo tejiendo, desde los propios casos, territorios, sus luchas y sus historias.

Junto con quienes han impartido los conocimientos, se han hecho presentes la Secretaría Ejecutiva de la REPAM, a través de un Equipo específico, del que han formado parte la asesora jurídica y la responsable de comunicación, que han sostenido este proceso junto con el apoyo del Equipo Itinerante y de la Compañía de Jesús.

 

Según López, en este tiempo "hemos escuchado muchas, muchas historias de vulnerabilidad, de fragilidad, de sentimiento de soledad y de necesidad urgente de contar con las herramientas adecuadas". Todo ello ha tenido como consecuencia que "ahora nos sentimos entretejidos y entrelazados, con más herramientas", en un proceso que no termina con la clausura de la escuela, sino que "entra en una nueva etapa de ir contagiando, compartiendo, sumando fuerzas en cada territorio, con las redes locales para que estos líderes y los agentes de pastoral que los acompañan, vayan también siendo una sola voz, una voz que grita en el desierto, una voz que grita en la selva, una voz que grita esperanza y grita profecía", afirma Mauricio López.

En realidad, muchos se preguntan, como también hace el Secretario Ejecutivo de la REPAM, "¿qué hace una red como la Red Eclesial Panamazónica desarrollando todo un proceso formativo para la defensa de los derechos humanos de los pueblos panamazónicos habiendo tantas instituciones especializadas, con años de experiencia trabajando en este sentido?".

El propio Mauricio López encuentra una respuesta cuando dice que "porque es urgente, imprescindible e inminente la situación de agravamiento de toda la dinámica de vida de las personas que habitan en el territorio Panamazónico, sobre todo de pueblos originarios y de comunidades campesinas". En ese sentido, no podemos negar que la actual coyuntura política en la región no está ayudando en nada a la mejora de las condiciones de vida de estos pueblos, con una invasión de grandes proyectos que sólo pretenden expoliar las grandes riquezas naturales que la región contiene.

 

Vivimos en una sociedad, algo que se acentúa en la región amazónica, en la que muchos de los procesos que existen, que pueden ser extraordinarios en sus contenidos, no llegan a estas personas o incluso el nivel de éstos no es adaptado para una realidad de defensores y luchadores. Como reconoce Mauricio López, "el problema no está en las personas, como muchas veces nos han hecho creer, el problema está en que creamos toda una serie de institucionalidades, estructuras y contenidos que no acompañan ni empoderan la vida de las personas concretas".

No podemos olvidar, según él mismo afirma que "son ellas y ellos los que todos los días dan la vida, resisten y luchan, y eso es lo que la REPAM hace, crea condiciones donde no las hay para acompañar a gritos específicos que no son propios, que son de ellas y de ellos, de los pueblos y de las comunidades, y busca por todos los medios acercar herramientas que sean relevantes para sus vidas, que les permitan responder a las difíciles situaciones que se tienen que topar todos los días". Por otro lado, como afirma su Secretario Ejecutivo, "una red como la REPAM tiene todas las condiciones para articular un sin número de presencias, personas, universidades, que hace total sentido para acompañar estas vidas".

 

Por encima de los conocimientos adquiridos, lo más destacado al finalizar la escuela es ver como las vidas se entrelazan, como los participantes se van haciendo familia, sembrándose en el corazón los unos y los otros. Esto tiene como consecuencia, como reconoce Mauricio López, que "se va tejiendo una red de resistencia mucho más grande que los propios contenidos que se dan". Desde ahí, él ve como próximo paso, "un proceso documental, de afirmar los rostros, de hacer que la voz florezca y que, poco a poco, se vaya configurando esa argumentación desde el sustento vital, para decir existimos, queremos vivir y queremos que se nos respeten los derechos".

Después de esta segunda fase el objetivo es que muchas de estas voces puedan ser llevadas a instancias internacionales. Es ese sentido, su Secretario Ejecutivo, señala que hoy la REPAM agradece la gran amistad en la misión con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con la Relatoría de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas, con instancias especializadas en la Unión Europea, con redes eclesiales en el Norte planetario, que se sienten Amazonía y quieren amazonizar el mundo.

Por eso, la clausura de la Escuela de Derechos Humanos es momento en que "comienza la resistencia y es una resistencia en comunión, hoy es el día en que no nos sentimos solos y que vamos a afirmar esta certeza de caminar juntos, como Red Eclesial Panamazónica, porque eso somos, somos un camino de esperanza en medio de la profunda fragilidad", concluye Mauricio López.

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Escuela de Derechos Humanos de la REPAM