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América
Universidad Centroamericana de Nicaragua
Aseguran que la reducción significativa del presupuesto estatal hacia la Universidad católica repercutirá de forma inevitable en el quehacer de dicha casa de estudios

(Israel González Espinoza, corresponsal en Nicaragua).- Los sacerdotes jesuitas de América Central denunciaron mediante un comunicado la "reducción sustancial" del presupuesto que recibe la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua; que es asignado en el 6% constitucional para las universidades miembros del Consejo Nacional de Universidades (CNU) de Nicaragua.

"Manifiesta al pueblo nicaragüense y a la comunidad internacional su preocupación por la reducción sustancial del presupuesto que por prescripción constitucional recibe la Universidad Centroamericana (UCA) desde el año 1990 en cuanto miembro del Consejo Nacional de Universidades, en reconocimiento a su activa y positiva participación en la lucha del 6% del presupuesto nacional asignado anualmente por el Estado al desarrollo de la educación superior, y con la finalidad de que integre y beneficie a la mayor cantidad posible de jóvenes de escasos recursos en su preparación profesional", señala el comunicado de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús.

La UCA -recuerdan los religiosos católicos-, es una institución que siempre ha velado por la promoción de la justicia y la fe cristiana, a través de la investigación, docencia y proyección social; por lo cual aseguran que la reducción significativa del presupuesto estatal hacia la Universidad católica repercutirá de forma inevitable en el quehacer de dicha casa de estudios.

"En sintonía con el respaldo internacional que universidades e instituciones jesuíticas del mundo le han venido brindando, lamenta que por prejuicios ideológicos y sesgados intereses políticos se perjudique el aporte de una institución académica que, inspirada en los valores éticos del cristianismo, se ha comprometido en poner a la razón, a la ciencia y al pensamiento en favor del desarrollo humano integral de Nicaragua", enfatizan los jesuitas del istmo centroamericano.

 


Piden respeto a las garantías constitucionales del pueblo nicaragüense

En el comunicado de denuncia, los sacerdotes jesuitas de Centroamérica, renuevan su oración por el pueblo nicaragüense y piden que se restablezca el Diálogo Nacional para que logre iniciarse un proceso democratizador, en el cual se respeten las garantías democráticas y sociales del pueblo; logrando detener lo que consideran "un proceso de destrucción económica al que, según especialistas, el país está siendo empujado".

"Que la reconciliación a la que el Papa Francisco exhortó en las navidades recién pasadas sea resultado de un diálogo que restablezca el Estado de derecho, que restituya todas las libertades constitucionales, que garantice el respeto irrestricto de los derechos humanos de la población", puntualizan los eclesiásticos.

UNEN pidió excluir a la UCA del 6%

El pasado 4 de diciembre, Luis Andino, en representación de la pro-gubernamental Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), pidió en un acto al presidente Daniel Ortega; la exclusión de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), debido a que dicha Alma Mater apoyó las protestas realizadas por sus estudiantes contra las fallidas reformas de corte neoliberal que pretendía ejecutar por vía decreto el régimen orteguista al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

La UCA fue la primera universidad víctima del asedio gubernamental. La noche del 18 de abril, fue atacada por miembros de la Juventud Sandinista y policías, quiénes agredieron a decenas de universitarios que protestaban contra las reformas al INSS en el frontispicio de la casa de estudios jesuita.

En mayo pasado, la universidad denunció en un comunicado firmado por el sacerdote José Idiáquez, rector de la UCA; que camionetas llenas de efectivos paramilitares al servicio del régimen orteguista lanzaron explosivos contra los portones de dicha institución.

"La UCA, fiel a sus principios cristianos, continuará exigiendo lo que exige nuestro pueblo: justicia para las decenas de asesinados en la masacre de abril, que continúan en mayo; y una democracia que garantice a toda la ciudadanía de nuestro país la verdadera paz y el desarrollo, hoy en grave riesgo por la irresponsabilidad del desgobierno actual", enfatizaba el comunicado del rector Idiáquez.

El 2 de junio, el provincial jesuita de América Central, Rolando Alvarado; responsabilizó al régimen orteguista por la seguridad del rector José Idiáquez, ante una serie de amenazas anónimas que revelaban un complot para atentar contra la vida del sacerdote jesuita.

Idiáquez, quién fue convocado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) en su calidad de representante de las universidades para el Diálogo Nacional mediado por la Iglesia; también forma parte de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

El religioso le reveló al Semanario Universidad de Costa Rica en junio que desde el inicio de su rectorado en 2014, la institución que él dirige estaba bajo la lupa del régimen por considerarla una "universidad opositora".

"Lo que pasa es que desde 2014, cuando los obispos sacaron la primera carta y pidieron diálogo, la situación se miraba muy mal. El tener contacto con estudiantes, campesinos y la costa Caribe me daba una visión global de que se estaba acumulando mucha molestia. (...) Lo de la reserva Indio Maíz y lo del Seguro Social rebasó el vaso y el Gobierno cometió el error de pensar que podía seguir reprimiendo las protestas sociales e infundiendo miedo", puntualizó el rector Idiáquez.