Religión
El cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark (Nueva Jersey) Agencias
Aquellos que vienen a nuestras fronteras buscando asilo o huyendo de una pobreza aplastante no son peones en un debate político, sino los extranjeros y forasteros que nuestras Escrituras nos invitan constantemente a acoger

(Cameron Doody).- "Estos hombres, mujeres y niños no son números, ni estadísticas criminales, sino personas de carne y hueso con sus propias historias y narrativas". Fuerte recado del cardenal Joseph Tobin a Donald Trump después de que el presidente de los EEUU se reafirmara en su veto a los presupuestos del Congreso si estos no incluyen fondos para el muro infame con México.

"Escuché con una profunda decepción a las palabras deshumanizantes que se usó para describir a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes", admitió el cardenal Tobin en un comunicado tras el discurso televisado del presidente la noche de este martes.

Entre otras cosas, el mandatario republicano afirmó en su intervención que "los Estados Unidos está siendo afectado por una crisis humanitaria y de seguridad nacional causada por la inmigración descontrolada y ilegal". Algo que no cuadra, en absoluto, con el arzobispo de Newark, en Nueva Jersey, que recordó que la mayoría de los inmigrantes al país "están huyendo de la miseria humana y violencia brutal que pone en peligro a sus vidas".

En su reflexión, el cardenal Tobin también acusó a Trump de promover, con su criminalización de los inmigrantes, "caricaturas falsas y que siembran miedo" con el fin de "provocar una especie de amnesia" entre la población que "negaría nuestras raíces" como país "en los inmigrantes y refugiados". El arzobispo de Nueva Jersey asimismo aconsejó al presidente que revise las palabras del Papa Francisco, quien invitó el año pasado a "pasar de considerar al otro como una amenaza a nuestra comodidad a valorarlo como alguien que con su experiencia de vida y sus valores puede aportar mucho y contribuir a la riqueza de nuestra sociedad".

Y en cuanto al "cierre de Gobierno" que ha provocado Trump en su veto a los presupuestos -el cual ha durado ya 18 días y ha costado un estimado 6.500 millones de dólares por cada semana de bloqueo- el cardenal Tobin recuerda que "aquellos que vienen a nuestras fronteras buscando asilo o huyendo de una pobreza aplastante no son peones en un debate político, sino los extranjeros y forasteros que nuestras Escrituras nos invitan constantemente a acoger".

Es por eso que el purpurado pone fin a su reflexión "rogando a nuestros líderes legislativos a unirse por el bien común". "Resuelven sus problemas por el bien de todos", Tobin instó a los políticos. "Vidas dependen de ello".

 


Los obispos de EEUU instan a los políticos a "mirar más allá de la retórica" en materia de inmigración

Por su parte, el obispo Joseph Vásquez, de Austin, Texas, Presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), también ha recordado a Trump que "asegurar las fronteras y tratar humanamente a quienes huyen de la persecución y buscan una vida mejor son dos aspectos que no se excluyen mutuamente".

El comunicado completo del Obispo Vásquez es el siguiente:

Asegurar las fronteras y tratar humanamente a quienes huyen de la persecución y buscan una vida mejor son dos aspectos que no se excluyen mutuamente. Estados Unidos puede garantizar ambas cosas y debe hacerlo sin inculcar miedo ni sembrar odio. Continuaremos abogando por una reforma migratoria para promover el bien común y abordar estos temas.

El Papa Francisco afirma que los migrantes no son estadísticas, sino personas con sentimientos que necesitan protección continua. De nuestro trabajo al servicio de inmigrantes y refugiados a lo largo de la frontera de EE.UU./México, en el interior de Estados Unidos y en todo el mundo, sabemos que esto es cierto. Instamos a los legisladores a mirar más allá de la retórica y recordar la dignidad humana que Dios nuestro Padre nos ha dado a cada uno de nosotros simplemente porque todos somos Sus hijos.

El Presidente y los líderes del Congreso necesitan ponerse de acuerdo y terminar el cierre del Gobierno con una solución que reconozca la dignidad del trabajo de los empleados afectados, respete la humanidad de todos sin importar su situación migratoria y proteja la santidad de la vida humana.