• Director: José Manuel Vidal
América
Inmigrantes venezolanos en Brasil
La historia de las migraciones está relacionada con la historia de los pobres, que salen en busca de mejores condiciones de vida

(Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil).- El Curso de Verano del Centro Ecuménico de Servicios a la Evangelización y Educación Popular, CESEEP, por sus siglas en portugués, se ha convertido en una referencia dentro de la reflexión ecuménica en Brasil. En su 32ª edición, que se celebra de 9 a 17 de enero, en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, los más de 400 participantes, junto con los más de 100 que forman parte de la coordinación, monitores y voluntarios, van a reflexionar sobre el tema: "Por una ciudad acogedora - Somos todos Migrantes".

La temática cobra especial actualidad ante la confirmación por parte del nuevo gobierno de que Brasil abandona el Pacto Mundial para las Migraciones de la ONU, una decisión que según diversas opiniones traerá consecuencias negativas para el país, que no olvidemos ha sido destino de grandes flujos migratorios en los últimos siglos.

La sociedad actual vive una realidad en la que los migrantes son vistos con desconfianza, inclusive por parte de quienes en otros tiempos fueron migrantes o son descendientes de migrantes. Por eso, como ha sido recordado en la celebración de abertura, el Curso de Verano quiere ser un espacio de esperanza, de resistencia, de rehacer sueños para tener un Brasil diferente, de convencer a la sociedad de que lo que el migrante quiere es respeto, una ciudad acogedora, que haga posible que él pueda quedarse. En definitiva, el Curso quiere ser momento para dar más visibilidad a la causa del migrante.

Como recordaba Benedito Ferraro, Presidente del CESEEP, "la historia de las migraciones está relacionada con la historia de los pobres, que salen en busca de mejores condiciones de vida", una realidad cada vez más difícil, pues las leyes sobre migración son cada vez más rígidas, aumentando la criminalización de los migrantes. No podemos olvidar, como reconocía Ferraro, que la migración es una realidad que aparece en la Biblia, donde es narrado como el Pueblo de Dios tuvo que migrar por falta de pan.


Una de las grandes voces que en la sociedad actual se alzan en la defensa de los migrantes es el Papa Francisco, quien insiste en que ante los migrantes, la sociedad, la Iglesia, los cristianos, tienen que basar su actuación en cuatro actitudes fundamentales, acoger, defender, promover e integrar.

En ese sentido, podemos decir que la postura profética del Obispo de Roma es un contrapunto a una sociedad que parece haber olvidado aquello que recoge la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde se dice que migrar es un derecho. Es necesaria una acción pastoral y política e torno a las migraciones, pues como afirmaba el Presidente del CESEEP, "formamos parte de una misma comunidad humana y vivimos en un mismo Planeta".

El Curso de Verano, desde su fundación, fue pensado para las juventudes, tiene un carácter popular, ecuménico y es realizado en común, teniendo como metodología la Educación Popular, que combina reflexión y creatividad, arte y celebración, a lo que se une un tiempo de convivencia fraterna, que genere un compromiso transformador en el día a día del trabajo pastoral y de los movimientos sociales.

De hecho el Curso de Verano 2019 es una llamada a reflexionar sobre el papel social y la acción profética que se debe tener ante el sufrimiento de grupos humanos que se mueven en diferentes territorios en busca de un lugar donde vivir, compartir su cultura, su espiritualidad y sus sueños. Aunque migrar sea un derecho, la mayoría de los migrantes lo hacen por causa de guerras, persecuciones religiosas o políticas, falta de trabajo, hambre...

Por eso, es necesario conocer la realidad, las causas y las consecuencias de las migraciones, pues sólo así se pueden generar políticas de acogida y reconocimiento de las personas como sujetos de derecho, especialmente de ir, venir y vivir con dignidad. Acoger al extranjero debe ser una actitud presente en la vida de cualquier líder social, político y eclesial.

La estructura del Curso de Verano cuenta con momentos de asesoría, en los que será reflexionado sobre diversos aspectos del fenómeno migratorio, estudiando su panorama internacional, así como en el propio Brasil, la desigualdad territorial y social y su relación con la movilidad humana, la protección, acogida e integración de los migrantes y refugiados, las Políticas Públicas y el fenómeno migratorio en la Biblia.

Junto con eso, van a ser trabajados diferentes temas en las 15 tiendas, entre ellos el arte y educación popular, la diversidad, la espiritualidad de lo cotidiano, juventud y derechos, el diálogo entre arte y militancia, el lenguaje audiovisual, el trabajo con grupos populares, música, danza, poesía, historia del pueblo negro. Todo ello acompañado de momentos de mística y espiritualidad que ayuden a hacer realidad aquello que es fundamento tradicional del Curso de Verano: el arte, la educación popular, el ecumenismo y el trabajo en común y gratuito.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí: