Religión
Miguel Ibarra, el falso cura de Cádiz
La arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, en Colombia, detectó hace meses irregularidades en su ordenación y alertó a la diócesis de Cádiz y Ceuta

(José M. Vidal).- Al obispo de Cádiz, Rafael Zornoza le crecen los enanos. En medio de una oleada de críticas a su gesitón pastoral y económica de la diócesis, le salta otro escándalo que puede traerle graves consecuencias. Ante la escasez de vocaciones y, además, dado que no se fía de los curas gaditanos, lleva años 'importando' sacerdotes de diversas parte del mundo (especialmente de Polonia y de Colombia). Sin demasiados filtros ni excesivas verificaciones.

Tanto es así que ha tenido al cargo de una importanta parroquia de Medina Sidonia a un cura que no es cura y que ni siquiera está ordenado. Se llama Miguel Ángel Ibarra Marín y hasta hace pocos días oficiaba como párroco de Santa María La Mayor Coronada y Santiago Apóstol.Y, según dicen los curas gaditanos, "no es un caso aislado, porque nadie controla los sacerdotes que traen de fuera, que, por cierto, muchos sólo están una temporada y regresan a sus países de origen".

El falso cura se ha marchado de Cádiz hace unos días, después de la visita a Medina Sidonia del vicario judicial y del canciller-secretario. Todo en secreto. De hecho, la diócesis de Cádiz sólo se hizo eco de la noticia, una vez que la publicaron los medios de comunicación, tanto en Colombia (de donde procede el falso presbítero) como en Cádiz.

Así cuenta el caso 'La Voz de Cádiz'

La archidiócesis de Santa Fe de Antioquia ha denunciado que el actual párroco de Santa María la Coronada de Medina, Miguel Ángel Ibarra Marín no es sacerdote. De esta forma se recoge en una información Noticias Caracol de Colombia en la que se desgrana un comunicado emitido por la autoridad eclesiástica.

Según la televisión de ese país del que procede el ya cesado párroco del templo asidonense, Ibarra Marín fue relegado de su cargo porque los documentos que lo acreditaban como párroco son falsos. Ha sido en las últimas horas cuando el propio monseñor Orlando Antonio Corrales García, de la archidiócesis de Santa Fe de Antioquia ha confirmado que tras una investigación más exhaustiva se ha determinado que este sacerdote «no fue ordenado como tal el 4 de Enero de 1998 por el entonces Arzobispo de Tunja, Monseñor Augusto Trujillo Arango, en su capilla privada».

Foto de Miguel Ibarra en las redes sociales

Ibarra Marín llegó a la archidiócesis de Antioquia en el año 2011 procedente de Tunja aunque posteriormente y según recoge la información de Noticias Caracol surgieron dudas en cuanto a su ordenación y es por eso que se contrastó e investigó la documentación que aportó en su momento. Ha sido ahora cuando se ha pronunciado el responsable de la archidiócesis de Santa Fe y este presunto caso de falso sacerdote ha causado la lógica conmoción entre quienes fueron sus feligreses. De hecho se pone en duda la validez de los sacramentos que que impartió allí.

En la misma información se expone que Ibarra Marín se encuentra en la actualidad en Cádiz. En efecto y tal como ya anunció la diócesis gaditana, Miguel Ángel Ibarra Marín forma parte de los nuevos párrocos nombrados recientemente. Concretamente y según se puede comprobar en la propia página web del obispado de Cádiz y Ceuta, Ibarra Marín tomó posesión de su cargo, su nuevo destino, en la parroquia de Santa María la Coronada de Medina Sidonia, junto con otros doce sacerdotes el pasado 4 de septiembre en presencia del obispo Rafael Zornoza Boy.

La diócesis de Cádiz recibió la semana pasada el aviso de estas irregularidades por las que el supuesto sacerdote llevaría ejerciendo como tal desde hace dieciocho años. Desde entonces, y según el comunicado emitido este sábado por la autoridad eclesiástica, Marín cesó de sus funciones. Ahora está abierta una investigación.

Comunicado del obispado de Cádiz y Ceuta

El Obispado de Cádiz y Ceuta desea manifestar lo siguiente en relación a D. Miguel Ángel Ibarra Marín, de nacionalidad colombiana, quien, en la actualidad, ejercía como párroco en la localidad de Medina Sidonia.

Miguel Ángel Ibarra Marín llegó a la diócesis de Cádiz y Ceuta, en octubre de 2017, a raíz de un acuerdo firmado con el Arzobispo de la archidiócesis de Santa Fe de Antioquia, Mons. Orlando Antonio Corrales García.

El supuesto sacerdote presentó en la diócesis de Cádiz y Ceuta toda la documentación requerida en estos casos. Asimismo, con anterioridad, esta persona había ejercido el ministerio en varias diócesis colombianas.

Miguel Ibarra, en otra pose en redes

Desde inicios de este curso, Miguel Ángel Ibarra ejercía en las parroquias de Santa María La Mayor La Coronada y Santiago Apóstol de Medina Sidonia.

La Archidiócesis colombiana avisó, el pasado 13 de diciembre, a la diócesis de Cádiz y Ceuta que, tras una denuncia de falsedad en sus documentos de ordenación, se había llevado a cabo una profunda investigación que concluía que Miguel Ángel Ibarra no había sido nunca ordenado sacerdote.

Inmediatamente conocido este hecho, en la tarde del mismo jueves, 13 de diciembre, la diócesis de Cádiz y Ceuta cesó al supuesto párroco de sus funciones.

El supuesto sacerdote tendrá que responder, en los próximos días, ante la Archidiócesis de Santa Fe de Antioquia donde ha sido requerido.

Por su parte, la diócesis de Cádiz y Ceuta, trabaja ya en la investigación correspondiente y la reparación de las consecuencias que haya podido acarrear la actuación de esta persona.

La diócesis de Cádiz y Ceuta lamenta que, hechos como este, puedan ensombrecer la labor de sus párrocos y sacerdotes debidamente ordenados, que sirven a la Iglesia diocesana, cada día, de manera ejemplar.