• Director: José Manuel Vidal
Educación
Acto de apertura del curso 2018/2019 de la Universidad Loyola Andalucía Universidad Loyola Andalucía
Pedro Caldentey, director del Departamento de Economía de la Universidad, ha pronunciado la lección inaugural bajo el título “La crisis global de la integración: el regionalismo a examen”

(Universidad Loyola Andalucía).- La Universidad Loyola Andalucía ha celebrado hoy el acto de apertura del curso 2018/2019, el sexto de la Universidad, que se ha desarrollado en el Parque de Innovación y Desarrollo Dehesa de Valme en Dos Hermanas, y que ha estado presidido por el Provincial de España de la Compañía de Jesús y Canciller de la Universidad Loyola Andalucía, Antonio España SJ.

Un acto al que han asistido junto a la comunidad universitaria, el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano; el director general de Innovación y Transferencia del Conocimiento, Manuel García; así como otras autoridades académicas, civiles y militares y representantes de organizaciones empresariales.

El acto se inició con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, y concelebrada con el Provincial de España y los jesuitas Ildefonso Camacho, Guillermo Rodríguez-Izquierdo; José Juan Romero y José María Valverde.

Tras finalizar la misma, prosiguió el acto académico con el informe del secretario general Pedro Pablo Pérez; la lección magistral a cargo de Pedro Caldentey, director del departamento de Economía; el discurso del Rector, Gabriel Pérez Alcalá, y finalizó con el discurso del Provincial de España de la Compañía de Jesús, Antonio España, dando por inaugurado el curso académico.

 

 


 

 

La Universidad, agente de transformación social

En su discurso, el rector de la Universidad Loyola, se refirió al nuevo marco "en el que vamos a desarrollar nuestra labor las universidades de la Compañía de Jesús" a partir de la creación el pasado mes de julio de la International Association of Jesuit Universities (IAJU). En este sentido, Pérez Alcalá indicó cómo la creación de esta asociación internacional de universidades posibilita, por un lado, la visibilización de una red de dimensión mundial, "pues abarca a más de 200 centros universitarios de cinco continentes, y casi un millón de estudiantes en todas las ramas del saber, y las posibilidades que esta red abre". Y por otro, y en una lectura más profunda, significa, según ha expresado el rector, "una nueva misión para nuestra universidad, llamada a ser agente de transformación social en nuestro entorno y, haciéndolo con otros, con la red de Universidades que formamos, ser agentes de transformación del mundo".

Asimismo, el rector de Loyola Andalucía ha recordado el llamamiento del Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, que pidió a las universidades no sólo generar pensamiento a través de la investigación y transmitirlo a los estudiantes y a la sociedad, sino hacerlo de forma significativa "en los problemas que aquejan al ser humano y comprometen el futuro de la Humanidad". En definitiva, "si cumplimos esta tarea y, al mismo tiempo, lo hacemos juntos trabajando en red, seremos agentes efectivos de la transformación del mundo", afirmó el rector.

Igualmente, Gabriel Pérez Alcalá, recordó que a las universidades jesuitas también se les pide "ser agentes sociales, ser instituciones sociales que articulen la sociedad en la que viven: siendo espacios de libertad, de pluralidad, de compromiso. Pero también actuando como voz de los sin voz, partícipes del debate público de los problemas mundiales, visibilizando y denunciando los problemas de injusticia y de insostenibilidad del mundo, siendo activos en la plaza pública en defensa de los valores humanistas y evangélicos".

El rector también ha querido solidarizarse "con unas universidades muy cercanas a nosotros que están viviendo unas situaciones de emergencia por ser agentes de transformación social y dar testimonio. Y me refiero a las Universidades venezolanas Andrés Bello y del Táchira y, con mayor gravedad, la Universidad Centroamericana de Nicaragua, cuyo rector, nuestro buen amigo Chepe Idiáquez está amenazado y tienen a un grupo de estudiantes encarcelados".

 

 

Identidad, misión y comunidad

Por su parte, el Provincial de la Compañía de Jesús en España, Antonio España, en la intervención de la que ha sido su primera visita oficial a la Universidad Loyola, ha querido agradecer el empeño desarrollado por la Universidad en estos años de puesta en marcha del proyecto, "para presentar ante la sociedad andaluza una oferta universitaria de iniciativa social, de carácter cristiano y jesuita, donde esta universidad se constituye como un medio abierto hacia el pluralismo y la diversidad".

Asimismo, ha destacado la juventud y la flexibilidad de Loyola Andalucía, que les permite partir "de una situación privilegiada, pues puede ser algo más rápida ante la aceleración del cambio social y tecnológico que vivimos, así como su respuesta a las necesidades de la sociedad andaluza".

Por otro lado, ha emplazado a la Universidad a asumir el reto de integrar en su actividad tres dimensiones fundamentales, al hilo de lo propuesto en la Congregación General 35: la identidad jesuita; la misión, para acudir a donde se hacen las grandes preguntas de nuestro tiempo y formar a personas como agentes de transformación social; y la comunidad, para crecer en una mayor integración entre centros jesuitas.

 

 


 

 

Lección inaugural

El profesor Pedro Caldentey, director del Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía, ha hablado durante su intervención de la crisis del multilateralismo y de la globalización, pero también del regionalismo, debido a "la crisis de los mega acuerdos de libre comercio, el neoproteccionismo de algunos países, sobre todo EEUU; la crisis del regionalismo latinoamericano y la crisis de la UE.

En relación a la dimensión europea de la crisis, aunque ha reconocido que no es la primera vez que la UE está en crisis, sí ha reconocido que esta vez "es diferente, no parece reproducir el patrón de otras en la historia de la Unión Europea". Según Caldentey, la crisis se ha manifestado en varios frentes: el Brexit, los refugiados -en la que ha calificado como "decepcionante" la reacción de la UE y sus estados miembros- y el fracaso de las políticas de austeridad y la crisis del euro.

¿Qué hacer con la UE? ha sido una de las preguntas que ha abordado en su intervención. Para Caldentey "la agenda de futuro debería evitar la tentación de dar marcha atrás, pero tiene que reinventarse a partir de la respuesta a las necesidades de la Europa del siglo XXI. Recuperar las raíces de la UE, encontrando un proyecto común, desarrollado en conjunto a partir del juego de suma positiva de sus intereses combinados, permitiendo que los Estados miembro amparen a sus ciudadanos tras la crisis, garantizando una prosperidad inclusiva".