• Director: José Manuel Vidal
España
Juan Cuatrecasas
Quien le hizo eso a mi hijo es sobrino de un político de renombre dentro del Partido Popular (...), que hoy ocupa un carto de renmobre en una institución relevante de la sociedad

(Jesús Bastante).- "El perdón sin más no vale. Las víctimas necesitan reparación y resarcimiento". Este jueves, Juan Cuatrecasas verá cumplido uno de los sueños que se autoimpuso en 2011, cuando su hijo 'Asier' le confesó haber sufrido abusos sexuales continuados por parte de JMMS, profesor del colegio Gaztelueta, vinculado al Opus Dei.

 


Mañana arranca el juicio del 'caso Gaztelueta'. ¿Qué espera?

Fundamentalmente, dos cosas: que a través de una sentencia condenatoria se reconozca a mi hijo como víctima de abusos sexuales. Y que esto sirva como un antes y un después para que el resto de víctimas, que las hay, puedan ver que su situación mejora a todos los niveles.


¿Hay una doble victimización de los chicos abusados?

Parece que ellos son los culpables, y no lo que son, víctimas. En este sentido, el tema de la prescripción es fundamental. Como mínimo se tenía que subir al modelo alemán (el tiempo empieza a contar a partir de que la víctima cumple los 30 años). Y cambiar el trato que se da a la víctima en el proceso. Hay países en que se les reconocen como víctimas desde la instrucción, y no tienen qu estar presentes en el juicio.

 

 


¿Cómo está Asier?

Él, durante todo este tiempo, ha tenido diferentes situaciones. Estuvo muy grave, con secuelas y schock postraumáticos que han ido aminorando en este tiempo. Mi hijo no hace una vida normal, tiene nervios continuos cuando tiene que hablar en público o tratar con iguales; es una persona con un punto de insociabilidad, y de vez en cuando tiene pesadillas y debe tomar medicación para dormir. Sigue teniendo secuelas. La cercanía del juicio también le afecta. Estamos muy pendientes de él, sigue en tratamiento, y es un proceso largo, lento y costoso, porque es muy doloroso ver esos momentos de ansiedad del chico.


¿Tendrá que ir a declarar?

Sí, sí. Hemos pedido las lógicas medidas de protección a la víctima, que por desgracia solamente incluyen la entrada y salida del juzgado, y la creencia de que los medios no van a escarbar ni intentar sacar fotos de él, que ha mantenido su identidad fuera del alcance de todo el mundo... y un biombo. No me parece suficiente, pero es lo que hay. No nos han permitido que declarara en sala contigua o por videoconferencia, en presencia de su psiquiatra....


En vísperas del juicio, el colegio ha lanzado una web, casogaztelueta.com, en el que da su versión de los hechos. ¿Qué opinión le merece?

Vamos a esperar que la justicia haga su trabajo de un modo aséptico, firme y profesional. A diferencia de las interferencias y obsesivas faltas a la verdad por parte de ese colegio y su entorno, vamos a seguir el camino que iniciamos en 2011, con la verdad. Gaztelueta y su actual director parecen olvidar que un juez instructor redactó un auto de cierre demoledor contra el acusado, afirmando que había indicios más que razonables de delito, basado en parte en el trabajo serio y profesional de un equipo de peritos judiciales que acreditaron tras tres sesiones de estudio a mi hijo que su índice de credibilidad y fiabilidad en base a su testimonio era cercano al 100%, porcentaje que no es que sea muy alto, es récord. Un triste récord.

Ellos están mereciendo el descrédito de toda la sociedad, humillando una y otra vez a una víctima y su familia con mentiras y medias verdades. Si les quedaría algo de humanidad y dignidad deberían reflexionar y ver, como Baltasar Gracian, jesuita por cierto, que "el mentiroso tiene dos males, ni cree ni es creído" A ellos a estas alturas no les cree nadie.


¿Qué opina de la actitud del acusado en todo el tiempo transcurrido desde la denuncia por abusos sexuales?

En nuestro derecho penal y procesal al único que se le permite mentir es al acusado, para defenderse. JMMS ha gozado de turnos y tiempo para defender su presunta inocencia. En cambio y seguramente a instancias de su letrado, casi no abrió la boca. JMMS ha pretendido ser víctima y convertir a su víctima en verdugo. Nadie en todo este tiempo, desde Inspección de Educación del GV a Fiscalía, pasando por el juez instructor, y sobre todo, la mayor parte de la ciudadanía, ha llamado mentiroso a mi hijo. Ellos si lo han hecho en vísperas del juicio, e incluso se han permitido culpabilizarle. Sus agravios, ofensas y mentiras repetidas hasta la extenuación, nos dan más fuerza.

 

 

 

¿Qué cree que va a ocurrir?

Uff... me costaría ser imparcial y objetivo, pero creo que tiene que haber un punto de inflexión con todos los casos que están saliendo a nivel mundial (EEUU, Irlanda, Alemania...) de la Iglesia, y de otros casos, que ocurren también a nivel familiar, por desgracia. La Iglesia está encubriendo, es algo que no me cuesta decir porque conozco muchos casos... y creo que sigue haciéndolo. Y con sentencias ridículas, como la última de Puebla de Sanabria. O no han entendido nada, o se hacen los tontos. Ya se ha acabado el tiempo en que la Iglesia, o el Opus Dei, tengan un orden propio, distinto al del resto de ciudadanos.


¿Cómo ha sido la actuación de la Iglesia en este caso?

Yo no he conocido esa supuesta oficina para víctimas en la diócesis de Bilbao, pero sí puedo decir que el obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha mentido en el caso Gaztelueta, cuando dijo que había abierto las puertas a la familia desde el primer momento. Eso es rotundamente falso. La única persona que estuvo en contacto con nosotros fue Ángel Unzueta, a quien yo recurrí, y él me recibió. El obispo no ha dado muestras de aproximación en ningún momento. Es más: tengo fuentes de información, por dos vías, que dicen que este señor estuvo reunido en Gaztelueta con monseñor Echevarría (entonces prelado del Opus Dei, ya fallecido), con el capellán del colegio (Gonzalo Landáburu), y con los directores de Gaztelueta. Como me consta que el obispo de Bilbao, en un caso como éste, tiene voz y voto, me gustaría saber cuál ha sido su voz y voto.


Roma abrió una investigación, que fue cerrada en falso por Doctrina de la Fe. ¿Por qué?

Eso fue un teatro. Nos dio mucha esperanza la carta del Papa, estuvimos muy ilusionados durante un tiempo. Básicamente, creo que al Papa le engañaron. Hay por ahí mucho cuervo y mucho fontanero del Vaticano, y uno de ellos fue Silverio Nieto (actual director del servicio jurídico de la CEE, y quien llevó a cabo la investigación). Todo se torció hasta el punto de que archivaron el caso de mi hijo, pero no porque mintiera, simplemente porque dijeron que no había pruebas. El tratamiento que se ha dado por parte de ese sector de la Iglesia, intrigante y siniestro, ha sido tramposo y no acorde con los principios de la Iglesia católica: humanidad, piedad, respeto a los derechos humanos.... todo eso se lo han saltado a la torera.


Dice que al Papa le habían engañado. ¿Quién?

Estoy convencido de que el Papa fue engañado. Comprendo que el Papa tiene una agenda lo suficientemente amplia para estar al quite de todo lo que está saliendo. Seguramente, esto lo dejó en manos poco recomendables: y cuando digo esto me refiero al cardenal Müller (ex prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe), la CEE, el Obispado de Bilbao, incluso al nuncio de Su Santidad en España, cuyo tratamiento de este caso ha sido torticero y tramposo.


¿Ha habido connivencia entre el Opus Dei y el Obispado de Bilbao para silenciar el caso Gaztelueta?

Sí... pero esa relación ha sido de superioridad del Opus Dei , y de rendición por parte del Obispado y de la CEE. Con dos o tres excepciones, hay obispos como el de Alcalá y otros que se dedican a humillar públicamente, no sólo a las víctimas de los abusos, sino a los homosexuales o a todo lo que a ellos les parece extraño. Tienen que tapar y esconder el daño que están haciendo. Esto no se debería consentir. Los católicos somos los primeros que deberíamos salir a denunciar a toda esta gente que hace un gran daño al presente y al futuro de la religión católica.

 


El director del Gaztelueta, Imanol Goyarrola

 

¿Ha podido la Iglesia presionar en el ámbito civil para que este caso no se les vaya de las manos?

Sí. Me consta, porque en el caso Gaztelueta hay involucradas personas con cierta relevancia política. Quien le hizo eso a mi hijo es sobrino de un político de renombre dentro del Partido Popular. Me consta que ciertas personas muy relacionadas con el Opus Dei y con lo más arcaico tanto de la fe católica como del poder político han presionado en nuestra contra, de una forma indignante y mentirosa, incluso difamando a mi mujer y a mí, con acusaciones de todo punto ridículas y absurdas.


¿Quién es ese familiar del profesor vinculado al PP?

Hasta día de hoy me he mantenido firme en la decisión de no decir el nombre, cosa que ellos no hicieron con nosotros, pues filtraron mi nombre cuando les convino, pues filtraron mi nombre cuando no quería dar mi identidad. Es alguien muy vinculado al PP y que hoy ocupa un cargo de cierto renombre en una institución relevante de la sociedad española.


Su lucha es por Asier, pero también por la dignidad de otras víctimas...

Esto nos ha cambiado la vida. Cuando no conoces este drama más que de oídas, no te imaginas el calado que tiene. Cuando te ves involucrado en un tema así, empiezas a conocer a personas que te confiesan que también sufrieron abusos. Ha habido gente como el de La Bañeza, los maristas de Barcelona, Miguel Ángel Hurtado... que dieron la cara, pero hay mucho 'tapado', por miedo. Creo que en este sentido lo hacemos, primero por mi hijo, pero también porque el reconocimiento a las víctimas es la mejor medicina. A muchas víctimas, una sentencia condenatoria les serviría de mucho.

 

¿Qué piden las víctimas y sus familiares a la sociedad?

Hace falta que alguien ponga el cascabel al gato y empiece a llamar las cosas por su nombre. Que los políticos empiecen a legislar, que los jueces reciban formación en abusos, y que jueces y policía sepan tratar a las víctimas desde el minuto uno. En este país, que es tan dado a las batallas campales, hay puntos como la educación, las pensiones y las víctimas, que necesitan mayor unidad de acción, porque no estamos hablando de temas ideológicos, sino sociales. Y hace falta que todos se pongan a remar en la misma dirección. Es fundamental y urgente, muy urgente.

En este sentido, un grupo de víctimas de abusos y acoso hemos enviado a varios partidos políticos un documento con una serie de medidas que entendemos hay que abordar de forma prioritaria. Estamos hablando de niños, de menores y de gente que cuando era menor sufrió... Es prioritario que todas estas víctimas reciban el trato que merecen: reconocimiento y un resarcimiento. Porque con el perdón solamente no vamos a ningún lado. El perdón sin más no sirve.