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España
Tumba de Franco
Calvo justificó la necesidad de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos para cumplir la Ley de Memoria Histórica y las recomendaciones de Naciones Unidas

(C.D./EP).- El Gobierno de Pedro Sánchez quiere evitar a toda costa que los restos de Franco acaben en la catedral de La Almudena. Por eso, apelará al Secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, para encontrar la vía para resistirse al deseo de la familia del dictador de enterrarle en tan simbólico lugar en pleno centro de Madrid, y lo hará en el marco de una visita a Roma que hará a finales de octubre la vicepresidenta Carmen Calvo, según ha adelanto El País.

Calvo admitió ayer que, a no ser que intervenga la Santa Sede en la polémica, el Ejecutivo no puede impedir que los restos de Francisco Franco sean enterrados en la cripta anexa a la catedral madrileña si la familia los lleva allí y la Iglesia no tiene reparos.

En una entrevista en Onda Cero, Calvo explicó que el Ejecutivo solo tiene capacidad para exhumar a Franco del Valle de los Caídos, un monumento que, a diferencia de la Catedral de La Almudena, pertenece a Patrimonio Nacional.

Calvo justificó la necesidad de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos para cumplir la Ley de Memoria Histórica y las recomendaciones de Naciones Unidas, que periódicamente sacaban las vergüenzas a España por tener "una tumba de Estado donde se enaltece al dictador".

Pero una vez exhumados esos restos, explicitó, el Gobierno se los tiene que entregar a la familia porque son "su responsabilidad". Sólo en caso de que la familia no se hiciera cargo de los restos del dictador, el Ejecutivo tendría capacidad de decidir su nueva sepultura. Y en ese caso, dijo, no se elegiría la cripta de La Almudena sino otro lugar "decoroso" que no ha revelado.

"En principio el Gobierno no puede ir más allá de lo que su familia decide", ha incidido, subrayando que lo más importante es que el dictador deje de estar enaltecido en un monumento público.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo