• Director: José Manuel Vidal
España
Francisco
Le expresamos públicamente nuestro afecto en momentos de turbulencia y nuestro rechazo a los acosos injustificados que han sembrado tristeza y desconcierto en las comunidades cristianas y desafección hacia la Iglesia

(Julio Ciges).- Los miembros del Grup de Seglars i Rectors del Dissabte de la Diócesis de València manifestamos nuestra adhesión al papa Francisco, celebramos su coraje evangélico y reafirmamos nuestra lealtad a las reformas que propone para la Iglesia. Le expresamos públicamente nuestro afecto en momentos de turbulencia y nuestro rechazo a los acosos injustificados que han sembrado tristeza y desconcierto en las comunidades cristianas y desafección hacia la Iglesia. Siguiendo las huellas de Jesús de Nazaret, constatamos que el discípulo no es más que el Maestro:

Cuando el papa Francisco pide perdón por los pecados, errores y equivocaciones cometidos por miembros de la Iglesia, les arrebata a éstos su pretendido poder sobre las personas, su inmunidad ante Dios y su irresponsabilidad ante la historia. Así nos llama a vivir el Evangelio de la misericordia. Las personas que farisaicamente se sitúan por encima del juicio de Dios, se sienten ofendidas y consideran que les sobran motivos para intentar deslegitimar la persona y la obra de Francisco.

Al denunciar la idolatría del dinero y el poder destructivo del capitalismo, "que mata" con sus desmanes y abusos, nos llama a vivir el Evangelio de la justicia y la solidaridad. Los "amos del mundo" se empeñan, entonces, en distorsionar hechos y acontecimientos a través de algunas agencias de comunicación y acusan a Francisco de "comunismo" y "populismo" difundiendo sospechas sobre él y su entorno.

Cuando centra la Iglesia en las personas pobres y en las vidas dañadas, declara vergonzosas las políticas migratorias y reclama el derecho a la vida por encima de fronteras, patrias y cálculos estratégicos, nos llama a vivir el Evangelio "de los pobres". Ante eso, una pléyade de beligerantes le acusan de "buenismo" y no cesan en el empeño de desestabilizarlo como líder mundial.

Al anunciar a un Dios misericordioso e inaugurar una época eclesial centrada en la sencillez, la sobriedad, la amabilidad, la autenticidad, la cercanía y la empatía con la gente y los pueblos crucificados, desautoriza los estilos de vida prepotentes y arrogantes, ostentosos y ensimismados y nos llama a vivir el Evangelio de las bienaventuranzas. Quienes quieren mantenerse en esos estilos de vida reaccionan con despecho y dejan de apelar al papa como referente doctrinal.

Cuando retoma cuestiones que parecían clausuradas (como el ejercicio de los ministerios y el papel de las mujeres), impulsa un camino sinodal y un gobierno colegial en la Iglesia y favorece el ecumenismo y el acercamiento a las otras religiones, desestabiliza certezas e inercias. Así nos llama a vivir el Evangelio de la novedad de Dios permaneciendo vigilantes a los signos de los tiempos. Quienes prefieren la seguridad del inmovilismo le acusan de proponer una "Iglesia sin doctrina".

La valentía, la misericordia y la libertad evangélica de Francisco han abierto inmensas oportunidades a la fe, la esperanza y la caridad, han enderezado lo que parecía torcido y nos han renovado en la alegría del Evangelio. Hoy, ante los duros enfrentamientos en el seno mismo de la Iglesia, provocados por una minoría, nos consuela, fortalece y alienta a seguir con mayor radicalidad el camino de Jesús. Sentimos su consuelo y, al mismo tiempo, le ofrecemos cordialmente el nuestro.

València, octubre de 2018
Grup de Seglars i Rectors del Dissabte