• Director: José Manuel Vidal
España
Feliciano Miguel Rosendo
Glorifico a Dios en todos los hombres y mujeres que logran cada día abrazar ese Amor que existe y vive siendo de Dios en cada uno de nosotros

(José Manuel Vidal).- Pasó casi cuatro años en prisión preventiva y, sin embargo, en el corazón de Feliciano Miguel Rosendo no anida el odio ni hacia la jerarquía de la Iglesia, que no lo defendió, ni siquiera hacia el capellán que lo acusó. En su primera entrevista a un medio de comunicación, tras el juicio y su libertad provisional, el fundador de Orden y Mandato reconoce que su familia está "tocada" por tanto sufrimiento, sigue sonsiderándose un hijo fiel de la Iglesia y sigue creyendo que su obra "es de Dios y pertenece a la Iglesia".

¿Se siente maltratado por la institución a la que entregó gran parte de su vida?

Me siento huérfano, no abandonado.

¿Isaac de Vega fue el inductor, como dice su abogado?

Fue el que permitió, el que incitó a que los padres cogieran un camino equivocado. El camino verdadero era amar a sus hijos e hijas y apoyarlos.

¿Qué piensa de los cuatro curas que lo defendieron, poniendo en riesgo su propia vocación?

Primero que lo que Dios da nunca lo quita. El hombre lo destruye pero Dios no lo quita. Lo que es de Dios es de Dios y será siempre de Dios. El verdadero sacerdote lo que hace es defender al necesitado, no condenarlo.
Ellos, o cualquier sacerdote, hubiera arriesgado su sacerdocio, si hubiera dado la espalda al necesitado, o a quien hubiese necesitado su ayuda.
El trato que ellos han recibido, antes y durante, y que le está sucediendo a muchos sacerdotes que se sienten huérfanos, no es de Iglesia, no es de justicia. Un padre, aunque tenga un gorrito rojo, no abandona a su hijo.

¿Está convencido de que su obra es de Dios y, por eso, piensa seguir adelante con ella?

Al igual que estoy convencido de la iglesia, que es Verdad, estoy convencido de esta obra, que es de Dios, pero para la Iglesia y como Dios quiere que sea. Mi vida entera, desde los 5 años ha sido vivir esta verdad en mí.

¿Como organización eclesial o puramente civil?

Pertenece a la Iglesia. Es una obra que la tienen que llevar los hombres pero es de la Iglesia. Le pertenece a la Iglesia.

¿Ha tenido alguna duda de fe durante estos años de noche oscura?

Viví la noche oscura desde muy pequeñito por circunstancias de la vida. No he tenido ninguna duda de fe. La oración, la Biblia, el Evangelio, me ayudaron, a conservar la fe, Dios me ayudó a que no se perdiera, porque en la cárcel la fe se pierde muy rápido. La fe en Dios, en la Iglesia, nunca la perdí, ni en los sacerdotes. El amor que yo siento por los sacerdotes lo siento igual hoy en día, ni más ni menos, el mismo. Creo en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, creo en la Santísima Iglesia. Mi fe ha sufrido, mi alma ha sufrido, porque he visto blasfemar contra la Virgen, contra Dios. Estas blasfemias, me han hecho sufrir incluso más que estar encerrado en una celda 24 horas al día. No he perdido la fe, pero la fe de Dios en los hombres, el amor que Dios tiene por su creación, no la fe de los hombres en Dios. Un amor vivido, no de libro, y ese Amor vive dentro de mi persona, de mi ser.

¿Cómo está su familia?

Dolorida, enfadada, pero hay que entender la razón humana. No todos podemos entender ni sentir lo mismo. Han pasado por cosas muy duras y lógicamente el dolor está ahí. Hasta que se cure la herida, el dolor va a estar ahí. Confío en ustedes para poder ayudar a curarla. Mi familia está tocada, pero tengo la suerte de sentir el amor de Dios en todos ellos. Más que ellos que hayan recibido, soy yo el que estoy recibiendo de ellos.

¿Y las consagradas?

Gracias a Dios están muy de pie. Sabiendo lo que quieren, muy doloridas. Con esa parte de la Iglesia que las ha dejado solas, y que el tiempo cura todas las heridas. Y hay una cosa que yo veo como hombre normal, no fundador, y es que ahora tienen más ganas de vivir como consagradas que antes. Ojalá la Iglesia algún día se pronuncie, para que puedan vivir como religiosas. Ellas podían haber cogido otro carisma y sin embargo no han abandonado. Por eso sé también que esta obra es de Dios. Están con muchas ganas de aportar un granito a quien lo necesite, al necesitado, sea de la religión que sea. No aman a Miguel, por ser el fundador. El amor se lo tienen también entre ellas y se aman, aunque discutan. Están de pie aunque los hombres las hayan querido aplastar.

¿Cree que las acusaciones contra usted son obra del diablo?

El mal no necesita disfrazarse de cosa fea para realizar su mal. El mal existe, llámese diablo, satanás. Hablaremos en otro momento, cuando usted quiera de ese tema. Lo que el mal quiere es demostrar que el hombre es insignificante, y a Dios, que se equivocó creando a los hombres. Yo creo lo contrario. Bendito Dios por crear a los hombres y a toda la creación y a la Iglesia.

¿Qué siente por el Papa Francisco y qué le pediría?

Por respeto y obediencia a la Iglesia le llamo Papa, que es papá. Para mí solo hay un papá, el que Dios me ha dado, pero sobre todo Dios Padre. Se pueden oír muchas cosas de una persona, se pueden decir cosas sobre lo que dicen de esa persona pero la respuesta es la misma.

¿Qué siento por el Papa? Lo mismo que siento por la Iglesia. Es amor. Y sé las dificultades que tiene, que son las que se puede encontrar un padre de familia. Tiene que tomar decisiones que no son fáciles, las cosas no son fáciles. La Iglesia tiene que ser y es una puerta abierta, pero tiene muchos apellidos que sobran, cuando la viña verdadera está sin atender. Pido a Dios le bendiga mucho. El Papa fue elegido por la Iglesia y sabe lo que tiene que hacer. Y como cristiano católico, por conciencia, y esto es importante, le respeto. Tenía un póster de él en la celda y tuve que quitarlo. Tenía un compañero de celda musulmán que todas las mañanas él inclinado en el suelo y yo arrodillado rezábamos a Dios, y eso es precioso, y se puede hacer. Pero hay un sólo Dios.

¿Que está haciendo un trabajo grande? No lo sé. Las lecturas del Evangelio y las reflexiones al Evangelio de cada día, que alguien se las habrá escrito, me ayudaron mucho en el tiempo de cárcel, y me siguen ayudando. No sé lo que hace, no vivo con él, pero lo que sí pienso es que sabe Dios las dificultades que este hombre tiene. No por ser Papa, que recibe más que nadie. No es fácil ser presidente de un país importante, más aún de la Iglesia. Le respeto como hijo de la Iglesia. Antes de Papa le veo como sacerdote de Jesucristo.

¿Le hubiese gustado que respondiese a la carta que le envió?

Y sí, estoy un poco "enfadado", porque aunque sé que somos millones, pero no le hubiera costado nada, haber escrito unas pocas palabras, aunque se lo hubiera escrito otro, un "que Dios te bendiga" o : "Hijo, este es el camino de la cruz", palabras que a un preso le pueden dar la vida.

¿Alguna cosa que añadir?

Desearía finalizar esta gracia que se me permite, Dios mediante, diciendo que todo mi ser siente que la Iglesia es como el Corazón abierto de Dios que recibe a todos sus hijos sean quien sean, eso sí, como Dios ama y como Dios quiere que le amemos. Y para finalizar llamémosle humo, o como quieran llamarle, en la Iglesia el único mal, si se puede expresar así, es que no la amemos como Ella merece ser amada, como la Madre con sus hijos... posiblemente, alguien lo dijo, un "santo o una santa", como Nuestro Señor Jesucristo me mostró, menos palabras y más hechos. Glorifico a Dios en todos los hombres y mujeres que logran cada día abrazar ese Amor que existe y vive siendo de Dios en cada uno de nosotros. Gracias.