Religión
La tumba de Franco Agencais
Esta comunidad está sujeta a lo que decidan en su día las autoridades competentes que, dado el carácter conflictivo de la cuestión, no pueden ser otras que las judiciales

(Jesús Bastante).- "Todo son fuegos artificiales, por parte de unos y de otros. Pero lo que todos tienen claro: el prior, el Gobierno y la familia, es que se hará lo que diga el Supremo". Una de las personas que está detrás del proceso para exhumar a Franco del Valle de los Caídos resume para RD las claves del conflicto y, frente al enroque de Santiago Cantera, aclara que el prior del Valle ya ha admitido ante el Gobierno que permitirá la salida de los restos de Franco cuando el Supremo lo decida.

Así lo dijo en su día el propio Cantera, y así lo reconoce el propio prior en su respuesta al Gobierno, en la que se niega, por el momento, al requerimiento efectuado por el Ministerio de Justicia. "Sin perjuicio de lo anterior, y como no podía ser de otra manera, esta comunidad está sujeta a lo que decidan en su día las autoridades competentes que, dado el carácter conflictivo de la cuestión, no pueden ser otras que las judiciales", afirma el prior.

Y es que, más allá del ruido mediático y político, lo cierto es que el proceso para la exhumación de Franco sigue los cauces previstos por el Real Decreto, que es sumamente garantista y que prevé que la familia del dictador tenga toda la cobertura legal.

 

 


 

 

De hecho, como señalan a RD fuentes eclesiales, y hemos podido comprobar por parte del Ejecutivo socialista, el Consejo de Ministros, formalmente, aún no ha aprobado la exhumación de Franco, sino simplemente los procedimientos iniciales (notificación a las partes, petición de informe a las autoridades sanitarias y al Ayuntamiento de El Escorial, etc...).

Una vez culminado el procedimiento actual, el Consejo de Ministros dará luz verde a la exhumación formal del dictador, momento en el que la familia de Franco -como le señaló el propio Supremo en una providencia publicada hace unas semanas- impugnará la decisión.

Será el Alto Tribunal quien decidirá (seguramente en primavera), finalmente, sobre el futuro de los restos. Y todas las partes -familia, Gobierno e Iglesia- ya han anunciado que acatarán esta decisión, como no podía ser de otro modo. En este punto, a día de hoy, una mayoría de magistrados se inclina por permitir la salida de los restos de Franco de Cuelgamuros.

En ambientes eclesiales, en todo caso, ha "sorprendido" la respuesta del Gobierno al escrito de Cantera, entrando en calificaciones ideológicas del prior y, especialmente, señalando que la postura del religioso podría ser entendida por la ciudadanía como general de toda la Iglesia.

 


 

 

"Es un modo de ejercer presión", señala a RD el experto que trabaja por una solución al conflicto. "El Gobierno sabe que tanto el Arzobispado de Madrid como Roma no se opondrán a la exhumación cuando ésta sea firme, y también que Cantera obedecerá los mandatos judiciales", añade, apuntando que la Iglesia, en este momento, "necesita subrayar la autonomía de los benedictinos".

Esta es la razón, y no otra, por la que ni Nunciatura, ni Arzobispado de Madrid, han respondido al requerimiento de Justicia. "Ahora quien tiene que responder es el prior, y sólo si una vez ordenada la exhumación por los poderes legítimos -primero Gobierno, pero finalmente el Supremo- se niega, el Vaticano intervendrá. Pero no llegará la sangre al río".

Cuestión distinta es la de la inhumación. Por mucho que se ha hablado en los últimos meses, y aunque la Delegación de Gobierno ya ha emitido un informe desaconsejando su entierro en La Almudena, "no se tomará ninguna decisión hasta que la decisión de exhumar a Franco sea firme". En ese momento, la decisión ya no corresponderá a Cantera, sino a la familia y al orden público. "Franco acabará en Mingorrubio", culmina el experto consultado.