Religión
Abusos sexuales
Vidal relata al rotativo que en aquella época los sacerdotes eran figuras "intocables" y nunca cuestionadas y que tampoco había cultura de denuncia

Cinco exalumnos del Bell-lloch de Girona, una escuela del Opus Dei, denuncian que también sufrieron abusos por parte del exsacerdote Tomàs de Vilobí d'Onyar (Selva).

Según ha avanzado el Diari de Girona, los antiguos estudiantes han contactado telefónicamente con el centro y han explicado que los hechos pasaron entre finales de los años 60 y mediados de los 90.

El equipo directivo de la escuela ha detallado que el padre hacía de voluntario al oratorio dos mañanas a la semana y que entonces se quedaba a solas con los menores durante la confesión pero también había impartido algunas clases de religión en grupo y que, de vez en cuando, algún estudiante pedía hablar con él "espiritualmente".

Así lo ha confirmado el jefe de estudios del centro, Enric Vidal, que ha explicado que el rector fue contratado como sacerdote y no como profesor. A raíz de los hechos destapados, Vidal ha detallado que varios exalumnos los han llamado, algunos de ellos "muy afectados", relatando las situaciones que vivieron.

El jefe de estudios ha precisado que a pesar de que no hay denuncias formales sí que los constan dos quejas relacionadas con el cura. Una queja era de unos padres que durante los años 90 hablaron con el tutor de su hijo para pedirle que el menor hiciera la formación para hacer la primera comunión en la escuela porque en Vilobí "estaban descontentos con el padre". La otra, de una familia que advertió al religioso que "tuviera cuidado" con las cosas que los niños explicaban sobre él.

Vidal relata al rotativo que en aquella época los sacerdotes eran figuras "intocables" y nunca cuestionadas y que tampoco había cultura de denuncia. A pesar de esto, insiste que no quieren esconder información y que quieren hacer "borrón y cuenta nueva". Por eso, estarán junto a los exalumnos afectados y los animarán a comunicar sus testimonios a la comisión que creará el Obispado de Girona para investigar los abusos a menores que el padre habría perpetrado en Vilobí durante más de 30 años.

El alcalde de Bàscara, Narciso Saurina, ha explicado que presenció los abusos cuando era alumno del centro.

 


Tocamientos durante tres décadas

Los supuestos abusos del exrector de Vilobí se alargaron durante 33 años. El cura, conocido como padre Tomàs, llegó al pueblo en 1967 procedente de l'Escala. Montó un casal de verano, condicionó un gimnasio junto a la iglesia y permitía que los niños jugaran con un futbolín que tenía en la vicaría.

El diario Ara recogió hasta siete testigos que relatan como, cuando eran menores, sufrieron abusos y tocamientos por parte de la exrector. Además, el diario detalló que estos hechos llegaron en dos ocasiones a oídos del Obispado de Girona. Se dirigieron tanto una familia del pueblo como dos de los anteriores alcaldes, pidiendo que el cura fuese apartado del pueblo.

El Obispado lo investigará

A raíz de los hechos, el Obispado ha abierto una investigación y ha pedido a las víctimas del exmossèn que se pongan en contacto. Aun así, aseguran que no tienen constancia de "ninguna queja" sobre los casos concretos que aparecían al rotativo. El informe que derive de la investigación se enviará a la Santa Sede. El Obispado, pero, ha pedido "perdón" a las presuntas víctimas y a sus familias "por los sufrimientos".

(RD/ACN)