Religión
Manifestantes feministas el 8M de 2019. EP

Era de esperar (Los gritos de las feminazis del politizado 8-M: "¡Machirulo muerto, abono para mi huerto!").

Este 8 de marzo de 2019, en teoría Día Internacional de la Mujer y en la práctica jorenada de aquelarre feminista controlado por Podemos y PSOE, iglesias de Madrid y Sevilla amanecieron ensuciadas con pintadas con lemas tales como "Puto clero", "Pederastas" o "Aborto libre".

En Valladolid más de una decena de huelguistas irrumpieron en la presentación de la nueva edición de las 'Edades del Hombre' con protestas contra la religión en la educación y el aborto.

El Arzobispado de Madrid ha mostrado su repulsa por las pintadas "ofensivas a la fe católica" que se han realizado este viernes en varios templos de la capital e incluso se han cubierto cerraduras con silicona.

Desde el Arzobispado han remarcado que una de las parroquias afectadas ha retirado ya las pintadas y en el caso de otro templo se ha avisado al Ayuntamiento de la capital para que envíe a los servicios de mantenimiento y limpieza.

Tras conocer lo ocurrido, el Arzobispado de Madrid manifiesta "su dolor y su enérgica repulsa por este tipo de actos que quiebran la convivencia en sociedad y, en un día (Día Internacional de la Mujer) en el que se debería denunciar la discriminación y la violencia".

Por tanto, recuerda que la verdadera igualdad "nace del respeto a toda persona y sus creencias".

"Ni Dios, ni amo, ni marío": pintadas en templos sevillanos

Del mismo modo que las iglesias pintadas de Madrid, las fachadas de las iglesias de San Roque y San Julián de Sevilla han amanecido este viernes con mensajes radicales. Los viandantes se han encontrado desde temprano con las pintadas que, presumiblemente, se debieron hacer durante la madrugada, sin identificar a ningún colectivo concreto.

El templo más afectado ha sido la parroquia de San Julián, donde no sólo se ha ensuciado la pared de la nave lateral, sino el pedestal de la cruz que se encuentra en el centro de la plaza y junto a la calle que da nombre al barrio y es uno de sus símbolos más reconocidos del enclave.

En la pared se podía leer: "La mejor iglesia es la que arde". Algo parecido se encontró en la iglesia de San Roque, en la Plaza Carmen Benítez, donde se ha escrito: "Ni Dios, ni amo, ni marío", junto a un pictograma.

Huelguistas irrumpen en la presentación de las 'Edades del Hombre' en Valladolid

Por otra parte, más de una decena de huelguistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) han irrumpido este viernes gritando proclamas feministas y lanzando panfletos durante la presentación en el Arzobispado de Valladolid de la XXIV edición de Las Edades del Hombre.

Durante su irrupción, enmarcada en los actos reivindicativos de la huelga general del 8 de marzo, los sindicalistas, liderados por varias mujeres con megáfonos, han reiterado proclamas contra la religión en la educación y el aborto.

Los sindicalistas se han ido voluntariamente tras la interrupción y la rueda de prensa ha continuado con normalidad aunque las personalidades encargadas de explicar esta nueva edición de la exposición religiosa han trasladado mensajes sobre lo sucedido.

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid, Pablo Trillo, ha calificado de "lamentable" lo acontecido y ha recalcado que lo sucedido "indica los dos criterios en los que se reivindica el papel de la mujer".

"El sentido en el que lo vemos determinadas personas es el de que todas las personas somos dignas, porque esa dignidad la otorga el ser hijo de Dios, y esa dignidad, es la que da libertad y proporciona igualdad entre hombres y mujeres" ha destacado Trillo.

En referencia a los gritos en contra de la religión en la educación y en defensa del aborto, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid ha señalado que "las irreverencias" no le gustan y "menos cuando se critican cosas de manera injusta".

Además, ha añadido que "la Iglesia hace una gran labor social y por supuesto concentra a las personas desde su nacimiento hasta su muerte".

Por su parte, el delegado diocesano de Patrimonio de Valladolid, Jesús García Gallo, también ha querido señalar que "aunque es cierto que estamos en un país libre y de libre opinión" que les vayan "a vocear a la puerta de casa no es plato de buen gusto".