Religión
El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo. EP

Necesidad de vocaciones sacerdotales (Los obispos españoles apuestan por las vocaciones tardías ante la falta de sacerdotes).

"Desde que vine a esta diócesis he enterrado ya a seis sacerdotes, y eso me apena profundamente", dijo el obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, en la Misa Crismal.

El obispo se mostró alarmado por la escasez de vocaciones sacerdotales, que calificó como una "emergencia vocacional", por lo que anunció que cada jueves se realizará una oración especial en las misas de cada uno de los templos de la diócesis de Ávila.

"No podemos permanecer al margen, como si esto no fuera con nosotros", apuntó el obispo. "Tenemos que ser mendicantes de vocaciones", insistió.

Gil Tamayo anunció en la homilía la próxima convocatoria de elecciones al Consejo Presbiterial, que se celebrará en mayo, con el objeto de que este órgano consultivo de la diócesis comience a funcionar de cara al próximo curso, tras su renovación.

La Misa Crismal, la primera de Gil Tamayo como obispo de Ávila, tuvo lugar en la catedral de El Salvador y en ella un centenar de sacerdotes renovaron sus promesas sacerdotales.

El obispo les recordó la necesidad de "renunciar" a sus "propios intereses", "cuidar la Palabra de Dios" y "vivir en comunión".

Más concretamente pidió "que cuidemos especialmente de los curas mayores", y alegó que "no hay curas de pueblo y curas capitalinos", sino que "somos todos uno, con la buena intención de servir al pueblo de Dios".

Gil Tamayo también dio las gracias a los sacerdotes mayores por su "fidelidad a la Iglesia", con su servicio y "entrega generosa".