• Director: José Manuel Vidal
Mundo
Apenas un tercio de los sacerdotes cumple con la norma, asegura el ex monje benedictino Agencias
Se estima que una tercera parte de los sacerdotes son heterosexuales activos, una tercera parte homosexuales y una tercera parte trata honestamente de acatarlo

(Jesús Bastante).- "El celibato obligatorio es una mentira de la Iglesia". Esta es la tesis de dos famosos ex religiosos, el ex monje benedictino Anselmo Bilgri, y el colombiano Alberto Linero, dos de los mayores críticos con la concepción del celibato como sublimación del sacerdocio, concepto cada vez más en entredicho.

En una entrevista con Dpa con motivo de la publicación de su último libro, 'Por qué la Iglesia Católica debe renunciar al celibato', Bilgri sostiene cómo la institución "se está mintiendo a sí misma al hacer una demanda que siempre ha sido difícil de satisfacer". Una cuestión antinatural como la de bloquear la sexualidad de una persona, que no siempre fue así en la Iglesia.

De hecho, el celibato no se convierte en obligatorio hasta bien entrado en segundo milenio, y algunas tradiciones en comunión con Roma permiten la existencia de curas casados. "Hoy en día, cuando la sexualidad ya no es un tema tabú, es aún más difícil", constata Bilgri.

 

Anselmo Bilgri, cuando era benedictino

 

"Se supone que el celibato debe ser una señal hacia el más allá, donde el matrimonio no existe. Pero este gesto ya no es comprendido por la gente hoy en día, sino todo lo contrario, porque muchos sacerdotes se ven obligados a vivir en secreto sus deseos sexuales", denuncia el ex sacerdote, que fue ordenado por Joseph Ratzinger y que abandonó la vida monástica hace casi 15 años.

Una de las razones de su salid, precisamente, fue el celibato obligatorio. Una norma sumamente estricta y que, en su opinión, muy pocos cumplen. Apenas uno de cada tres: "Se estima que una tercera parte de los sacerdotes son heterosexuales activos, una tercera parte homosexuales y una tercera parte trata honestamente de acatarlo", afirma.

"Pero son precisamente los conservadores, que son particularmente estrictos consigo mismos, los que en algún momento se dan cuenta de que no funciona, y eso a menudo los hace aún más amargados porque están bajo una constante presión de conciencia", constata Bilgri.

Por su parte, Linero, tras 33 años de servicio pastoral, anunció su salida del sacerdocio. En declaraciones a varios medios, afirmó que tomó esta decisión porque se aburrió de la soledad. "El celibato debería ser opcional", recalcó Linero.

"Seguramente voy a tener pareja. No me asusta ese tema. Soy un tipo común y corriente, seguramente voy a tenerla, yo no tengo ningún lío. Hoy, exactamente no la tengo, pero no sé mañana o pasado", agregó el sacerdote, que enfatizó en que ha sido "lo más honesto posible".

"Yo creo que siempre va a haber alguien que quiera ser célibe y eso es un don de Dios; yo lo he sido, pero creo que no puede ser obligatorio. Además, creo que si la Iglesia no cuestiona el celibato y no cambia esa disciplina, porque para mí no es dogma, es disciplina, va a quedarse sin los mejores líderes de la sociedad", concluyó.