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Francisco Guterres, presidente de Timor Oriental
Guterres subrayó que la invitación a Francisco coincidiría el año que viene con el veinte aniversario del referéndum y el treinta aniversario de la visita al país del Papa Juan Pablo II

El presidente de Timor Oriental, Francisco Guterres, lamentó hoy "profundamente" la negativa del Parlamento a autorizarle un viaje al Vaticano para entrevistarse con el Papa Francisco debido a la crisis política que atraviesa el país.

El veto del legislativo, controlado por la Alianza del Cambio para el Progreso (AMP), sigue a la negativa de Guterres a nombrar varios ministros propuestos por esta coalición de tres partidos que formó el gobierno tras las elecciones del mayo pasado.

Guterres, conocido como Lu-Olo y miembro del histórico Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (Fretilin), en la oposición tras los comicios, tenía prevista una audiencia con el pontífice el 23 de noviembre.

"Cuando el Parlamento Nacional votó en contra de la visita de Estado, el jefe de Estado perdió la oportunidad de invitar personalmente a Su Santidad a visitar Timor Oriental en 2019", expresó el presidente timorés en un comunicado.

Guterres recordó el "significado especial" que tiene el Vaticano para el país de mayoría católica y la contribución de la Iglesia en movilizar el voto en el referéndum de autodeterminación de 1999 y en la "resistencia cultural" durante la ocupación indonesia de Timor entre 1975 y 1999.

También subrayó que la invitación a Francisco coincidiría el año que viene con el veinte aniversario del referéndum y el treinta aniversario de la visita al país del Papa Juan Pablo II.

"La visita del Papa en 1989 llamó la atención internacional sobre la lucha del pueblo de Timor Oriental y recabó más apoyo a nuestra lucha de liberación nacional", añadió.

La coalición gobernante, que incluye el Congreso Nacional para la Reconstrucción de Timor Oriental (CNRT) liderado por el carismático exlíder guerrillero, Xanana Gusmao, cuenta con 35 de los 65 escaños del Parlamento unicameral.

El presidente timorés, cuyas funciones son principalmente de carácter honorífico, recordó que el legislativo también le ha bloqueado viajes este año a Estados Unidos, Indonesia y Portugal debido a su negativa a nombrar varios ministros por su "perfil ético controvertido".

Timor arrastra una crisis política desde las elecciones de julio de 2017, que llevaron a la formación de un gobierno en minoría del Fretilin, que se vio bloqueado en el Parlamento y desplazado del poder por la oposición en los comicios anticipados que se convocaron diez meses más tarde.

La República Democrática de Timor Oriental nació el 20 de mayo de 2002 como uno de los países más pobres del mundo y un pasado determinado por el colonialismo portugués, la ocupación indonesia y la transición tutelada por la ONU.

La explotación de recursos energéticos representa el 70 por ciento del PIB de este país de 1,3 millones de habitantes, cuyo índice de pobreza supera el 41 por ciento, según el Banco Mundial.

RD/Agencias