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El cardenal Tagle, con niños rohinyá en Cox's Bazar, Bangladesh AsiaNews
No tenemos la más mínima intención de regresar, porque Myanmar no es un lugar seguro para nosotros. La persecución contra los Rohinyás sigue en pie

La crisis que viven los refugiados rohinyás es "una crisis internacional". Es lo que dijo el Card. Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Caritas Internationalis, al visitar los campos de Cox's Bazar, en Bangladés.

Junto a los operadores de Caritas Bangladés, una de las organizaciones más importantes que trabajan en los campamentos, él se reunió con decenas de refugiados que huyeron de las persecuciones en el Estado birmano de Rakhine. El purpurado subraya: "Ellos han afrontado una cruel persecución. Todo esto es una desdicha. La crisis de los Rohinyás es una crisis de refugiados a nivel internacional. El pueblo de Bangladés ha mostrado una gran generosidad".

El Card. Tagle escuchó las historias de varios refugiados y expresó su aprecio por el trabajo que desarrolla Caritas Bangladés desde que comenzó la emergencia de refugiados. "Caritas es una misión -recuerda-, no una organización". Luego, dirigiéndose directamente a los voluntarios, dijo: "A través de vuestro trabajo sincero y altruista, los beneficiarios ven el rostro de Cristo".

Una de las personas que pudo conversar con el arzobispo es Zahid Hossian, de 34 años quien está con su esposa Rahana Begum de 28, y sus cuatro hijos. La familia contó que huyó de Myanmar al estallar la violencia y que no quieren repatriarse. "No tenemos la más mínima intención de regresar -declaran -, porque Myanmar no es un lugar seguro para nosotros. La persecución contra los Rohinyás sigue en pie".

En agosto de 2017, la explosión de violencia entre el ejército birmano y los militantes del Arakan Rohingya Salvation Army (ARSA) hizo que casi 700.000 musulmanes rohinyás cruzaran la frontera para instalarse en Bangladés. Se preveía que el 15 de noviembre pasado comenzarían la transferencia voluntaria con el traslado de los primeros 2.260 refugiados. Sin embargo, nadie ha expresado la voluntad de volver sobre sus pasos, o al menos no mientras Naipyidó no pueda garantizarles "seguridad y el derecho a la ciudadanía". Si bien el gobierno birmano dice estar dispuesto a recibir a los refugiados a su regreso, lo cierto es que Daca finalmente anunció que pospondría el proceso para fines de diciembre.

(RD/AsiaNews)