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Mundo
Violencia en Centroáfrica
Son innumerables los ataques contra comunidades católicas, parroquias o campos de refugiados en la República Centroafricana, con casas e iglesias incendiadas y civiles brutalmente asesinados

(C.D./Fides).- La comunidad de las hermanas misioneras combonianas en Bangui, en la República Centroafricana, fue objeto de un asalto y posterior robo este pasado sábado. "Entraron en la comunidad y, amenazando con las armas, ataron y amordazaron a las tres monjas. Pasaron miedo, ¿cómo no tenerlo?", reconoce compañeras religiosas de las víctimas del asalto.

Las tres hermanas de la comunidad acababan de terminar la oración de vísperas alrededor de las siete de la tarde cuando fueron atacadas, inmovilizadas y amenazadas durante unas tres horas. Los ladrones buscaron por todas partes y robaron todo lo que pudieron. Las religiosas, conmocionadas, abandonaron momentáneamente la misión y se refugiaron en la casa provincial, en Bangui.

"Los asaltantes eran ocho o nueve", explican las religiosas que han recogido el testimonio de estas otras hermanas. "República Centroafricana está llena de bandas dispuestas a hacer cualquier cosa para obtener algo de dinero. Muchas exmilicias están bajo los efectos de las drogas y, por lo tanto, son aún más peligrosas".

La misión ha sido completamente saqueada. Los ladrones también se llevaron los relojes personales de las monjas. "Realmente fue una terrible experiencia que ha traumatizado a las religiosas. Pero en general están bien. Es sabido por todos que el vecindario en el que viven es particularmente problemático pero siempre quisieron quedarse allí para compartir las dificultades de la población local y estar cerca de los más pobres y necesitados, al igual que nuestras hermanas".

Las combonianas no encuentran motivaciones religiosas detrás del ataque a la comunidad: "No podemos descartar nada, pero, dada la zona en la que se encuentra la comunidad, nos inclinamos a pensar que es un acto criminal común en lugar de una venganza de milicianos o ex milicianos musulmanes contra una comunidad cristiana. El objetivo era el botín, no había detrás causas religiosas".

 


Asesinaron a cinco sacerdotes en el país en 2018

Son innumerables los ataques contra comunidades católicas, parroquias o campos de refugiados en la República Centroafricana, con casas e iglesias incendiadas y civiles brutalmente asesinados.

Durante 2018 fueron asesinados en el país cinco sacerdotes: Joseph Désiré Angbabata, de la diócesis de Bambari, murió poco después de ser herido durante un asalto a su parroquia; Albert Toungoumale-Baba, asesinado en la parroquia de Notre Dame de Fátima durante una masacre perpetrada por un grupo armado que atacó la parroquia; Firmin Gbagoua, vicario general de la diócesis de Bambari, asesinado por criminales que entraron en el episcopado; Blaise Mada, vicario general de la diócesis de Alindao; y Celestine Ngoumbango, párroco de Mingala, asesinados durante el asalto al episcopado de Alindao, donde se habían refugiado con otras personas.

En esta última ocasión, los ex rebeldes Seleka de las UPS (Unité pour la Paix en Centrafrique) mataron a al menos 60 personas, en su mayoría personas desplazadas alojadas en un campo de recepción cerca de la Catedral.