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Miles de fieles intentan tocar la talla del Nazareno Negro de Manila
La celebración del Nazareno Negro es una tradición que se remonta a la antigua colonia española hace más de dos siglos

(C. Doody/Agencias).- "La devoción al Nazareno Negro es amor a Jesús y no fanatismo". El arzobispo de Manila, cardenal Luis Antonio Tagle, ha celebrado una misa en el marco de la espectacular procesión del Nazareno Negro en la capital filipina, en la que ha recordado a los miles de fieles que toman parte que "un verdadero devoto ama: la esencia de la devoción es el amor. El fanático solo se aferra a algo que da valor a sí mismo. El devoto ama a Jesús. El fanático no ama".

Miles de personas han salido este miércoles a las calles de Manila para participar en la procesión anual del Nazareno Negro, una estatua de madera negra de Cristo a la que los católicos atribuyen poderes milagrosos y curativos.

Muchos de ellos, vestidos de amarillo y marrón, han tratado de tocar la figura en un intento por lograr suerte y curación. Más de 7.000 agentes de la Policía han sido desplegados para garantizar la protección y seguridad de los seguidores.

Cerca del 80 por ciento de la población filipina, de unos 100 millones, es católica. La celebración del Nazareno Negro es una tradición que se remonta a la antigua colonia española hace más de dos siglos.

El aumento de los seguidores refleja la creciente fuerza de la religión católica, según ha expresado el obispo de Manila Broderick Pabillo en respuesta a las críticas que tildan la procesión de idolatría.

"Profundicemos en nuestro entendimiento sobre la espiritualidad", ha aseverado Pabillo.

La procesión de este miércoles, que podría durar al menos 20 horas, podría atraer a un total de 5 millones de personas, según datos de la Policía.

La estatua del Nazareno Negro fue traída a Manila en 1607 por misioneros agustinos de México. También se cree que fue parcialmente quemado y ennegrecido cuando el galeón que lo transportaba se incendió en un viaje transpacífico desde México, otra colonia española en esa época.

Mons. Hernando Coronel, rector de la iglesia de San Juan Bautista, en el distrito de Quiapo, Manila, explicó a la Agencia Fides: "La fiesta del Nazareno Negro gira en torno a la devoción a Cristo sufriente, con quien los filipinos se identifican, en su vida marcada por la pobreza y el sufrimiento cotidiano. En la Traslación, una procesión de casi 24 horas, la estatua es acompañada desde la tribuna de Quirino, en el Parque Rizal, en el centro de Manila, hasta la Iglesia del Nazareno de Quiapo". Para la ocasión, muchos sacerdotes se ocupan de las confesiones, las bendiciones y la dispensación de los sacramentos.