Religión
El arzobispo de París, Michel Aupetit. EP

Un claro reproche de la Iglesia al Gobierno galo (París: Los obreros fumaban en los andamios de Notre Dame).

El arzobispo de París, Michel Aupetit, afirmó en declaraciones a la prensa que "hubiera sido bueno si hubiera habido una pequeña palabra de compasión por la comunidad católica, porque después de todo, son los católicos quienes hacen que la catedral de Notre Dame viva: ¡no es un museo!".

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su discurso en la televisión nacional, el pasado 17 de abril de 2019, en el que prometió reconstruir en cinco años el templo, evitó realizar mención alguna sobre el catolicismo.

"Si tanta gente viene allí, es porque es un espacio vital, animado por los católicos. ¡Y la palabra católica no es una mala palabra! Viene del griego 'universal'. Estamos aquí para proclamar una fraternidad universal basada en el amor. Realmente no es un problema decir sólo una pequeña palabra de compasión para los católicos que están sufriendo", indicó el prelado, al lamentar públicamente la omisión realizada por el mandatario francés.

El arzobispo de París dijo desconocer si la actitud de Macron fue deliberada. "Simplemente muestro nuestra herida, además de haber perdido la catedral", aseveró.

El prelado aseguró que "los cristianos sintieron un poco de dolor" frente a esa actitud, dado que se esperaba "sólo una pequeña palabra de compasión, como, estoy seguro, se habría dicho para los judíos o los musulmanes. Esta catedral fue construida en el nombre de Cristo. Es una suma de piedras habitadas por un espíritu. No es un edificio funcional".

Aupetit advirtió que "las palabras 'cristiano', 'raíces cristianas' y 'católicos' de alguna manera se convirtieron en tabú". Además, reiteró que "hay alrededor de tres ataques por día" contra iglesias, y denunció la "falta de respeto con respecto a las cosas sagradas".