• Director: José Manuel Vidal
Opinión
J.M. Rovira Belloso
Su esquema mental, su tono de vida, era "trinitario", de diálogo en el misterio, en apertura a todos los hombres

(Xabier Pikaza, teólogo).- Josep Mría Rovira Belloso murió ayer (16.6.18) en Barcelona, ciudad donde había nacido 92 años antes. Con esas tres palabras quiero presentarle: Hombre del pueblo, creyente y teólogo.

a. Era ante todo hombre del pueblo, de la antigua Cataluña, de la nueva ciudad burguésa e industrial, de gran riqueza y de excluidos....: Barcelonés por situación , catalán por origen, hombre de inmenso seny vital, arraigado en la cultura de su tierra, un hombre universal. Recuerdo todavía emocionado sus palabras de fidelidad política a la gente de Cataluña, pero siempre en respeto a los demás pueblos y naciones, en un contexto social abierto a las diversas gentes de la Península y del Mediterráneo, hombres y mujeres de todas las tierras, burgueses de su ciudad, migrantes del Mediterráneo, de Europa, del mundo entero (las cien naciones de Barcelona), en respeto, en profunda democracia, en deseo de transformación social desde los más pobres.

b. Rovira ha sido en segundo lugar un creyente: Un hombre que ha creído en la humanidad como experiencia de Dios hecha carne, como ensayo esperanzado de vida, desde la experiencia de Jesús, que es, ante todo, experiencia de encarnación, en sus libros catalanes, en sus grandes textos castellanos, siempre en diálogo, desde la sabiduría y la sobriedad humilde del que sabe... Por encima de todas las teorías, sobre todo los proyectos eclesiales o políticos, Rovira ha creído en el hombre, como ser capaz de dialogar, en catalán, en vasco, en castellano... porque creía ante todo en el hombre, como ser de palabra, por Jesús, el Dios hecho hombre.

c. Finalmente ha sido un gran teólogo e intelectual, quizá el más fino que yo he conocido en Cataluña, hombre atento al pensamiento de la modernidad, desde los Padres de la Iglesia y los Escolásticos, hasta los representantes del nuevo pensamiento, postmodernos en busca de sentido. Era hombre "de los los otros" (valoraba siempre a los demás), de todos, sabiendo buscar la razón desde la perspectiva de la comunión, para dialogar con todos.

Su esquema mental, su tono de vida, era "trinitario", de diálogo en el misterio, en apertura a todos los hombres. Por eso escribió un fantástico tratado De Trinidad (imagen...).Cuando dirigí con N. Silanes el gran Diccionario Teológico. El Dios Cristiano tuve que pedirle a él las entradas más importantes (siete), y él me las fue mandando, una a una, sobrias, profundas, definitivas.

Ha sido para mí, durante más de treinta años, desde el 1970 hasta el 2000, una de las referencias teológicas y humanas más significativas... He compartido con él más de una docena de encuentros teológicos, cursos y congresos, especialmente en Salamanca, bajo la invitación de N. Silanes, en las Semanas de Estudios Trinitarios...

Supe siempre que donde él estaba se podía dialogar en clima de paz, buscando la concordia, porque el diálogo es lo primero, porque la verdad está en el encuentro.

Descansa en Paz Josep María. Había hecho de esta tierra un comienzo de cielo para tus amigos y admiradores. Entre en el cielo total del Señor a quien acogiste siempre con amor, a quien amaste con pasión. Gracias por lo que has sido.

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