Religión
Columnistas_José Ignacio Calleja
Ahora es el tiempo de los mentirosos compulsivos, es decir, los depredadores de la democracia pluralista e incluyente. Me opongo rotundamente a todos ellos en cualquier pueblo y nación

(José Ignacio Calleja).- Hay un nacionalismo español efervescente, análogo a otros en su fondo último pero con peor trayectoria histórica, que si dialogas, te echa del campo; y así, a ver quién se mueve con las elecciones a la vuelta de la esquina; y claro, elecciones va a haber siempre... luego... difícil dilema para los partidos.

El diálogo político parece cosa de ONGs y, sin embargo, la política es cosa de partidos que aspiran a gobernar... La derecha ha pillado "carne" y ya no la va a soltar aunque nos conduzca al desastre. Si no afecta de lleno a la economía y Europa dice ¡basta!, no acudirán a ningún diálogo.

Cuanto peor, mejor. La misma regla que los catalanistas de la CUP y muchos otros de igual ideología y nación, hasta hoy. Prisioneros de los extremos (pre)facistas, eso somos en este momento.

Dicho sea de paso, podrían comprender algunos catalanes inteligentes que si un partido político español tiene que dejar el campo de juego, porque, si dialoga para llegar a algún acuerdo, lo echan... ninguno podrá hacerlo ni intentarlo.

A no ser que ésta sea la estrategia, pero entonces habrá que pensar que la convocatoria alternativa de Colón y de la Diagonal es la misma y para los mismos; con distinta bandera e idéntico dogma, pero para los mismos. Más brutal en la derecha española, más florentina y burguesa en el catalanismo de pro, pero la misma y los mismos. Probablemente. Pero, entonces, gana la política que mejor se acomode a cuanto peor, mejor. Por todos lados, la misma conclusión. Este es el momento.

Así que cuando nos arruinen a todos con sus maximalismos ideológicos de nación dominante, ¡nada desinteresados! volvemos a empezar con la ética transcultural de los derechos y las obligaciones. Lo digo en cristiano y en humano. Ahora es el tiempo de los mentirosos compulsivos, es decir, los depredadores de la democracia pluralista e incluyente. Me opongo rotundamente a todos ellos en cualquier pueblo y nación.