Religión
El Papa Francisco. EP

Menos mal (¡Manda huevos!: El Papa Francisco dice que viajará a España 'cuando haya paz').

El Papa Francisco ha firmado un decreto por el que determina la dimisión por oficio del cura acusado de abusar de nueve menores en el Seminario de Ciudad Real (El arzobispo de Tarragona apoya a los 'golpistas' catalanes: "Lo de los presos del procés es un drama").

El Papa, en su decreto que ha sido dado a conocer este 15 de mayo de 2019 por la Diócesis de Ciudad Real en un comunicado, también le concede al reverendo la dispensa de las obligaciones sagradas que tenía contraídas de su identidad sacerdotal (España: PSOE y Podemos son los partidos que más atacan la libertad religiosa).

El sacerdote, para el que la Fiscalía pide 40 años de prisión y que se sentará en el banquillo a finales del mes de septiembre de este año, está acusado de abusar sexualmente hasta en 20 ocasiones de nueve menores en el Seminario Diocesano de la capital manchega, donde impartía clases.

La Audiencia Provincial ha fijado para el 30 del próximo septiembre el juicio contra Pedro Jiménez, que acaba de ser expulsado de la Iglesia. Su abogado Francisco Maroto Granados, que pide la absolución, declinó ayer hacer declaraciones sobre la resolución del papa porque, según indicó a este diario, no había podido hablar con su cliente.

La decisión papal se produce a tenor del comportamiento que ha mostrado el sacerdote a raíz de la pena que le había impuesto la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada de juzgar su caso independientemente de que el caso estuviera siendo investigado por la vía penal.

En concreto, las instituciones eclesiásticas han realizado todas las investigaciones necesarias y recogidos todos los datos, así como las alegaciones de la defensa del acusado y se redactó un informe que concluyó con la pena canónica al sacerdote de ser recluido en un monasterio durante 5 años con asistencia espiritual y psicológica.

Esta decisión se envió a la Congregación para la Doctrina de la Fe para que diera su conformidad, si era o no justa de acuerdo con la gravedad de los hechos examinados, que dio conformidad a la pena.

Sin embargo, el sacerdote acusado de los abusos se negó repetidamente a comenzar a cumplir la pena que se le impuso, por lo que la Congregación para la Doctrina de la Fe, ante esta negativa, decidió proponerle al papa que retirara su nombramiento como sacerdote, lo que finalmente se ha producido.

La comunidad diocesana de Ciudad Real y su actual obispo, Gerardo Melgar, han querido mostrar su apoyo a todas las víctimas de este caso. Los hechos se remontan a los cursos 2013-14 y 2014-15, cuando el sacerdote era formador de la ESO y ecónomo del Seminario de Ciudad Real.