• Director: José Manuel Vidal
Solidaridad
Natalia Peiro Cáritas
Natalia Peiró: "Lo más importante es actuar con rapidez y diligencia, con la seguridad de que proteges a las víctimas y de que se atreven hacer esas denuncias porque van a estar cuidadas"

(J. B./Ep).- Primero fueron los jesuitas. Después, toda la vida religiosa. A la espera de que la Comisión Antipederastia de la Conferencia Episcopal dé sus primeros frutos reales, ahora es Cáritas Española la que anuncia la activación de un 'protocolo antiabuso', una herramienta que surge tras los escándalos que salpicaron a otras ONG de Cooperación a lo largo de 2018.

No se trata, únicamente, de abusos a menores, sino también de malas praxis, "acoso o corrupción", como señala su secretaria general, Natalia Peiró. El canal de denuncias, que se puede encontrar en la web de Cáritas, ya ha recibido varias denuncias desde su puesta en marcha el pasado verano. Uno de los casos denunciados ha sido comunicado a la Policía y la Fiscalía, de acuerdo con este protocolo.

Tal y como explica la entidad, la finalidad del mismo es "prevenir y detectar cualquier conducta irregular, ilícita o delictiva". "El Canal de Denuncias, además de servir para descubrir e investigar posibles irregularidades, es una herramienta imprescindible para que el Código Ético y el Código de Conducta cobren toda su vigencia y posibilite la mejora continua de los protocolos y políticas de prevención, normas de calidad y demás normativa interna", sostienen desde Cáritas.

 

 


 

 

Para Natalia Peiró, cualquier persona puede acceder al canal de denuncias, que son gestionadas por Cáritas, con la colaboración de un despacho de abogados externo -González Franco, Abogados Penalistas- que les ayuda en "las investigaciones, el seguimiento de los casos, el asesoramiento a la persona que ha denunciado sobre si tendría repercusiones penales y qué tipo de denuncia debe emprender".

Este canal garantiza la confidencialidad de quien denuncia y del denunciado hasta el final, y permite tomar medidas de alejamiento "si fuesen necesarias", subraya la secretaria general de Cáritas, quien añade que "lo más importante es actuar con rapidez y diligencia, con la seguridad de que proteges a las víctimas y de que se atreven hacer esas denuncias porque van a estar cuidadas".

La organización de la Iglesia católica tomó la determinación de dotarse de este canal después de las lecciones aprendidas tras la crisis que atravesaron a comienzos de 2018 algunas ONG al salir a la luz casos de abusos y acoso sexual por parte de sus trabajadores. "Es triste porque ninguna organización ni empresarial ni social puede evitar al cien por cien una situación así, pero cuando es una organización que defiende a las personas es más doloroso. Como conclusión, hemos tomado la determinación de que lo más importante es estar siempre del lado de las víctimas", sostiene Peiró.