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Vaticano
El redactor jefe de America Magazine destroza la versión del ex nuncio en EEUU America Magazine
La realidad desmonta las principales acusaciones de Viganò, aunque la Santa Sede, y el propio Papa, crean que la mejor estrategia (como ya ocurriera en el caso de los Dubia) es la del silencio. Un error que no hace sino hacer crecer la bola de nieve

(Jesús Bastante).- Carlo Maria Viganò miente. O, si no lo hace, Benedicto XVI, y él mismo, también fueron encubridores. La programada y mediática acusación del ex nuncio en EEUU, acusando a Francisco de encubrir los abusos del cardenal McCarrick no se sostiene, por mucho que entre los sectores más ultraconservadores se pretenda decir que el Papa emérito "cree recordar" algún tipo de sanción para el purpurado.

La realidad desmonta las principales acusaciones de Viganò, aunque la Santa Sede, y el propio Papa, crean que la mejor estrategia (como ya ocurriera en el caso de los Dubia) es la del silencio. Un error que no hace sino hacer crecer la bola de nieve en que los sectores ultraconservadores quieren convertir la acusación del ex nuncio de EEUU y forzar la dimisión de Francisco.

Dejando a un lado quién es Viganò (con lectura obligada del artículo de nuestro director), lo cierto es que la principal de las acusaciones, la más grave, contra el Papa Francisco, no se sostiene. Porque, bien McCarrick jamás fue sancionado por Benedicto XVI (en 2009 o 2010, porque eso sí que no lo recuerda el ex nuncio) a llevar una vida de silencio, oración y penitencia, a no celebrar en público, a no viajar, bien el mismísimo Papa no hizo cumplirlo. Lo que está claro es que, de ser cierto, quien no lo hizo fue Viganò, quien se fotografió justo al lado de McCarrick en mayo de 2013 (antes del supuesto encuentro con Francisco, que se produjo en junio de 2013).

 

Viganò, sentado, junto a McCarrick, en mayo de 2013

 

El jesuita Matt Malone, sj., redactor jefe de America Magazine, una de las publicaciones más prestigiosas en Estados Unidos, ha escrito un hilo de Twitter en el que desmonta, una a una, las mentiras de Viganò sobre Francisco. Un Papa que, por cierto, sí que forzó a McCarrick a renunciar al cardenalato, al tiempo que dispuso "su suspensión del ejercicio de cualquier ministerio público, junto a la obligación de permanecer en una casa que le será indicada, para una vida de oración y de penitencia, hasta cuando las acusaciones a él dirigidas sean aclaradas por el proceso canónico normal".

 

 


Ésta es la traducción del 'hilo' de Matt Malone, sj., en el que se incluyen imágenes, notas de prensa y vídeos:

Algunas preguntas sobre el testimonio de monseñor Vigano: afirma que el Papa Benedicto impuso sanciones al Cardenal McCarrick que eran "similares" a lo que el Papa Francisco ha hecho ahora.

Específicamente, escribió que el Cardenal McCarrick fue informado de que "iba a salir del seminario donde estaba viviendo, se le prohibió celebrar [Misa] en público, participar en reuniones públicas, dar conferencias, viajar".

Él escribió que el Papa Benedicto tomó esta acción "en 2009 o 2010," aunque "no puedo estar seguro." Suponiendo que el Papa Benedicto tomara esta acción, como lo describe Vigano, ¿Cómo explicamos los siguientes acontecimientos, todos los cuales ocurrieron después de 2010?

30 de octubre de 2011: McCarrick predica desde el púlpito más prominente en los Estados Unidos, en la Catedral de San Patricio, para el aniversario de Maryknoll.

 

 

 

 

16 de enero de 2012: McCarrick se une a los obispos americanos para su audiencia con el Papa Benedicto durante la visita ad limina del Episcopado norteameriano al Vaticano

Ese mismo día, McCarrick concelebra la misa con el cardenal Wuerl y otros en el Vaticano, en la tumba de San Pedro

 

McCarrick, con Benedicto XVI, el 27 de febrero de 2013. ¿No estaba suspendido?

 

16 de abril de 2012: McCarrick asiste a una audiencia con el Papa Benedicto para la Fundación papal de los Estados Unidos. Presentan al Papa Benedicto con un pastel de cumpleaños. McCarrick, entre otros, canta feliz cumpleaños a Ratzinger.

27 de febrero de 2013: McCarrick asiste a la audiencia general final del Papa Benedicto en la Plaza de San Pedro. Está sentado en una posición prominente, tres sillas a la derecha del cardenal Schonborn

Ese mismo día, McCarrick se une a otros cardenales en una despedida al Papa Benedicto, quien le saluda calurosamente

 

 

10 de mayo de 2013: el propio Vigano concelebra una misa con el Cardenal McCarrick y el cardenal Wuerl y otros justo antes de la cena anual de los cardenales en apoyo de la Universidad Católica.

En cada uno de estos eventos, el Cardenal McCarrick hizo cosas que, según el testimonio de Viganó, estaban prohibidas por el Papa Benedicto: "celebrar [Misa] en público, participar en reuniones públicas, dar conferencias, viajar", etc.

Benedicto XVI participó en varios de esos eventos. Viganò participó en al menos uno. Las acciones del Papa Benedicto, entonces, no parecen reflejar las de un hombre que sabía plenamente lo que McCarrick había hecho, o las penas graves que el propio Papa había asignado al parecer.

Suponiendo que todo eso se puede responder satisfactoriamente, otra pregunta: Si el Cardenal Bergoglio (ahora Papa Francisco), observó todos los acontecimientos mencionados anteriormente, ¿no estaría justificado pensar que el Cardenal McCarrick no estaba bajo sanciones como asegura Viganò?

 

McCarrick, en el centro, el día de la despedida de Benedicto XVI