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Vaticano
El Papa llega al C9
Errázuriz enfrenta a la justicia de su país por los escándalos de abusos, que acba de cumplir 85 años. El cardenal chileno no participa de esta reunión, y ni en Roma ni en Santiago hay aún explicaciones oficiales sobre su ausencia

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano).- El consejo de nueve cardenales asesores del papa Francisco, conocido como C9, confirmó hoy, al inicio de su vigésima reunión de trabajo en cinco años, que se dispone a cambiar algunos de sus miembros, tal como adelantó Religión Digital.

En un inusual comunicado dado a conocer por la oficina de Prensa del Vaticano en el primero de los tres días de trabajo del C9 en la Casa Santa Marta del Vaticano, el consejo asesor de Francisco confirmó que planteó al pontífice "una reflexión sobre el trabajo, la estructura y la composición" del grupo, considerando "la avanzada edad de algunos miembros".

Nacido como C8 en abril de 2013 y convertido en C9 con la incorporación del secretario de Estado Pietro Parolin el año siguiente, el consejo asesor ratificó así que la vigésimosexta reunión, que terminará el miércoles, sería la última con la composición actual, como adelantó ayer RD.

Por ahora, forman el grupo Parolin, el gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal italiano Giuseppe Bertello; el arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa; el arzobispo de Bombay, Oswald Gracias; el arzobispo de Munich, Reinhard Marx; el arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo Pasinya; el arzobispo de Boston, Sean Patrick O'Malley; el arzobispo de Sidney, George Pell y el arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Como secretario, desde un principio integra el consejo de asesores el obispo de Albano, Marcello Semeraro.

 

 

A raíz del comunicado oficial, se desprende que uno de los reemplazados podría ser Errázuriz, quien enfrenta a la justicia de su país por los escándalos de abusos, que acba de cumplir 85 años. El cardenal chileno no participa de esta reunión, y ni en Roma ni en Santiago hay aún explicaciones oficiales sobre su ausencia. Laurent Monsengwo Pasinya, de 78 años, podría ser otro de los reemplazados por cuestiones de edad, mientras que en el caso de Pell a sus 77 años se suma el proceso abierto que tiene en Australia por casos de abusos.

Si bien algunos cambios, no vinculados directamente a la edad, estaban en la cabeza del pontífice desde hacía meses, Jorge Bergoglio prefirió esperar hasta la reunión de esta semana para cumplir los cinco años de mandato de los miembros (la duración normal de las designaciones vaticanas), considerando que el C9 fue instituido oficialmente con un quirógrafo del 28 de septiembre de 2013.

La segunda novedad del primer día de trabajo fue la confirmación de parte del C9 de que "la Santa Sede está por formular las eventuales y necesarias aclaraciones" luego de la carta del ex nuncio en Washington Carlo Maria Viganó del pasado 26 de agosto en la que pidió la renuncia de Francisco.

Así, tras cinco años de trabajos y 24 reuniones, el consejo de cardenales asesores del papa Francisco conocido como C9 tiene desde este lunes las últimas sesiones de trabajo con la configuración actual, después de haber llegado a un primer borrador de una nueva constitución apostólica y antes de que el pontífice introduzca cambios en su composición y funcionamiento.

 

 

 

Se descuenta para los próximos meses un período de pausa en los trabajos para que los sucesivos cambios que ha ido introduciendo el pontífice argentino desde 2013, como la institución de nuevos Dicasterios y Comisiones Pontificias, den forma a la nueva carta magna que reemplazará a la vigente Pastor Bonus, de 1988.

Cumplidos los primeros cinco años de funcionamiento, Religión Digital confirmó de fuentes vaticanas que fue el propio Francisco quien abrió la discusión a los miembros para que hicieran sus propias evaluaciones del primer tramo del recorrido, tras el que lograron condensar un primer borrador de la nueva constitución apostólica bajo el título tentativo de "Praedicate Evangelium".

Además, en las próximas semanas se incorporará un "secretario canónico", que trabajará a la par de Semeraro, con el objetivo de pasar a "lenguaje canónico" lo producido hasta ahora, siempre con la base del informe presentado durante la reunión que el grupo tuvo en junio pasado. Solamante dos de los miembros del C9 -Bertello y Gracias- tienen títulos en Derecho canónico, aunque no son considerados plenos canonistas.

Algunos de los 25 puntos centrales sobre los que se trabaja canónicamente para incluirlos en la nueva constitución son la institución de la Pontificia Comisión Referente sobre el Instituto para las Obras de Religión (quirógrafo del 24 de junio de 2013); el "Motu proprio" sobre la jurisdicción de los órganos judiciales del Estado de la Ciudad del Vaticano en materia penal (del 11 de julio de 2013); la institución del Comité de Seguridad Financiera de la Santa Sede ("Motu proprio" del 8 de agosto de 2013); la creación de la Secretaría para la Comunicación ("Motu proprio" del 27 de junio de 2015); el "Motu proprio" sobre la negligencia de los obispos en relación con los casos de abusos sexuales en contra de menores y adultos vulnerables (el 4 de junio de 2016) y el nacimiento del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral (el 17 de agosto de 2017).

Considerado el más claro ejemplo del modelo de conducción de Francisco basado en una sinodalidad y descentralización, el Consejo quedó constituido el 28 de septiembre por 8 cardenales. Cuando fue anunciada su primera conformación el hoy lejano sábado 13 de abril de 2013, el C8 se presentaba entonces al mundo como una herramienta "para aconsejarle en el Gobierno de la Iglesia universal y estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor bonus", en relación a la carta magna aún vigente, promulgada por Juan Pablo II en 1988 y que regula la composición y competencias de los distintos dicasterios y organismos que forman la Curia romana.

Además, el entonces C8 fue una de las primeras señales de la forma de gobierno que el papa argentino quería imprimirle a su pontificado. Su portavoz en aquel momento Federico Lombardi agregaba que con la formación del grupo de Francisco quería dar "una señal y mostrar que ha recibido las sugerencias que se habían manifestado en las Congregaciones anteriores al cónclave".