• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
Governatorato
La nueva estructura fue fijada en base a principios de "racionalización, economicidad y simplificación"

(Hernán Reyes, corresponsal en el Vaticano).- El papa Francisco decidió avanzar con la descentralización de la gestión del Gobierno del Estado del Vaticano, y renovó la estructura de gestión, con mayores poderes de auditorías y controles al secretario general, una suerte de "jefe de Gabinete" del Governatorato, el cargo más alto al que puede llegar un laico.

El decreto de 35 artículos dado a conocer este jueves por la Santa Sede reorganiza la estructura interna del Governatorato, introduciendo pequeños cambios en la gestión diaria del Estado-ciudad que tiene al pontífice como soberano y que entre sus puntos más destacados otorga mayor poder al "secretario general"; una especie de jefe de Gabinete que actúa por debajo del Cardenal-Presidente, en estos momentos el italiano Giuseppe Bertello.

El nuevo decreto dedica sus primeros artículos a detallar los órganos de gobierno, como la Presidencia y la Secretaría General, casi sin cambios, aunque explicitando los organismos de control, a través de una unidad especial.

En ese sentido, el artículo 5 establece que "la Unidad de Control e Inspección vigila la observación de las normativas y procedimientos, verifica las actuaciones y evalúa la eficiencia y eficacia de las actividades de cada organismo".

Esta Unidad "informa a los órganos de gobierno y formula propuestas oportunas", al tiempo que "coopera en las relaciones con los organismos de revisión y de control externos al Governatorato".

Es la Secretaría General la parte del organigrama que gana más funciones y peso político. El propio Bertello explicó que esa función obtiene "un mayor desarrollo de sus estructuras dedicadas al apoyo y auxilio de los órganos de gobierno", en una nota informativa distribuida junto al decreto papal.

El secretario general, la posición más alta dento del gobierno vaticano a la que puede acceder un laico, reforzará su rol de auditor y coordinador del staff. Todo un jefe de gabinete en funciones.

La nueva estructura fue fijada en base a principios de "racionalización, economicidad y simplificación", con criterios de "funcionalidad, transparencia, coherencia normativa y flexibilidad organizativa", según explicó Bertello.

El gobierno del Vaticano queda ahora compuesto, además de los órganos ejecutivos, por siete direcciones: Infraestructura y Servicios; Telecomunicación y Sistemas Informáticos; Economía, Servicios de Seguridad y Protección Civil; Sanidad e Higiene; Villas Pontificias y la de Museos y Bienes Culturales, que seguirá teniendo bajo su órbita la principal fuente de recaudación del Governatorato, los Museos Vaticanos.