• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
Francisco, durante el encuentro Osservatore Romano
Solo si crecemos juntos, uno junto al otro, con apertura y respeto, dispuestos a hacernos cargo de los problemas de todos, que en el pueblo global son los problemas de cada uno

El papa Francisco cree que "no se puede hablar de desarrollo sostenible sin solidaridad", en un mensaje enviado hoy a los asistentes a la Cumbre Mundial de Gobierno en Dubái, a quienes instó a reflexionar sobre el futuro del mundo.

El pontífice se dirige a ellos en un vídeo para apuntar que en estos días los participantes abordarán "temas fundamentales" como los retos de la política, el desarrollo de la economía, la protección del medio ambiente o el uso de las nuevas tecnologías.

"Espero que la pregunta en la base de las reflexiones no sea solo cuáles son las mejores oportunidades que aprovechar, sino qué tipo de mundo queremos construir juntos", animó.

Esa, dijo, es una interrogación que lleva a pensar "en los pueblos y en las personas más que en los capitales y los intereses económicos, una pregunta que no mira al inmediato futuro sino al porvenir".

 

 


 

 

Todo para reflexionar sobre "la responsabilidad que recae en nosotros", la de "transmitir este mundo a quien venga después de nosotros, preservándolo de la degradación medioambiental y, más importante, moral", aseveró.

"No se puede hablar de desarrollo sostenible sin solidaridad. Podríamos incluso decir que el bien, si no es común, no es un bien verdadero. Quizá ahora más que nunca pensar y actuar necesitan un diálogo real con el otro, porque sin el otro no hay futuro para mi", defendió.

Por último Francisco animó a los asistentes a la cumbre a pensar en primer lugar "en los rostros de las personas, a advertir el grito de los pueblos y de los pobres, a reflexionar sobre las preguntas de los niños" para crear "un mundo más justo y próspero para todos".

La séptima edición de la Cumbre Mundial del Gobierno 2019 comenzó hoy en Dubái con la participación de más de 4.000 personas de 140 países, incluidos jefes de Estado, ministros y funcionarios que se reúnen con el objetivo de debatir el futuro de los gobiernos.

El pontífice inició su alocución grabada recordando su reciente viaje a Emiratos Árabes Unidos, entre el 3 y el 5 de febrero, y dijo que se encontró con "un país moderno, que mira al futuro sin olvidar las raíces".

"Un país donde se busca transformar en hechos e iniciativas concretas las palabras tolerancia, hermandad, respeto recíproco y libertad. He visto que en el desierto las flores germinan y crecen", opinó.

Por eso, confesó que regresó al Vaticano "con la esperanza de que muchos otros desiertos en el mundo puedan florecer", algo que consideró "posible" pero solo con la unidad del mundo.

"Solo si crecemos juntos, uno junto al otro, con apertura y respeto, dispuestos a hacernos cargo de los problemas de todos, que en el pueblo global son los problemas de cada uno", aseveró.

(Rd/Efe)

 

 


 

 

Video mensaje del Santo Padre:

"Queridos amigos, ¡Al Salamò Alaikum! ¡La paz esté con ustedes!

¡Deseo saludarlos y desearles un buen trabajo! Llevo en mi corazón la visita que acabo de hacer a los Emiratos Árabes Unidos y la cálida bienvenida que he recibido. He conocido un país moderno que mira hacia el futuro sin olvidar sus raíces; un país donde se busca transformar en hechos e iniciativas concretas las palabras: tolerancia, fraternidad, respeto mutuo, libertad. He visto que incluso en el desierto las flores brotan y crecen y he vuelto a casa con la esperanza de que muchos desiertos del mundo puedan florecer. Creo que es posible, pero sólo si crecemos juntos, uno al lado del otro, con apertura y respeto, dispuestos a asumir los problemas de todos que, en la aldea global, son los problemas de cada uno.

Pienso en ustedes y en su compromiso de estos días, en los cuales enfrentan temas fundamentales como los retos de la política, el desarrollo económico, la protección del medio ambiente y el uso de las tecnologías. Espero que la pregunta en la que se basan las reflexiones no sea tanto: ¿cuáles son las mejores oportunidades que hay que aprovechar?, sino ¿qué tipo de mundo queremos construir juntos? Es un interrogativo que nos lleva a trabajar pensando en los pueblos y en las personas más que en los capitales y los intereses económicos. Es una cuestión que no mira a lo inmediato, a lo inmediato de mañana o de hoy, sino al futuro; mira a la responsabilidad que tenemos: transmitir este mundo nuestro a los que vendrán después de nosotros, protegiéndolo de la degradación tanto ambiental como de otros tipos de degradación e antes todavía de la degradación moral.

En realidad, no podemos hablar de desarrollo sostenible sin solidaridad. Incluso podríamos decir que el bien si no es común no es verdaderamente bien. Quizás nunca como ahora el pensar y el actuar requieren un diálogo verdadero con el otro, porque sin el otro no hay futuro para mí, para cada uno de nosotros. Por lo tanto, espero que en sus actividades comiencen por los rostros de las personas, que escuchen el grito de los pueblos, el grito de los pobres, que reflexionen sobre las cuestiones de los niños.
Y con estos pensamientos les doy las gracias y le deseo un trabajo fructífero al servicio del bien común y pido al Señor que bendiga vuestro compromiso por un mundo más justo y más próspero para todos. ¡Gracias!"