Religión
El Papa Francisco, a Loreto el 25 de marzo
A partir de las 9:45 de la mañana, el Papa Francisco presidirá la Misa en la Santa Casa dentro de la Basílica. Al final de la Misa, el Papa firmará la Exhortación Apostólica Postsinodal

Como anunció el domingo el Director interino de la Sala de Prensa de la Santa Sede, "el 25 de marzo, en la solemnidad de la Anunciación del Señor, el Santo Padre Francisco visitará Loreto, el Papa tiene la intención, en esta ocasión, de ofrecer a la Virgen María la Exhortación post-sinodal del Sínodo de los Obispos sobre el tema 'Juventud, Fe y Discernimiento Vocacional', que se celebró en el Vaticano del 3 al 28 de octubre de 2018".

El programa de esta visita apostólica

El Papa saldrá del Vaticano en helicóptero a las 8 de la mañana para dirigirse a la región de las Marcas, más precisamente a la provincia de Ancona, donde se encuentra Loreto. Aterrizará alrededor de las 9 de la mañana en el Centro Juvenil "Giovanni Paolo II" de Montorso, donde será recibido por las autoridades políticas y eclesiásticas locales. Desde allí, el Santo Padre se dirigirá al santuario mariano de Loreto.

A partir de las 9:45 de la mañana, el Papa Francisco presidirá la Misa en la Santa Casa dentro de la Basílica. Al final de la Misa, el Papa firmará la Exhortación Apostólica Postsinodal.

Luego el Santo Padre saludará a la comunidad de los frailes capuchinos, a los enfermos y a los fieles. Fabio Dal Cin, prelado de Loreto, Delegado Pontificio para el Santuario de la Santa Casa, pronunciará a continuación un discurso.

A las 12:30h, el Papa Francisco almorzará con los obispos, antes de salir del santuario alrededor de las 14:30h. Su regreso al Vaticano está programado para las 15:45h.

Alegría y oración

En un mensaje, Mons. Fabio Dal Cin expresó su profunda satisfacción por la visita del Papa Francisco al santuario de Loreto.

"Vendrá como peregrino a la Santa Casa, dentro de cuyos muros la joven María de Nazaret dijo 'sí' al plan de Dios. Vendrá a confirmar en la fe, la esperanza y la caridad a los habitantes de Loreto y a los peregrinos; en la fidelidad a la misión eclesial, a los sacerdotes y a las familias; en el testimonio del Reino de Dios, a los hermanos y hermanas consagrados. Él traerá consuelo a los enfermos. Animará a los jóvenes en su entusiasmo y los confiará a María, para que Ella los tome de la mano y los guíe hacia la alegría de un "Aquí estoy" pleno y generoso", escribe el prelado.

(RD/Vatican News)