Religión
El Papa Francisco con Mohamed VI, en Marruecos. EP

No hay por donde agarrarlo, pero del repelús que da (¿Por qué el Papa Francisco da una entrevista a Jordi Évole que sirve en España como arma contra la derecha? ).

Y eso que no empezó mal el papa argentino (Solemne mea culpa del Papa: "Debemos decir, como el hijo pródigo: 'Padre, he pecado'").

En su primer discurso en Marruecos, el Papa Francisco ha advertido que «la grave crisis migratoria que estamos afrontando es una llamada urgente a erradicar las causas que obligan a tantas personas a dejar su país, su familia, y a encontrarse frecuentemente marginadas y rechazadas» ('El Puma' despotrica contra el tirano Maduro y el 'pringoso' Papa Francisco).

 «Pido que puedan volver a sus casas en condiciones de seguridad» (Alfonso Ussía crucifica al Papa Francisco por sus miramientos hacia el sanguinario tirano de Nicolás Maduro).

Ante el rey Mohammed VI, las autoridades marroquíes y millares de ciudadanos que desafiaban la inesperada lluvia, el Papa argentino ha manifestado su angustia «por la suerte, a menudo terrible, de estas personas que no abandonarían sus países si no se viesen obligadas a hacerlo», una frase aplaudida especialmente por los numerosos subsaharianos presentes (Vaticano: Los 6 tumultuosos años del papa Francisco).

En la gran explanada de la Torre Hassan y el Mausoleo de Mohammed V, Francisco ha escuchado el caluroso discurso de bienvenida del monarca y ha pedido «un cambio de disposición hacia los inmigrantes, que los afirme como personas, no como números, que reconozca sus derechos y si dignidad» (El Vaticano se asusta y corre a recordar que el Papa argentino ya pidió perdón por la conquista de América).

No a las barreras

Tras elogiar el talante de acogida de Marruecos, el Papa ha advertido que el problema de los grandes flujos migratorios forzados:

«nunca encontrará una solución en la construcción de barreras, en la difusión del miedo al otro o en la negación de asistencia a quienes aspiran a una legitima mejora de vida».

En su calidad de «Comandante de los Creyentes», el rey de Marruecos ha elogiado al Papa por «la valentía de no escabullirse a las cuestiones decisivas de nuestro tiempo», y ha reiterado:

«Los terroristas no tienen en común una religión sino la ausencia de religión. La religión nunca debe ser coartada de la intolerancia».

En plena sintonía, el Santo Padre ha considerado:

«Indispensable oponer al fanatismo y al fundamentalismo la solidaridad de todos los creyentes.

Por eso me alegra poder visitar el Instituto Mohammed VI para imanes, predicadores y predicadoras que Vuestra Majestad ha promovido para ofrecer una formación contra todas formas de extremismo que llevan a menudo a la violencia y al terrorismo».

Cristianos clandestinos

Como todos los extranjeros que viven en Marruecos, los 25.000 católicos disfrutan de plena libertad de culto.

En cambio, los marroquíes -en su práctica totalidad musulmanes sunníes- nopueden cambiar de religión. Algunos son cristianos clandestinos.

El Papa se ha referido al problema afirmando:

«la libertad de conciencia y la libertad religiosa -que no se limitan a la libertad de culto, sino a permitir que cada uno viva según la propia convicción religiosa- están inseparablemente unidas a la dignidad humana».

La primera jornada del Santo Padre en Marruecos tiene como objetivo mejorar la relación entre cristianos y musulmanes, favorecer la paz, y llamar la atención sobre el problema de los inmigrantes.

Por eso el programa incluye la visita conjunta del rey y del Papa al Instituto de formación de imanes, y una posterior visita de Francisco a un centro de acogida de Caritas.

¿Cuándo viene a España?

Durante el vuelo de Roma a Rabat, una periodista española entregó al Papa un modelo de barquito de madera construido dentro de una botella de plástico de un refresco de limón.

Junto con un chiste y una carta firmada por todos, era un regalo de los presos y presas de Castellón, quienes le piden que venga a España.

Francisco se limitó a comentar que «a mí me gustaría».

Y a preguntas de otra periodista respecto a la fecha, respondió «cuando haya paz».

La frase es tremenda, cae sobre la innegable realidad dde que se ha negado a visitar España hasta ahora, y se suma a la evidente aversión que el argentino tiene por todo lo españól.

Respecto a ese insultante 'cuando haya paz', dirigido a una de las democracias más tolerantes del mundo, exigiría una inmediata explicación del Vaticano y es algo claramente ofensivo para los españoles y nuestro país.

Las concertinas de Ceuta y Melilla

Cambiando impresiones con otra periodista, el Papa afirmó que el uso de concertinas en las vallas de Ceuta y Melilla «es algo muy duro, muy duro», mientras que la venta a Arabia Saudí de bombas de aviación que lanza en Yemen, «es horrible».

De la tortura chavista en Venezuela, las violaciones de presas en Nicaragua o la represión en Cuba, no ha dicho ni mus.

El programa del domingo incluye un encuentro con los sacerdotes y religiosos en la catedral de Rabat, y una misa en un estadio para diez mil fieles, casi la mitad de los católicos del país.