Religión
El Papa Francisco entrevistado por Jordi Évole.

Ni Antonio Jiménez, ni Carlos Herrera, ni tantos otros que podrían haber sido. La primera entrevista al Papa Francisco, papa que, por primera vez, hablaba perfectamente el idioma español, no ha sido para los medios de la Iglesia en España, sino para Jordi Évole y ‘Salvados', el programa que se estrenó, precisamente, en 2008 con un especial burlón que mofa a la Iglesia que desató la ira de muchos católicos de España.

Aquel ‘Salvados por la Iglesia' - pilotado un Jordi Évole que hacía más el payaso que otra cosa, aunque con un innegable punto ingenio y un curro para diseñar sus ‘trapas' innegable - fue un compendio de burlas y mofas a los símbolos y ritos religiosos.

Jordi Évole se fue a El Vaticano a burlarse de los procesos de beatificación, simulando que quería iniciar una campaña para beatificar a Federico Jiménez Losantos (la obsesión de Évole cuando estaba con ‘Buenafuente').

Se burló de los coros cristianos de misa infiltrándose en una eucaristía, colándose de monaguillo y simulando emocionarse dando palmas burlonas ante las canciones y ritos del acto.

En otro templo sagrado soltaron un globo para que tocara el techo obligando a los responsables de la Iglesia a ver como bajaban el globo sin saber que estaban siendo grabados por las cámaras del programa de La Sexta.

‘Salvados' también mandó a un actor cubano para que se confesara como una persona obsesionada con el sexo con españolas y grabaron con una cámara oculta su confesión.

Los puntos culminantes fueron el propio Évole incordiando a Antonio María Rouco (el presidente de la Conferencia Episcopal) y regalando la guitarra de Chiquilikuatre al Papa Benedicto, que cogió pensando que era un regalo lo que era una burla.

Aquel compendio de burlas desató la furia de muchos católicos que expresaron sus quejas a los anunciantes de ‘Salvados'. Heineken, Seguros Ocaso, El Corte Iglés y Fujitsu decidieron retirar temporalmente su publicidad de ‘Salvados'.

Jordi Évole no se lo tomó demasiado bien y dijo públicamente que no volvería a tomar Heineken, después de que esa marca de cervezas decidiera de dar dinero a su programa, como le explicó a su colega David Trueba, que también había utilizado su columna de El País para atacar a Heineken por aquello (con el resto de marcas no se atrevieron).

Ahora poco queda de aquel bufon follonero en el actual Jordi Évole, primer periodista de España, que entrevista a Jefes de Estado y a papas. Mudanzas de los tiempos.