Religión
El cardenal Konrad Krajewski y el ministro Salvini. EP

No está el horno para bollos (¡Manda huevos!: El Papa Francisco dice que viajará a España 'cuando haya paz').

Pero en algo se tiene que notar la vena populista del argentino Jorge Mario Bergoglio (Losantos reparte hostias al Papa Francisco y a la Conferencia Episcopal por sus guiños a los golpistas catalanes).

Konrad Krajewski, un cardenal polaco de 55 años, ha sido rebautizado por los progres  italianos como el "Robin Hood del Papa", tras haber devuelto la luz, de manera ilegal, a los 450 okupas que malviven en un edificio en el barrio del Esquilino, al sureste de la ciudad de Roma (El papa Francisco nombra arzobispo a uno de los curas separatistas más sectarios y xenófobos de Cataluña).

Krajewski, que es muy conocido en Roma por su trabajo con la caridad, decidió bajar este 11 de mayo de 2019 por la noche por una alcantarilla para restablecer el suministro de electricidad de las casi 450 personas que ocupan el edificio de la antigua Inpdap (un organismo público de Italia) (¿Sigue siendo España un país católico, a pesar del iniquo Setién, los obispos independentistas, el Papa y las encuestas del CIS? ).

El cardenal se enteró de que el Gobierno italiano cortó el 6 de mayo el suministro, debido a un impago, y acudió a las instituciones para intentar solucionar el problema.

Al no conseguir resultados, Krajewski optó por intervenir y recuperar el suministro por el medio que fuese.

"Asumo la responsabilidad"

"¿Qué puedo decir? Fue una situación particularmente desesperada. Asumo toda la responsabilidad. Si llega una multa, la pagaré".

En una entrevista al diario Corriere della Sera, Krajewski destacó que lo hizo por las "más de 400 familias que viven en el edificio", entre las que se encuentran unos 100 niños, y que "ni siquiera tenían la posibilidad de tener refrigeradores".

Además de pagar la multa que llegue, el cardenal se ha comprometido en pagar, a partir de ahora, las facturas del edificio. Pero afirma que el problema va más allá del dinero:

"Hay niños. Lo primero que hay que preguntarse es por qué están allí. ¿Cuál es la razón? ¿Cómo es posible que las familias se encuentren en esta situación?".

Salvini en contra

A pesar del apoyo de gran parte de la ciudadanía y muchos medios de comunicación que alaban a Krajewski por "hacer lo correcto", como es el caso del periódico de izquierdas, La Repubblica, el Gobierno italiano ha respondido de manera contundente.

Matteo Salvini ha afirmado que "defender la ilegalidad nunca es buena señal" y ha respaldado la decisión de cortar la luz del edificio, ya que debía 300.000 euros en facturas de electricidad.

Durante un mitin en la ciudad de Bra, el ministro de Interior ha dicho que "hay muchos italianos e incluso inmigrantes legales que pagan sus cuentas, incluso si tienen dificultades" y ha recalcado que su papel es "garantizar las leyes".

Ocupado desde 2013

El edificio lleva ocupado de manera ilegal desde el 12 de octubre de 2013 y está dirigido por la plataforma Spin Time Labs, que pretende que sea un lugar de "regeneración urbana" y un "centro cultural" como aseguran en su página web.

Además, se han "responsabilizado conjuntamente con el gesto del padre Krajewski" y han hecho un llamamiento público en el que piden a los políticos que "sigan el ejemplo de Leoluca Orlando", alcaldesa de Palermo que, en enero, aprobó una resolución para que este tipo de plataformas puedan pagar regularmente sin problemas.

En el edificio organizan "cursos, espectáculos y talleres de teatro, iniciativas para niños y actividades de asistencia social.

Además también "alberga una posada, un laboratorio de cerveza artesanal, un taller de carpintería, una sala de ensayo y un punto de aterrizaje, abierto a todos".

Krajewski acudió al edificio nada más regresar de la isla de Lesbos, donde estuvo visitando el campamento de refugiados de Moria, como respuesta a la petición de ayuda de los residentes afectados.

El cardenal, que no pierde el buen humor, ha asegurado también que no actuó por "estar borracho" y ha contado que cuando fue a reponer la luz algunos de los vecinos le dijeron "¡Monseñor, es ilegal!", a lo que él respondió: "¿Lleváis aquí ilegalmente cinco años y os preocupa esto?".